miércoles, 11 de diciembre de 2024
K42 Anaga 2024
miércoles, 1 de mayo de 2024
Pronto nueva entrada....
En construcción...
Un año sin carreras pero ganas de volver a hacer algo. De momento preparando una historia motivadora sobre mi camino hacía la UTMB 2016. Fue un camino largo que podía haber sido una calle sin salida, pero la encontré a base de perseverancia, con una cadera destrozada y casi sin esperanzas de poder acabar el reto.
Estoy recopilando la información sobre mi misma, ya que han pasado 8 años y voy a contarlo todo en un video que empiezo a grabar y editar a partir de este momento. Paciencia, viene....
utmb-vivir-el-mito-del-trailrunning.html
domingo, 18 de diciembre de 2022
Anaga K42 2022
Mientras el mundo entero se haya paralizado con las caras fijadas en las pantallas para ver fútbol, yo aprovecho para escribir algo sobre mi octava participación en la K42.
Como ya escribí en el relato del 2017 (K42 2017), a pesar de ser 8 veces la misma carrera, las historias han sido diferentes en cada edición. Esta vez un poco mas por el cambio en el recorrido.
Por una razón que no me queda claro, ya no podemos hacer la subida de Punta del Hidalgo a Chinamada y la organización optó por la opción que menos altera el antiguo recorrido pasando por Bejía y Los Batanes y de ahí a Chinamada, ese último tramo, muy espectacular, terriblemente técnico y con una subida mortal al final.
No tenía claro como iba afectar este cambio a la dureza y los resultados, y ahora, después de haberlo hecho dos veces (si, dos, esto lo explico ahora mismo) sigo sin tener claro si cambia algo. Opino que es mas duro este nuevo recorrido pero en tiempo total no cambia nada por ser 2km mas corta la carrera.
Lo que no se debe hacer en una película es empezar por decir como acaba. Pero a mi no me asusta hacer lo que no se debe... Así que empiezo por comentar que la carrera me salió mal, muy muy mal, lo pasé fatal y no fue una agradable excursión.
Y otra cosa que no se debe hacer es correr una carrera con zapatillas nuevas...pero como a mi eso no me asusta...
El día antes de la carrera fui a recoger el dorsal. Hacer el viaje hasta La Laguna solamente para recoger un dorsal me parece irresponsable con el medio ambiente. Hay que aprovechar el viaje. Tenía que comprar geles y sales, y una vez en la tienda se me ocurrió que podía aprovechar para comprar unas zapatillas nuevas. Vi que tenían las Dynafit Feline que tanto me gustaban ahí por el 2015 y no podía imaginarme que algo tan bueno lo cambiaran a peor. Las probé en la tienda, no lo pensé mucho, las compré y cuando volví al coche vi que tenía pantalones y camiseta de correr ahí de algún entrenamiento anterior (con el consecuente mal olor del sudor secado durante una semana dentro del coche), así que salí a probarlas y darles el rodaje necesario antes de usarlas en carrera. Los 3 primeros kilómetros de la carrera, ida y vuelta, la subida del Bronco y lo mismo en bajada, y no me dieron malas sensaciones.
Cuando llegué a casa me puse a leer los comentarios sobre esas zapatillas en trailrunningreview.com y me quedé un poco decepcionado. Decían que Dynafit había decidido cambiar por completo su modelo clásico Feline. Zapatillas "fáciles" con buen agarre pero un poco lentas.
Pues bueno, he ido mas lento que nunca, pierdo las dos uñas de los dedos gordos y he tenido durante 5 días un dolor en ambos gemelos que nunca he tenido. No sé si volveré a usarlas, he tirado 140€ a la basura.
Con esta introducción acabo de explicar el primer punto que me hizo pasarlo tan mal en la carrera.
El día antes de la carrera llovió, La Laguna estaba metido dentro de las nubes, todo estaba encharcado. Hubiera sido un día espectacular para correr la K42. Pero la previsión para el domingo era soleado y con temperaturas altas. Esto sobre el terreno encharcado nos iba a asegurar una humedad altísima.
Llevé mas pastillas de sales que habitualmente para estar preparado...
Salida como siempre a las 9 de la mañana. Había calentado un poco antes y esta vez no quise ponerme a la cola de los 500 participantes, probablemente estaba por la mitad. Fue una salida cómoda, en seguida estábamos todos trotando en los primeros 500m de calle en llano, seguramente demasiado rápidos, y lo mismo, como cada año, en la subida al Bronco y el primer tramo. Pero me concentré en no agobiarme en los embudos de los primeros pases técnicos, ya habría tiempo para correr y se podían aprovechar para bajar un poco el pulso.
Así fue hasta el primer avituallamiento en el mirador de Zapata. De ahí hasta Tegueste fue todo rodado con espacio entre los corredores. Siempre se vuelve a taponar un poco en el tramo de bajada de Tegueste al barranco de La Goleta pero de nuevo me concentré en no agobiarme. Ya hacía mucho calor y estaba sudando en exceso.
La subida de La Goleta me suele ir muy bien, adelantando muchos corredores. Y fue mas o menos así también esta vez, quizá un poco mas lento por el calor y la humedad, pero hasta el segundo paso por el avituallamiento en el cruce con Los Dornajos todo iba bien.
Ya los primeros 21km hechos. En la bajada hacía Punta del Hidalgo noté como se me iban las fuerzas y empezó el malestar. Probablemente no reaccioné lo suficiente, iba en modo competición y en vez de buscar buenas sensaciones, sobre todo mentales, empecé a agobiarme un poco. Cada kilómetro parecía que mis piernas ganaban un kilo de peso cada una. No solamente las piernas, porque tuve que aflojar la pulsera del reloj, tenía las muñecas hinchadas, nunca me había pasado eso.
La subida al caserío de Bejía fue un infierno. O eso pensaba sin saber lo que aun tenía que venir.
Llegué a Los Batanes con muy malas sensaciones pero intentaba ignorarlas. Bajaba los escalones como un anciano que se había dejado el bastón en casa y cuando llegué a la subida hacía Chinamada no podía hacer mas de 5 pasos sin parar a descansar unos segundos. Se me hizo eterno y en la parte final perdía el equilibrio y veía todo en niebla.
Chinamada es un lugar maldito. Si quieren visitarlo, vayan en coche ! Jaja.
Me senté en una silla y me dieron hielo para refrescar la cabeza, el cuello, mis piernas y las muñecas. Rellené agua, bebí agua también pero no comí nada porque sé que en esa situación me provocaría a vomitar directamente.
Salí de ahí caminando pero después de 200m estaba tan mareado que di la vuelta y volví al avituallamiento. Decidí esperar ahí a ver si mejoraban mis sensaciones y sino, a retirarme.
Pero eso último no es fácil que lo haga, así que en cuanto pude caminar sin marearme, lo hice y me puse a calcular cuanto tardaría en hacer los 12km restantes caminando...pero con la esperanza que dentro del bosque mas arriba, la cosa iba a mejorar.
Es duro mentalmente acabar una carrera en estas condiciones, pero al mismo tiempo sabía que lo peor ya había pasado. Lo único era el tiempo, hay que olvidar por completo el resultado y el puesto.
Logré llegar a Cruz del Carmen, mis piernas no volvieron a encontrar fuerzas y la bajada a Jardina fue la mas lenta de mi historial. Quizá los últimos 4km fueron algo mejor y la entrada a meta era hasta decente, pero muy tarde...7h16 de carrera.
Estaba muy muy decepcionado. Tanta experiencia y no entendía que aun podía caer en esa trampa, deshidratarme por sudar en exceso, dolor en los pies durante 30km por esas zapatillas malditas, no poder tomar los geles necesarios por miedo a vomitar y una carrera que no he podido disfrutar nada, nada, nada.
Pasado 5 días seguía decepcionado y se me ocurrió que debía volver y hacer la carrera entera yo solo, buscando buenas sensaciones. Y si tardaba también 7 horas, que así fuera, pero disfrutando de un día en las montañas de Anaga como tenía que haber sido.
Hace mucho tiempo que no he hecho tal cosa solo, muchos años. Tenía alguna duda sobre la gestión de comida y agua, qué llevar, donde parar.
Desde la salida hasta el kilómetro 25, en Los Batanes, no hay ningún sitio donde comprar algo, y con la subida de La Goleta en medio. Decidí llevar geles, una galleta energética, pastillas de sales y 4 flasks de 500ml de agua. La mochila pesaba bastante mas que durante la carrera, bueno, al menos 1kg por ese litro de agua que llevaba detrás. Estaba nublado y no hacía calor (tampoco frío...)
Conseguí llegar hasta el kilómetro 21 con poco mas de 1l de agua así que llegué bien a Los Batanes. Ahí compré botella de litro y medio de agua, una coca cola y una chocolatina Mars.
Si iba a sufrir de nuevo en el siguiente tramo, en Chinamada podría comprar de nuevo lo que me haría falta. Pero hice mi récord personal en esa subida final a Chinamada y no paré en el cruce de carretera. Las piernas sufrieron batiendo ese récord y me costó un poco trotar hacía Cruz del Carmen, sobre todo en subida por muy suave que fuera. Pero bien. En Cruz del Carmen había bebido los dos flasks que llevaba delante y me quedaba uno y medio detrás con lo que decidí no comprar nada y directamente seguir hasta la "meta". La bajada fue correcta e hice el mejor tramo Cruz del Carmen a meta desde 2014. Y cuando uno tiene 60 años, 8 años atrás son otra vida, no puedo aspirar mejorar los tiempos que hacía cuando tenía 50 y corría media maratón en menos de 1h30, hasta 10km a 4 minutos por kilómetro. Ahora me cuesta bajar de 5 minutos por kilómetro. Quizá podría entrenar para recuperar algo de velocidad pero no me interesa sobre-entrenar y machacar mi cadera de titanio... (espero que no me hayan puesto aluminio....)
Corrí hasta el centro de la Plaza del Cristo para simular la carrera real, jajaja, y paré el chrono en 6h14:52, casi el mismo tiempo que mi K42 2021 y una hora mas rápido que el día oficial.
Final feliz para la K42 2022, aunque la haya hecho realmente solo y una semana después del día de competición....
Tanto la edición 2021 como esa carrera en solitario, lo corrí con zapatillas La Sportiva Jackal, lo mejor que he tenido en los últimos años para trails "rápidos", volveré a comprar esas antes de que cambien el modelo a una versión peor. (Para ultras mas lentas utilizo La Sportiva Akyra, he tenido unas Hoka pero no me gustaron nada, también La Sportiva Akasha pero me duelen los dedos de los pies en ellas)
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| El día antes de la carrera, Plaza del Cristo |
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| Las malditas zapatillas dynafit |
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| Llegando a Chinamada con "buena cara" |
viernes, 9 de diciembre de 2022
Maratón de Santa Cruz
Ocean Lava Half Triathlon 2022
Uyuy, se me ha olvidado que tengo un blog donde suelo escribir relatos de mis carreras. Acabo de leer unos cuantos de la Transvulcania y Anaga K42 y me doy cuenta que es interesante seguir escribiendo mis experiencias. Quizá para otros pero sobre todo para mi mismo. Los vuelvo a leer, me motivan, aprendo de los errores y sobre todo, son buenos recuerdos.
Como estoy volviendo poco a poco a mis retos, intentaré volver a escribir también. No sé si aun se me da tan bien como antes, crítico, toques de humor, entretenido...ya se verá.
Pero he dejado pasar demasiado tiempo y de muchos detalles ya me he olvidado, espero que vuelva algo a la memoria mientras escribo.
No tengo intenciones de volver a hacer tantas carreras como antes, ni de entrenar mucho. Cuando hay condiciones salgo también a hacer wingfoil y no queda tanto tiempo ni la motivación para tanto correr, bici, y mucho menos nadar...
Con esas propuestas, apuntarse a una maratón o medio ironman podría ser un poco arriesgado pero lo intento.
Pensé que iba a ir al Ocean Lava triathlon con Ibán pero no le vi entrenar mucho y no me sorprendió cuando la semana anterior me dijo que no podía ir. Una pena.
Ya no estoy muy metido en ese mundillo, fui solo a Lanzarote, me quedé ahí solo, hice la carrera solo y volví solo. Un poco triste pero por otro lado, no soy una persona que necesita a otra gente para hacer mis cosas y disfrutar. Si realmente quisiera, hubiera conocido ahí a gente nueva y de todas formas, había un grupito de triatletas de El Médano, incluido el Tejo (de entrenador supongo, no lo sé) pero me limité a solamente saludarles. Estaba centrado en lo mío, jeje.
Llegué a Lanzarote el día anterior, decidí quedarme en el hotel Beatriz playa y tomarlo como unas mini vacaciones. Super amables en la recepción, muy agradable. Mientras me preparaban la habitación fui montando la bici. Por la tarde fui a recoger el dorsal y probar la bici un ratito. Todo perfecto.
Había que madrugar un poco para comer algo y llegar al check-in con la bici a tiempo. La podía haber dejado la noche anterior pero la necesitaba para llegar al hotel.
Y otra vez, super amables en el Beatriz Playa, me dicen que han avisado al cocinero y que puedo ir a desayunar antes de que abren el comedor. Me dejan entrar y el cocinero me dice que pida lo que quiera, que me lo prepara. Pero con un croissant, un café y un plátano debe ser suficiente para hacer medio ironman, jaja, no necesito mas.
Además, me dicen que estaré muy cansado después del triatlón así que me invitan a una sesión de spa después.
La preparación de un triatlón es complicada comparado con las carreras de correr, pegatinas en la bici, pegatina en las bolsas, cinto con dorsal, mono de triatlón, neopreno, gafas de nadar, gorro de natación, zapatillas de la bici, la bici, inflar las ruedas, zapatillas de correr, gafas para la bici, geles, sales... Pero me sorprendo a mi mismo. No se me ha olvidado la rutina. Bien organizado y ni me pongo nervioso.
Meto todo en una bolsa y me presento en el check-in. Hasta me acordé que hay que llevar el DNI.
Todo eso aun de noche porque la natación sale con la primera luz del día. Intento visualizar bien el lugar donde está mi bici para no ir perdido por los boxes al salir del agua y me alejo un poco del todo el jaleo, busco un baño (habían bastantes, buen punto de la organización) y unos 15' antes de la salida me pongo el neopreno y me doy un chapuzón hasta el típico momento que los jueces de carrera empiezan a pedir a todos los triatletas de salir del agua y presentarse en el cajón de salida.
No hay nada nuevo, no soy buen nadador, además, solo he nadado 3 veces 1000m en el último año, ni idea como será nadar 1900...así que me pongo a la cola. No sé en qué momento se dio la salida pero cuando vi que los que tenía delante se pusieron a correr, apreté el botón en el reloj y les seguí.
En Puerto del Carmen el mar está planchada así que cómodo para nadar. Veo que en todo momento me mantengo en un grupito e intento no separarme mucho para ir de chuparuedas.
Ya antes de la salida me llamó la atención un punto extraño que no había visto nunca antes. Vi a las boyas moverse solas hasta su lugar y me fijé al rodearlas en lo que tenían debajo, una especie de drone con hélices y supongo que lo manejaban desde la orilla y que el gps los mantenía en su sitio automáticamente. Gracioso.
Me salió mejor de lo que me esperaba de la natación, no me acuerdo ahora exactamente, pero unos 30 minutos, o sea, lo mismo que hace 10 años cuando entrenaba mas en serio...
Y tampoco me había olvidado de la rutina de la transición, creo que adelanté unos cuantos puestos, aunque eso es irrelevante en una carrera de mas de 5 horas.
Y hablando de esto, creo que en el Ocean Lava 2011 había hecho 5h20 mas o menos. Mejorar mis tiempos de hace mas de 10 años sería un poco fuerte, ya he cumplido los 60...mi objetivo era 5h40 si todo salía bien pero en realidad, llegar mas o menos bien a la meta ya iba a tenerme contento.
El recorrido de bici eran dos vueltas a una especie de tridente, tres tramos de ida y vuelta en tres direcciones diferentes. Muy poco llano, pero tampoco grandes desniveles, asfalto perfecto y un día fabuloso nos tocó, un poco nublado y sin viento. Me gustó mucho el recorrido porque vas viendo continuamente a los demás participantes. El único punto negativo fue (y menos mal que fue a pocos kilómetros de terminar) que los controles de chip estaban puestos en unos badenes como los que ponen delante de los pasos de peatones y aunque una chica iba pidiendo reducir la velocidad (en bajada) el golpe fue tal que se partió el portabidones que tenía detrás del sillín y lo perdí, con el bidón de agua llena que iba a aprovechar para poder beber todo lo que podía en la transición a la carrera a pie.
Segunda transición sin problemas y salí corriendo, los primeros kilómetros por debajo de 5' el kilómetro. Iba muy cómodo y pensaba que si eso seguía así, pues quizá hasta mejoraba mi tiempo de 2011... Hmmm, quedaba mucho y algo tenía que pasar... Los primeros 10km en 50', ya queda menos y no me importaba tener que bajar un poco el ritmo si hiciera falta, ya lo difícil estaba hecho, llegar a meta ya estaba casi asegurado. Y de repente....algo nuevo. Nunca me había pasado y carreras he hecho...calambres. Primero en una pierna, luego en la otra y al final en las dos a la vez. Imposible moverme. No sé como ponerme para estirar o intentar relajar el músculo, lo intento sobre todo mentalmente y con la respiración, relajar el cuerpo. En cuanto se me quitan un poco empiezo a caminar pero cuando intento correr, en seguida vuelven. Vaya desastre. Ya no estaba nublado y hacía un calor impresionante. Pero había tomado mis pastillas de sales, geles, agua...no me había pasado nunca así que no sabía muy bien qué hacer. Seguir caminando y confiar en que con paciencia se me iría quitando. Ademas, un "espectador" que me vio intentar arrancar a correr de nuevo, me dijo que tranquilo, que no servía de nada forzar. Además el dolor de los calambres es tan intenso que uno hace los que sea para que no vuelvan. Lanzarote es así, yo no era el único que iba caminando...
Y como se podía prever, poco a poco se me fue quitando y pude trotar hasta la meta. No me atrevía meter ritmo porque no tenía ganas de tener que pararme de nuevo y caminar, pero el objetivo se cumplía: llegar bien a la meta y encima por debajo de 5h40, si, si, exactamente 5h39:55.
La verdad es que estoy muy contento. De momento la cadera funciona perfectamente, no tengo dolores ni lesiones, y consigo acabar mis objetivos que no son nada fáciles. Tengo 60 años pero aun no noto que haya perdido mucho físicamente, por lo menos comparando con cuando tenía 50 años, porque antes de eso, no hacía ese tipo de deportes. Ya llegará el momento en que el cuerpo no me deja hacer lo que hago ahora pero espero que no sea pronto, toco madera...
martes, 11 de octubre de 2022
Santa Cruz Extreme 2022 60K
martes, 26 de abril de 2022
domingo, 5 de diciembre de 2021
La vuelta. Anaga K42 2021
Para muchos es la vuelta después de las restricciones de la pandemia, para mi un poco más.
Última carrera en 2018, ya no podía correr con mi cadera. Última K42 en 2017 y cuando leo como fue, me vienen los recuerdos del dolor, de los ibuprofenos...
Operación de la cadera en octubre 2019. Probando correr en verano 2020, pero aunque casi todos los demás deportes que practico no daban problemas, correr dolía. El médico me dijo que paciencia. Poco a poco las cosas iban mejorando, luego había que recuperar un poco la forma, porque después de 8km estaba tres días sin poder caminar de las agujetas.
Ahora, ya otoño 2021 noté que podía correr mejor y con menos agujetas así que decidí apuntarme a la Santa Cruz Extreme de 33km, algo suave para empezar, jajajaja. Sufrí mucho por intentar ir rápido, me faltaba condición física y aguanté bien 20 de los 33km, el resto en agonía pero sin problemas de cadera. Eso hecho, me atreví apuntar a la K42.
Sería mi séptima participación, 2012,2013,2014,2015,2016,2017 y ahora 2021, muy buena para coger referencias.
Desgraciadamente, en mi entreno de la semana anterior a la K42 le di una fuerte patada a una piedra haciéndome bastante daño en el dedo gordo del pie. Durante toda la semana ha dolido mucho, no pude hacer nada mas para prepararme (quizá mejor) y llevé un ibuprofeno por si acaso. Al final no me molestó demasiado durante la carrera y pude evitar tomar el ibuprofeno.
No he hecho entrenos largos, ese último de la semana anterior fue de lo más largo que he hecho, 18km en 2h30. Creo que los entrenos largos rompen mas de lo que aportan, aunque corriendo distancias cortas, debe ser mas complicado coger fondo... Todo esta por probar en la K42.
Al haber salido demasiado rápido en la Santa Cruz Extreme, decidí concentrarme en mi ritmo, ir cómodo en todo momento y no dejarme llevar por la gente alrededor. Es difícil, porque cuando vas en un sendero técnico estrecho donde no se puede adelantar, no quieres ser el tapón. También había intentado guiarme en la Extreme por el pulso y no fue bien por lo que esta vez solo iba ir por sensaciones, bajar el ritmo cuando no me sentía fuerte, ir mas rápido cuando iba bien. Esto sería la táctica de carrera.
Luego, llevaba bastantes pastillas de sales y tres geles, aparte de lo que podía coger en los avituallamientos. Decidí no comer nada (aparte de un par de gominolas) hasta después de Chinamada, donde cogí dos trocitos de sandwich. Tomé 4 pastillas de sales durante la carrera y los geles, uno al empezar a subir la Goleta, otro por el camino subiendo Chinamada y el tercero después de Cruz del Carmen para tener fuerzas para correr en los últimos kilómetros (llegué muy vacío a Cruz del Carmen y con bastante dolor en las piernas.)
Como fue la carrera? Pues, tranquilo a mi ritmo hasta km10. Luego la pista de Los Dornajos siempre se me hace larga, mucho correr y muchos que corren bastante mas rápido que yo. La subida de la Goleta casi siempre me ha ido bien, esta vez igual. No muy rápida pero constante y recuperando muchos puestos. Y siempre digo, después de La Goleta, lo de correr ya no es igual que antes, los tramos en pista son a 6' el km, antes a 5'...para mi. Bajando a La Punta intentando mantener un ritmo de "ahorro" pero en mi caso, bajando, sigue siendo bastante bueno. Así llegué a La Punta mas o menos con buenas sensaciones. En ningún avituallamiento paré mas de lo que tardaban en llenar de agua mis bidones. La subida a Chinamada es bastante mental. Sé que si intentaba forzar, lo iba a pasar muy mal, pero ese pensamiento solo ya casi me lo hacía pasar mal, nervios. Me concentré en ir tranquilo a mi ritmo pero veía que iba al mismo ritmo que los de delante y detrás así que fue fácil. Me resultó extraño que todo iba como un trenecito, creo que otros años unos iban rápido, luego se hundían, otros ya iban hundidos desde el principio, encontrando "cadáveres" por el camino, pero no fue así. No vi a nadie parado, sentado... probablemente porque no hacía el calor que ha hecho en otras ediciones. Y sino, porque están todos en forma...
Lo de que después de La Goleta, correr ya no es lo mismo, se multiplica por dos después de Chinamada. Probablemente me falta fondo, mis piernas ya no podían dar mucho mas y mi ritmo era demasiado lento. Pero no tenía problemas y en todo momento avanzaba, aunque perdiendo puestos. La cabeza ya piensa diferente. Quedan menos de 10km y se llega si o si, mas lento, mas rápido, ya da igual. Me podía haber estudiado mis tiempos anteriores para ver como iba, pero menos mal que no lo hice, me habría puesto mucha presión encima ya que hasta Chinamada había sido una de mis mejores K42. Intentaba calcular si podía bajar de 6h. Parecía posible, pero a medida que me acercaba a Cruz del Carmen y viendo que iba lento, ya me di cuenta que no valía la pena pasarlo mal pensando en eso. Al final tardé una hora de Chinamada a Cruz del Carmen por lo que se esfumó esa posibilidad.
El resto fue trotar para llegar, aguanté bien el ritmo "lento" hasta el final sin meter un hachazo final, lo que probablemente hicieron los 10 que me adelantaron en esos últimos kilómetros.
Meta en 6h13. No me quejo pero sobraron los últimos 10km, jaja.
Lo más positivo de la carrera ha sido que me ha ido muy bien ir por sensaciones, sin comer, solo geles y sales. No tuve ningún bajón de esos que suelo tener en los que casi vomito y tener que pararme 15'. Pero no estoy bien preparado para las carreras, mucho dolor de piernas. O será que ya no me acuerdo de que esto es así siempre...
No tengo planes de apuntarme a todo lo que hay, ya no soy el trailrunner de antes. Pero probablemente esta K42 no ha sido la última aun.
miércoles, 27 de octubre de 2021
Un día para recordar, un día de recuerdos (y pocos nuevos planes)
Hoy necesito escribir.
Después de muuucho tiempo (no voy a intentar especificar con exactitud) el corazón "Vigorexico" volvió a latir.
Nadie sabe si es un último respiro o una resurrección.
Decidimos organizar una cena, Ibán, Miguel, Kike y yo, en realidad fue Ibán el que rompió el hielo.
Son tantos recuerdos, tantas carreras, tantas aventuras que una cena no fue suficiente, pero acabamos los cuatro con una energía y motivación tremenda. Quizás mañana nos habremos olvidado. Ojalá, no sea así.
Pero la realidad es que la vida nos ha puesto en caminos distintos, y no será fácil estar juntos como equipo en algún reto nuevo. Bueno, quitando el de las cenas con final en Amaretto...
No fue la típica cena de reencuentro como se hacen ahora. No. No hemos sacado ni una foto con el móvil. No hay pruebas. No hemos ganado ningún KOM (todavía)
Pero Vigorexicus sigue vivo. Algo va a caer.
Ibán lo tiene claro. Vigorexicus nos puede dar años de calidad de vida, sino acabamos en su farmacia buscando las soluciones por el camino equivocado. Él mismo lo admite.
Miguel está en forma, sale en bici todos los días, nunca lo ha dejado.
De Kike sé poco, va por rachas pero cuando se motiva y se pone, llega lejos.
Ibán volverá. Entre trabajo y familia, hay cosas que organizar, pero cuando ya el camino esté marcado, volveremos a ver al Ibán de antes, y creo que queda poco.
Y yo... Mi historia es larga. Pero se puede resumir. Entre la cadera, la operación y la pandemia Covid, han sido 2 años enteros de rehabilitación pero siempre mejorando. Al mismo tiempo los años van pasando y uno no puedo volver a ser joven, pero se hace lo que se puede y los resultados son bastante esperanzadores.
En Julio del 2016, Luis "Chaveña" hizo un Ironman increíble y fuimos a celebrarlo con el en la pizzería Tartaruga. Esa cena es histórica. Acabamos "regular" y con subida de adrenalina, testosterona, bilirrubina y amaretino, apuntamos en una hoja un reto "Lanzarote 2017" con unos tiempos en meta como reto... Esa hoja no se ha perdido, es parte de la documentación histórica de la Tartaruga, patrimonio protegido. Y hoy la hemos vuelto a analizar. Jajaja.
El resultado del análisis es que lo que hacíamos en los años "Vigorexicus" no fue ni es normal.
No sé cual será el próximo reto al final, pero será mas humano, lo más seguro.
Quizá empezamos por hacernos una camiseta "Team Vigorexicus" y luego ya se verá qué hacer con ella. Jajajaja.
Hasta Prontooooo
jueves, 19 de abril de 2018
Sky Gran Canaria
Me quedo sorprendido, no estaba pensando en eso, lo tengo abandonado, así que contesto "no creo, no hay nada que contar"
Y si cuento algo, es mas de lo mismo, nada nuevo.
Pero veo el blog y pienso, "qué pena no intentarlo". Si he intentado correr la Sky Gran Canaria, porqué no intentar algo mucho mas sencillo: escribir lo que pasó.
Bueno, en realidad, no tenía que haber ido a la Sky Gran Canaria. Es demasiado fácil inscribirse. Llenas los campos del formulario de inscripción, pones tus datos de tarjeta de crédito y ya está. Sin entrenar, sin mover un pie. Se puede elegir entre varias distancias, pero esa elección es igual de fácil delante de la pantalla del ordenador. Porqué ir a Gran Canaria para solo correr 30km si se pueden hacer 70?
Hay gente que tiene conexiones entre las neuronas y que permiten relacionar sus actos con las consecuencias pero me falla esa conexión.
Llevo años diciendo que ya no puedo correr, mi cadera dañada no me lo permite. Pero no consigo dejarlo y tampoco me decido sobre la operación ya que dudo poder correr mejor después.
En los últimos meses de 2017 fui lo suficiente inteligente para solo participar en una carrera al mes y de no mas de 20-y-algo kilómetros como mucho. Siempre con dolor y sin poder "soltarme" en las bajadas, pero disfrutando dentro de mis limitaciones. Pero llegó la K42 y ya son 6 ediciones, había que forzar un poco. Y no fue demasiada mala la experiencia aunque se notaba ya la falta de fuerzas para tanta distancia. Luego fiestas y gripe mezclado para llegar a la Maratón del Meridiano sin preparación ninguna. Diría que sufrí como nunca en los últimos kilómetros pero eso ya lo he superado ahora con la Sky.
En fin, tenía claro que para correr carreras de larga distancia, algo hay que entrenar. Y para la Sky Grancanaria quería hacerlo porque estaba motivado. Después de dos abandonos en la Transgrancanaria he descartado atravesar la isla vecina en esa prueba y la Sky me ofrecía otra oportunidad en un recorrido mas atractivo y mas corto.
Los domingos una caminata y los lunes un entreno de 12-15km, y así tres semanas. Me parecía poco, pero imposible hacer algo mas, demasiado dolor. Cojeando por las calles y todo el mundo me pregunta "¿que pasa, que tienes?" Nada, nada nuevo. Si les digo que ese cojo va a presentarse en la salida de una carrera de montaña de 72km solo podrían contestar que estoy mal de la cabeza.
Una semana antes de la prueba salgo a trotar con la idea de hacer algo largo pero no conseguí arrancar antes de las 6 de la tarde y sin frontal ya no daba el día para lo que pensaba. Pero salieron 19km, si, casi 20. Y no estaba totalmente muerto cuando llegué al coche (ritmo ultra, claro).
Me puse a analizar la situación:
1. Ganas de ir a la Sky Grancanaria: muchas.
2. Tiempo límite para acabarla: 19 horas, o sea, no hay prisa ninguna
3. Si tengo que retirarme, no pasa nada.
Conclusión: Vamos.
En la Sky Gran Canaria se puede recoger el dorsal hasta 15' antes de la prueba. Ese detalle ya quita un estrés enorme. Llego a Gran Canaria la noche anterior, me mando un plato de espaguetis y a la cama. La salida es a las 5 de la mañana, hay que estar sobre las 4 en Agaete y me estoy quedando en la capital. Despertador a las 3 y llegamos bien aunque sin poder tomar un café, todo cerrado. Cargo agua en los "softflasks" de mi mochilita, recojo el dorsal y listo para salir aunque con fuerte dolor en la barriga y sin poder ir bien al baño. Había comido demasiados espaguetis y además la salsa era muy picante. Aun me ardía en el estómago. Aparezco en el box de salida dos minutos antes de las 5, veo a mi amigo John y le doy una luz roja porque se había olvidado llevarla. Le veo nervioso (como siempre) y desaparece hacía el frente. Yo me quedo en última fila.
En realidad, la salida fue lo mas emocionante de toda la carrera. Buen ambiente y hasta unos fuegos encima de mi cabeza al pasar por el arco de salida.
De vez en cuando miro hacía atrás para asegurarme de que no voy el último, prefiero tener un pequeño margen...jeje. Pero poco a poco, hacía Artenara, fui recuperando puestos. Un par de problemas con el recorrido ya que unos envidiosos vieron alguna gracia en cambiar las balizas pero eso es espíritu trail y aventura. Empieza ser de día, avituallamiento en Tirma donde solo lleno agua y todo va bien. En Artenera esperaba encontrarme con avituallamiento, pero nada. Seguimos hasta Cruz de Tejeda. (lo normal sería haber mirado antes el recorrido y los avituallamientos, pero yo iba en modo sorpresas)
Mi estómago ya estaba un poco mejor y esperaba comer algo sólido en los avituallamientos. No pudo ser, solo daban fruta y frutos secos. Tenía una bolsita de gominolas de la gasolinera y unos cálculos científicos sofisticados aseguraban que con eso podía llegar a meta sin problema.
Para no arriesgar demasiado, comí tres dátiles en el siguiente avituallamiento.
Hacía frío pero pensaba que saldría el sol para calentarnos y no veía conveniente parar para sacar ropa hasta que un compañero me vio muy morado y le confirmé que estaba congelado. Aun había que subir mas y estábamos metidos en las nubes por lo que había poca probabilidad de recuperar sensibilidad en mis extremidades sin añadir una capa de protección. La verdad es que pocos iban sin el cortavientos. Aun así me limité a sacar los buff. Después de Cruz de Tejeda el recorrido gira hacía el sur y por fin salimos de la nube. Cuando llegamos a Garañon ya hacía calorcito. No sé a qué hora llegué ahí. No sabía cuantos kilómetros llevábamos. En la transgrancanaria ese punto era km80 y me pareció casi lo mismo, aunque no es posible ya que la meta está en el 72...
La gente se cambiaba de ropa y se tomaba un descanso. Esos descansos que yo suelo hacer, pero ni se me ocurrió. Quité la mochila para guardar los buff. Bebí el caldo de una sopa con pasta (tengo malas experiencias con la pasta en carrera) y como no había nada sólido tampoco aparte de fruta, seguí sin comer.
Habían tan pocas cosas en el avituallamiento que me quedé mirando alrededor, a ver si se me escapaba alguna mesa que no había visto. Pero no la encontré. En fin, se ve que la Sky Gran Canara es para ir a correr, no para engordar. Cuidan bien la salud.
Qué fácil es la subida a Pico de las nieves con menos de 80km en las piernas. Bueno, fácil... Estaba bien contento de llegar arriba y pensé "ya está, todo bajada hasta meta"
Creo que la bajada hacía Tunte es la misma que la Transgrancanaria, pero la única vez que llegué hasta ahí ya estaba tan mal que no me acordaba nada hasta llegar a la carretera. Ahí en vez de seguir hacía Tunte, tiramos hacía la derecha, pasando por un control de cronometraje. Les pregunto a los chicos del control cuanto queda a meta y no contestan. Les sugiero "20km?" y empiezan a reírse. "mas?" pregunto... "Mucho mas" me dicen, "estás en el km36 de la carrera". UUUUUHHHH, lo de las sorpresas no es buena idea. Pensaba ya estar cerca del km50 por lo menos. Me ven tan desanimado que preguntan si me encuentro mal pero les digo que no, solo que pensaba estar ya mas lejos. Se me estaba haciendo largo ya.
Pasan unos kilómetros cómodos y no pierdo la confianza. Pasamos de un barranco a otro, llegamos a una presa, subimos un poco y otra presa en el siguiente barranco. Al fondo se presenta una montaña bastante imponente y tengo claro que bajamos a meta delante de ella. Llego al km50 y empezamos a subir. Intento ver hacía donde nos mandan pero no veo senderos ni corredores en la ladera de la montaña. Cada vez que vuelvo a mirar pienso "no, no puede ser que subimos esa montaña, al menos, yo no puedo". Pero subimos cada vez mas. Esa es la sorpresa que sobraba. Empiezo a comer una barrita de proteínas que llevaba, no sé de donde salió, estaba ahí en mi mochila, de una carrera anterior probablemente. Pero mi cuerpo está destrozado y la mente aun mas. Espero que hay un pase entre dos montañas que no había podido apreciar pero la cosa pinta cada vez peor. Voy pasito a pasito y me adelantan muchos corredores. Una hora subiendo y no veo ni el final. Después de hora y media y después de subir a la montaña que veía imposible subir, empiezo por fin a bajar. Pero eso qué es? Parece que han bombardeado las rocas creando un enorme campo de lajas sueltas que al pisar saltan contra los gemelos y al estar cansado dando con las puntas de las zapatillas contra los que sobresalen por falta de apoyo en el otro pie (adiós uñas). A mi cadera no le hace gracia ninguna la inestabilidad del terreno y no me queda otra que caminar en vez de correr. Intento al menos caminar rápido. Miro hacia atrás y ya no veo a nadie. Igual ya voy el último. Pero de la nada, al ir tan lento, de vez en cuando, aparece un corredor, me adelanta y en cuestión de minuto ya ni le veo.
Al final de lo interminable viene lo peor. Bajada muy técnica y nos meten en el cauce de un barranco. Pero ahí mi cadera duele menos y me encuentro hasta un poco mas a gusto, aunque avanzando poco por la dificultad del sendero. Y vuelvo a adelantar a 3 personas, yipiiii. Último avituallamiento a 4km de meta. Un poco de cocacola y a por ellos. Me duele todo pero siempre es una alegría saber que vas a llegar a meta así que modo "no hay dolor" y correr. A tope el último kilómetro por asfalto. Bueno, eso pensaba. Cuerpo recto, levantar bien las piernas, correr con estilo, pulso alto y....ritmo 6'30", jajajaa, qué desastre.
Veo el reloj en la meta, justo acaba de pasar de 14 horas. En realidad, si es que había calculado algo, era que iba a hacerlo en 15 horas. Lo que no había calculado era que me iba a costar tanto. Habré jurado unas 100 veces que no vuelvo a castigarme a mi mismo de esa manera nunca nunca jamás. Había poca gente en meta, ambiente cero. Supongo que tenía que haber corrido mas rápido para tener derecho a buen ambiente. Tampoco me importa. Me costó encontrar por lo menos mi medalla finisher, un poco menos costó encontrar las duchas, pero algo de comer imposible.
Impresionante los dolores que tuve en todo el cuerpo y al día siguiente en la cadera. Ya había tomado ibuprofeno en carrera y no quiero pasarme pero no pude resistir. Lo pasé extremadamente mal el domingo por la tarde-noche (la carrera fue el sábado) pero el lunes ya estaba como si no hubiera hecho nada. El martes ya estaba pensando en apuntarme a otra carrera pero me acordé que había jurado no hacerlo... De momento aguanto...
jueves, 8 de febrero de 2018
Maratón del Meridiano, El Hierro, 2018
Ya me liaron, no estaba ni en el km3 de la carrera.
Me apunté hace tiempo, demasiados recuerdos me trae esa carrera, tenía ganas de volver a estar ahí después de un par de años sin ir. Sería mi cuarta, 2012 en mismo recorrido y dos mas (2013 y 14 creo) en sentido contrario. Los relatos están por aquí, solo volví a leer el del 2012, la aventura con tormenta de viento y frío, mismo escenario que este año.
Desde la K42 descanso. No del todo porque quiero. Cogí gripe antes de navidad y las fiestas no ayudaron a curarme bien. Sobre el 15 de enero vuelvo a recaer fuerte y termino con antibióticos. Un mes enfermo y casi dos sin correr ni apenas hacer deporte. No lo tengo claro y pienso que lo mas seguro es que no iré a El Hierro.
Después del último fin de semana de enero, ya entrando en la semana de la carrera, con el efecto de los antibióticos, empiezo a encontrarme algo mejor y hago dos salidas de 10km por El Médano. Hace tiempo que no consigo hacer dos entrenos seguidos por las agujetas y dolores de cadera, pero milagrosamente (o será por los dos meses de descanso) no tengo demasiado dolor. Jueves, día 1, tengo que tomar decisión, veo que hay plazas en el barco, saco la tarjeta y vamos, fin de semana en El Hierro. Paso ya de buscar alojamiento, meto un colchón, mantas y almohadas en mi coche y embarco.
Dicen que el barco se movió. No sé, supongo que los barcos siempre se mueven en el mar, no me enteré de nada. 25km hasta Frontera, recoger dorsal y cena de la pasta. Igualito que hace 4 años, me siento cómodo aunque llueve un poco y hace mucho frío. Las previsiones no son muy buenas pero pienso que nunca será peor que 2012.
Me instalo en el coche como se pueda y duermo relativamente bien. Una cosa que me gusta mucho: la carrera sale a las 10, no hay que madrugar. Desayuno y tranquilamente preparo las cosas. Camiseta térmica, buff, cortavientos y guantes. Agua y 3 geles. Manta térmica y teléfono. Tengo la impresión de llevar pocas cosas, pero mejor. La verdad es que no miré ni el reglamento ni el material obligatorio, pero suele ser siempre lo mismo. Por un momento pensé que saliendo a las 10, igual me haría falta frontal, ya que a las 19h se hace de noche. Oh, no, 9 horas, no, no tardaré tanto, no? Bueno, la K42 del año pasado tardé casi 8.... Y ahora sin correr, después de la gripe...ya se verá, no stress. Intentar disfrutar e intentar llegar.
Salgo como ya es habitual, atrás del todo. Primeros dos kilómetros neutralizados. No sé lo que quieren decir con esto, no puedo seguir el ritmo, no me creo que toda esa gente pueda correr 42km a ese ritmo... No llego a entender tampoco porqué hacen la salida así. Luego nos paramos varios minutos y salimos de verdad. Otros dos kilómetros de pista antes de llegar a la primera subida. De nuevo no puedo seguir aunque tampoco voy último último, siempre hay alguien mas lento. Tapón para entrar en el estrecho sendero de subida y aprovecho para recuperar aire, ya estoy agotado, jajaja. La verdad que las sensaciones no son buenas y hasta pienso que quizás esta año tendré que retirarme, porque tampoco quiero hacerme aun mas daño. Pero por otro lado confío que mas tarde llegarán momentos de buenas sensaciones también y para no armar pelea mental, apago el cerebro y me limito a poner un pie delante del otro.
Subiendo ya no voy jaleando tanto como en la pista antes, pero no puedo adelantar. De vez en cuando veo un hueco y me cuelo. Hay cada vez mas huecos y consigo adelantar cada vez mas y mejor. Miro al suelo y no veo a quien adelanto. Me gritan que quieren crónica y algo respondí, no me acuerdo qué. Luego adelanto a Teo de Correcaminos y me dice que las subidas son mi terreno. Y es verdad que mientras no hay que correr, me siento mejor, jaja. Ideal para apuntarse a carreras de correr, jaja.
Algo mas de una hora para llegar arriba, tremenda subida para empezar. Ahora toca trotar. Me adelantan unos pocos al principio pero poco a poco empiezo a correr mejor y sobre todo en la bajada técnica hacía Sabinosa vuelvo a recuperar puestos. Dos horitas para llegar a Sabinosa, km15 creo.
Siempre hay buen ambiente en Sabinosa, mucha gente animando. La carrera de 27km ya salió bastante antes pero en la subida (nuestra segunda) ya voy cogiendo a los últimos. Subo bastante fuerte pero había leído que en 2012 llegué muerto a la Ermita y quizás fue por forzar demasiado después de Sabinosa, así que intenté no pasarme. Volvemos a bajar y ya me encuentro con mucha gente de la de 27. Bajan con los bastones en horizontal a los lados así que adelantarles es toda una arriesgada aventura. Soy de los que se cabrean fácilmente por esas cosas y a uno le dije algo pero no me entendió. Pero en seguida reflexioné y le dije, nada, nada, no pasa nada. Hay que disfrutar, combinar la esgrima con el trailrunning solo puede asegurar mas diversión. Además había viento huracanado para dar un puntito mas al espectáculo.
De repente estoy en la Ermita, pensé que era mas lejos. Pero ahora vienen 15km de subida. Bueno, eso lo ví después. Pensé que eran 10... Entramos en la niebla, sigue el viento fuerte y las temperaturas bajan subiendo. Me pongo directamente buff, guantes y cortavientos y empiezo a subir animado. Adelanto a Javi Sanchez y muchos mas...hasta poco mas de la mitad de la subida. Ya me he tomado los tres geles y en un avituallamiento a media subida cogí bastante frutos secos a ver si me daban algo de energía. Pero llegó el momento inevitable. El bajón del km35. El hombre del mazo creo que estaba congelado y me dio pero sin ganas. Noté algo pero no caí al suelo...
Me vuelve a adelantar Javi...y muchos mas... No puedo mas. Tomé un ibuprofeno porque el dolor en la cadera también me desanimaba y no me dejaba correr. Pero ya no hizo efecto. El dolor pasó a la espalda, cansancio general incluido, aunque las piernas relativamente bien. Nada de calambres, eso ya es algo positivo. Me arrepiento no haber llevado mas geles, pero bueno, ya solo faltan 8km. Retirarme ya no es una opción. Si hace falta se hacen caminando, no sería la primera vez. Bastante bien ya había ido todo hasta ahí. No tenía ni idea de tiempos ni puestos pero sabía que había adelantado a mucha gente, así que muy muy mal no iba.
Empieza la bajada. Casi 1000m en 5km. Para eso hay que entrenar, uyuyuy. No había hecho ni 1km y ya no aguantaba el dolor en la cadera y espalda, realmente mas en la espalda por ir torcido y doblado. De vez en cuando intento bajar bien pero no aguanto mas que un par de cientos de metros. Sobre todo los escalones me destrozan. En fin, soy todo un campeón en quejarme y poner mala cara. Llego al asfalto y voy cojo pero corro. El reloj en meta marca 6h26. Oooh, mejor de lo que me esperaba. Me duele todo pero ahí estoy !
No quería tomar mas ibuprofeno y la noche en el coche después de la carrera fue una tortura. Luego a las 8 en el barco, ya estaba cansado y mareado antes de salir del muelle, no me sentía bien. El resto del domingo acostado, en la playa y en cama, un poco de malestar y miedo de recaer otra vez en la gripe. Pero el problema al final sería otro. No es que no me lo esperaba, pero mi madre, lunes tieso, martes sin casi poder caminar y miércoles solo un poquito mejor. Eso no es sano, jajaja. No puedo ni tocar mis cuadriceps, una semana de pinguino por la calle. La gente me ve y pregunta directamente "fuiste a El Hierro, no?"
Bueno, no me arrepiento. La maratón del Meridiano es preciosa, gran variedad de paisajes y terreno y la organización es buena. Solo falta entrenar un poco antes de ir. Me gustaría ir a la Sky Gran Canaria de 72km, quedan dos meses. Supongo que se me quitarán las agujetas de aquí a esa fecha y podré hacer algún entreno de 10km ya que si hago mas estoy una semana sin poder caminar...














































