domingo, 29 de abril de 2018

De dictador a opinión pública

Un dictador juzga y dicta sentencia contra su pueblo entero. La opinión pública puede juzgar y dictar sentencia contra una persona sola. Mismo acto con inversión de los sujetos. Ninguno de los dos tiene que cumplir normas ni leyes para hacerlo. O sea, las dos formas destruyen un complejo sistema que se ha construido durante siglos.
No es nada nuevo pero entramos en una era donde el impacto de la opinión pública pone realmente en peligro a todo el sistema actual. Y si estamos seguro que es para bien, no habría que temerlo. Pero hay un pero...
En qué se basa la opinión pública?
El sistema de justicia se ha desarrollado en varios milenios. Destruirlo en "un par de" años sería un poco irresponsable. Las leyes están en una continua reforma y se adaptan a la época. Los abogados y jueces los estudian y analizan los casos detalladamente antes de dictar cualquier sentencia. Es su trabajo. Unos lo hacen mejor, otros peor. Alguno se equivoca, somos humanos. Pero de ahí a fiarse en la opinión pública, que no sabe de leyes ni estudia de cada caso ni una milésima fracción de la que analizan los profesionales, es un disparate.
Pero se hace. Y si te opones, seguro que hay argumentos para considerarte un criminal. O sea, ir en contra de la opinión pública puede traer consecuencias muy graves. Si tu opinión sola no es suficiente para hundirte, se buscará lo que sea, en tu pasado, en tu entorno, donde se pueda, el mas mínimo error que hayas cometido para justificar tu criminalidad.
De ahí también la comparación con los dictadores. Una vez tomada una dirección de sentencia, no hay vuelta atrás. Nunca se recurre ni se admite equivocación de la opinión pública, está por encima de la ley.
Podría empezar a dar ejemplos de casos pero son interminables. Hay ejemplos donde las víctimas se lo han buscado o están en una posición donde saben con antelación que están expuestos a ser juzgados por la opinión pública. Por eso intentan manipular la información que pueda llegar al exterior. Entran en un juego y si lo pierden, pues nada, lo jugaron mal. Pero hay otras personas que caen en la red de la opinión pública sin querer y no tienen los medios para controlar ni manipular la información que se divulga. Sus juicios son crueles, en muchos casos desorbitados y en algunos totalmente erróneos. A veces porque otros manipulan la información en su contra. Manipular no es necesariamente falsificar. Puede ser sacar de contexto al suprimir partes, lo mas habitual.
Cuando un juez dicta una sentencia, ha estudiado el caso entero, escuchando a ambas partes, la denunciante y la defensa. Cuando la opinión pública rechaza esa sentencia, en la mayoría de los casos es porque no están dispuestos a oír ni tener en cuenta una de las dos partes, ya que simplemente no les llega esa información. Y una vez tomado la opinión, poco importa la realidad. Una bolita de nieve provoca una avalancha y cuando se llega a ese punto, nada la puede parar. Las redes sociales son las laderas ideales para provocar avalanchas y hay mucho listillo que sabe aprovecharlas bien.
Y de ahí viene la nueva tendencia de hablar del "fake news". La palabra es exagerada. El peligro no reside en las noticias realmente falsas, ya que no se tarda mucho en comprobar que lo son. Lo preocupante es la información unilateral o manipulada, sobre todo cuando toca la fibra floja de la población como pueden ser los niños, los derechos de las mujeres, manipulación de dinero público, etc...

Y porqué escribo ahora todo esto? Lo llevo pensando mucho tiempo y está relacionado con otro tema que mantiene mi mente ocupado: El poder de la información por encima de las leyes y la política, el futuro está en manos de empresas como Google y Facebook (entre otras). Puesto que ellos al final son los que tendrán la última palabra. De momento los políticos intentan tenerlo controlado pero ellos mismos son sujetos a su poder y pueden ser manipulados con mas facilidad que nadie.
No creo que los creadores de Google y Facebook eran conscientes en un principio de su futuro poder y ni ellos mismos pueden controlarlo ahora mismo. Han formado un nuevo sistema que se les ha ido de las manos. La ventaja para ellos es que están entre los mas ricos del mundo ahora mismo. Llevan el futuro de la humanidad sobre los hombros pero esos morirán antes de que ese peso les pueda aplastar. No hay marcha atrás. Tampoco la hubo cuando ciertas religiones conquistaron partes del planeta. Los efectos dan miedo, pero no son el fin del mundo.
De una manera muy parecida a la de las religiones, seremos tan manipulados que dentro de nuestra pérdida de libertades seremos mas felices por ser inconsciente de la realidad. El menos feliz será el que se opone al sistema y el que quiere ver la realidad.
Si el poder está en la opinión pública, como la puede tener un dictador, quién controla la opinión pública? Muy fácil de contestar hoy en día, verdad?

Aun sigo sin decir realmente porqué escribo ahora esto, y es que casi no me atrevo. Es por ir en contra a la opinión pública y el miedo a ser considerado un criminal.
Continuamente me molestan las avalanchas de opinión pública y mas cuando dictan sentencias duras. No quiero caer en la misma trampa. Como dije antes, algunas personas saben donde se meten y las sentencias sobre ellos no me sacan de quicio. Otras me molestan mas.
En ninguno de los casos es mi intención juzgar ni una parte ni otra. SOLAMENTE veo que la opinión pública dicta sentencias juzgando por encima de las leyes y sin tener "ni puta idea" utilizando la misma jerga que la gran mayoría de sus seguidores.
Y eso me afecta personalmente en el sentido que me hace imposible la vida social. Veo a todos alterados, veo los periódicos que no hablan de otra cosa. Y qué hago si no quiero participar en esas avalanchas? Si digo cualquier cosa en contra, soy otro criminal. Es cada día mas difícil escapar de ellas ya que las redes sociales han unido a todos en los mismos casos. Con uno por semana hay para llenar las horas del día. Y no basta con no mirar mas las redes sociales. No se habla de otra cosa, así que me encierro lo mas posible y pienso en lo feliz que tiene que ser la gente que vive en aldeas desconectadas.
Y para terminar y evitar que se preocupen por mi, puedo confirmar que es posible ser bastante feliz viviendo encerrado en la jaula que yo mismo me hago. No necesito el resto del mundo y sus miserias, tengo mi aldea personal invisible y hay de todo para estar feliz en ella.

jueves, 19 de abril de 2018

Sky Gran Canaria

¿Vas a escribir algo en tu blog? Me preguntan.
Me quedo sorprendido, no estaba pensando en eso, lo tengo abandonado, así que contesto "no creo, no hay nada que contar"
Y si cuento algo, es mas de lo mismo, nada nuevo.
Pero veo el blog y pienso, "qué pena no intentarlo". Si he intentado correr la Sky Gran Canaria, porqué no intentar algo mucho mas sencillo: escribir lo que pasó.
Bueno, en realidad, no tenía que haber ido a la Sky Gran Canaria. Es demasiado fácil inscribirse. Llenas los campos del formulario de inscripción, pones tus datos de tarjeta de crédito y ya está. Sin entrenar, sin mover un pie. Se puede elegir entre varias distancias, pero esa elección es igual de fácil delante de la pantalla del ordenador. Porqué ir a Gran Canaria para solo correr 30km si se pueden hacer 70?
Hay gente que tiene conexiones entre las neuronas y que permiten relacionar sus actos con las consecuencias pero me falla esa conexión.
Llevo años diciendo que ya no puedo correr, mi cadera dañada no me lo permite. Pero no consigo dejarlo y tampoco me decido sobre la operación ya que dudo poder correr mejor después.
En los últimos meses de 2017 fui lo suficiente inteligente para solo participar en una carrera al mes y de no mas de 20-y-algo kilómetros como mucho. Siempre con dolor y sin poder "soltarme" en las bajadas, pero disfrutando dentro de mis limitaciones. Pero llegó la K42 y ya son 6 ediciones, había que forzar un poco. Y no fue demasiada mala la experiencia aunque se notaba ya la falta de fuerzas para tanta distancia. Luego fiestas y gripe mezclado para llegar a la Maratón del Meridiano sin preparación ninguna. Diría que sufrí como nunca en los últimos kilómetros pero eso ya lo he superado ahora con la Sky.
En fin, tenía claro que para correr carreras de larga distancia, algo hay que entrenar. Y para la Sky Grancanaria quería hacerlo porque estaba motivado. Después de dos abandonos en la Transgrancanaria he descartado atravesar la isla vecina en esa prueba y la Sky me ofrecía otra oportunidad en un recorrido mas atractivo y mas corto.
Los domingos una caminata y los lunes un entreno de 12-15km, y así tres semanas. Me parecía poco, pero imposible hacer algo mas, demasiado dolor. Cojeando por las calles y todo el mundo me pregunta "¿que pasa, que tienes?" Nada, nada nuevo. Si les digo que ese cojo va a presentarse en la salida de una carrera de montaña de 72km solo podrían contestar que estoy mal de la cabeza.
Una semana antes de la prueba salgo a trotar con la idea de hacer algo largo pero no conseguí arrancar antes de las 6 de la tarde y sin frontal ya no daba el día para lo que pensaba. Pero salieron 19km, si, casi 20. Y no estaba totalmente muerto cuando llegué al coche (ritmo ultra, claro).
Me puse a analizar la situación:
1. Ganas de ir a la Sky Grancanaria: muchas.
2. Tiempo límite para acabarla: 19 horas, o sea, no hay prisa ninguna
3. Si tengo que retirarme, no pasa nada.
Conclusión: Vamos.
En la Sky Gran Canaria se puede recoger el dorsal hasta 15' antes de la prueba. Ese detalle ya quita un estrés enorme. Llego a Gran Canaria la noche anterior, me mando un plato de espaguetis y a la cama. La salida es a las 5 de la mañana, hay que estar sobre las 4 en Agaete y me estoy quedando en la capital. Despertador a las 3 y llegamos bien aunque sin poder tomar un café, todo cerrado. Cargo agua en los "softflasks" de mi mochilita, recojo el dorsal y listo para salir aunque con fuerte dolor en la barriga y sin poder ir bien al baño. Había comido demasiados espaguetis y además la salsa era muy picante. Aun me ardía en el estómago. Aparezco en el box de salida dos minutos antes de las 5, veo a mi amigo John y le doy una luz roja porque se había olvidado llevarla. Le veo nervioso (como siempre) y desaparece hacía el frente. Yo me quedo en última fila.
En realidad, la salida fue lo mas emocionante de toda la carrera. Buen ambiente y hasta unos fuegos encima de mi cabeza al pasar por el arco de salida.
De vez en cuando miro hacía atrás para asegurarme de que no voy el último, prefiero tener un pequeño margen...jeje. Pero poco a poco, hacía Artenara, fui recuperando puestos. Un par de problemas con el recorrido ya que unos envidiosos vieron alguna gracia en cambiar las balizas pero eso es espíritu trail y aventura. Empieza ser de día, avituallamiento en Tirma donde solo lleno agua y todo va bien. En Artenera esperaba encontrarme con avituallamiento, pero nada. Seguimos hasta Cruz de Tejeda. (lo normal sería haber mirado antes el recorrido y los avituallamientos, pero yo iba en modo sorpresas)
Mi estómago ya estaba un poco mejor y esperaba comer algo sólido en los avituallamientos. No pudo ser, solo daban fruta y frutos secos. Tenía una bolsita de gominolas de la gasolinera y unos cálculos científicos sofisticados aseguraban que con eso podía llegar a meta sin problema.
Para no arriesgar demasiado, comí tres dátiles en el siguiente avituallamiento.
Hacía frío pero pensaba que saldría el sol para calentarnos y no veía conveniente parar para sacar ropa hasta que un compañero me vio muy morado y le confirmé que estaba congelado. Aun había que subir mas y estábamos metidos en las nubes por lo que había poca probabilidad de recuperar sensibilidad en mis extremidades sin añadir una capa de protección. La verdad es que pocos iban sin el cortavientos. Aun así me limité a sacar los buff. Después de Cruz de Tejeda el recorrido gira hacía el sur y por fin salimos de la nube. Cuando llegamos a Garañon ya hacía calorcito. No sé a qué hora llegué ahí. No sabía cuantos kilómetros llevábamos. En la transgrancanaria ese punto era km80 y me pareció casi lo mismo, aunque no es posible ya que la meta está en el 72...
La gente se cambiaba de ropa y se tomaba un descanso. Esos descansos que yo suelo hacer, pero ni se me ocurrió. Quité la mochila para guardar los buff. Bebí el caldo de una sopa con pasta (tengo malas experiencias con la pasta en carrera) y como no había nada sólido tampoco aparte de fruta, seguí sin comer.
Habían tan pocas cosas en el avituallamiento que me quedé mirando alrededor, a ver si se me escapaba alguna mesa que no había visto. Pero no la encontré. En fin, se ve que la Sky Gran Canara es para ir a correr, no para engordar. Cuidan bien la salud.
Qué fácil es la subida a Pico de las nieves con menos de 80km en las piernas. Bueno, fácil... Estaba bien contento de llegar arriba y pensé "ya está, todo bajada hasta meta"
Creo que la bajada hacía Tunte es la misma que la Transgrancanaria, pero la única vez que llegué hasta ahí ya estaba tan mal que no me acordaba nada hasta llegar a la carretera. Ahí en vez de seguir hacía Tunte, tiramos hacía la derecha, pasando por un control de cronometraje. Les pregunto a los chicos del control cuanto queda a meta y no contestan. Les sugiero "20km?" y empiezan a reírse. "mas?" pregunto... "Mucho mas" me dicen, "estás en el km36 de la carrera". UUUUUHHHH, lo de las sorpresas no es buena idea. Pensaba ya estar cerca del km50 por lo menos. Me ven tan desanimado que preguntan si me encuentro mal pero les digo que no, solo que pensaba estar ya mas lejos. Se me estaba haciendo largo ya.
Pasan unos kilómetros cómodos y no pierdo la confianza. Pasamos de un barranco a otro, llegamos a una presa, subimos un poco y otra presa en el siguiente barranco. Al fondo se presenta una montaña bastante imponente y tengo claro que bajamos a meta delante de ella. Llego al km50 y empezamos a subir. Intento ver hacía donde nos mandan pero no veo senderos ni corredores en la ladera de la montaña. Cada vez que vuelvo a mirar pienso "no, no puede ser que subimos esa montaña, al menos, yo no puedo". Pero subimos cada vez mas. Esa es la sorpresa que sobraba. Empiezo a comer una barrita de proteínas que llevaba, no sé de donde salió, estaba ahí en mi mochila, de una carrera anterior probablemente. Pero mi cuerpo está destrozado y la mente aun mas. Espero que hay un pase entre dos montañas que no había podido apreciar pero la cosa pinta cada vez peor. Voy pasito a pasito y me adelantan muchos corredores. Una hora subiendo y no veo ni el final. Después de hora y media y después de subir a la montaña que veía imposible subir, empiezo por fin a bajar. Pero eso qué es? Parece que han bombardeado las rocas creando un enorme campo de lajas sueltas que al pisar saltan contra los gemelos y al estar cansado dando con las puntas de las zapatillas contra los que sobresalen por falta de apoyo en el otro pie (adiós uñas). A mi cadera no le hace gracia ninguna la inestabilidad del terreno y no me queda otra que caminar en vez de correr. Intento al menos caminar rápido. Miro hacia atrás y ya no veo a nadie. Igual ya voy el último. Pero de la nada, al ir tan lento, de vez en cuando, aparece un corredor, me adelanta y en cuestión de minuto ya ni le veo.
Al final de lo interminable viene lo peor. Bajada muy técnica y nos meten en el cauce de un barranco. Pero ahí mi cadera duele menos y me encuentro hasta un poco mas a gusto, aunque avanzando poco por la dificultad del sendero. Y vuelvo a adelantar a 3 personas, yipiiii. Último avituallamiento a 4km de meta. Un poco de cocacola y a por ellos. Me duele todo pero siempre es una alegría saber que vas a llegar a meta así que modo "no hay dolor" y correr. A tope el último kilómetro por asfalto. Bueno, eso pensaba. Cuerpo recto, levantar bien las piernas, correr con estilo, pulso alto y....ritmo 6'30", jajajaa, qué desastre.
Veo el reloj en la meta, justo acaba de pasar de 14 horas. En realidad, si es que había calculado algo, era que iba a hacerlo en 15 horas. Lo que no había calculado era que me iba a costar tanto. Habré jurado unas 100 veces que no vuelvo a castigarme a mi mismo de esa manera nunca nunca jamás. Había poca gente en meta, ambiente cero. Supongo que tenía que haber corrido mas rápido para tener derecho a buen ambiente. Tampoco me importa. Me costó encontrar por lo menos mi medalla finisher, un poco menos costó encontrar las duchas, pero algo de comer imposible.
Impresionante los dolores que tuve en todo el cuerpo y al día siguiente en la cadera. Ya había tomado ibuprofeno en carrera y no quiero pasarme pero no pude resistir. Lo pasé extremadamente mal el domingo por la tarde-noche (la carrera fue el sábado) pero el lunes ya estaba como si no hubiera hecho nada. El martes ya estaba pensando en apuntarme a otra carrera pero me acordé que había jurado no hacerlo... De momento aguanto...