Ya tengo otra vez materia para bombardearles con mis historias. Entre las típicas de los hombres, siempre quejándose, y alguna cosita positiva, el título debería de resumir la tendencia. Y espero que sea así, aunque habrá que esperar un poco porque dos días después de la ultra de La Gomera, el cuerpo está aún en un estado "raro".
Es habitual leer por aquí que algo me ha ido mal en la carrera que intento relatar. Quizás no me doy cuenta que eso le pasa a todo el mundo. Pero llegar deshidratado, vomitando en las últimas 5 carreras de larga distancia ya requiere solución.
El plan para intentar no tropezar una sexta vez con lo mismo era un cambio radical de mi alimentación. Evitar desde el principio la pérdida de volumen de sangre por el sudor, aportando líquidos y sales. Y evitar los azúcares rápidos, añadir grasas, ya que con mi ritmo en las ultras, las bombas de azúcar tienen efecto contrario. Ese último factor era el difícil ya que tanto las bebidas isotónicas y los geles, las barritas, la fruta... casi todo aporta principalmente azucares. Había probado llevar bocadillo de jamón y queso, pero no es práctico, cuesta comerlo corriendo.
Con Miguel ya habíamos hablado de la posibilidad de meter nosotros mismos los ingredientes en la batidora y hacer un preparado que sería más fácil de comer en carrera, ya que masticar mucho es complicado y muchas veces lo que comemos nos hace una bola en la boca, casi imposible de tragar.
Así que me fui al supermercado y compré:
- Almendras
- Cacahuetes salados
- Maiz tostado
- Dátiles
- Higos
- Puré de papas
- cubitos de caldo
Metí todo en una proporción al azar (jaja, fuerte desastre) en la batidora y cuando el motor ya empezaba a oler quemado, la paré. El aspecto de lo que salió no era muy apetitoso.pero el sabor era muy parecido a la conocida crema de cacahuetes. Lo dividí en dos raciones y la primera la llevé al entrenamiento del faro a faro en Anaga hace una semana para probarlo. Solo hicimos 25km pero tardamos 5 horas y aunque poco podía decir del resultado, sobreviví sin malestar ni síntomas de envenenamiento. Así que a La Gomera con la otra ración.
No puedo evitar quejarme un poco mas, pero llegué a La Gomera con muy poco entrenamiento por dolores en las rodillas y piernas cansadas y pesadas desde ya hace unas semanas. Hasta un par de días antes de la carrera pasaba de vez en cuando por mi cabeza no ir y descansar. Sería lo mas inteligente. Pero necesitaba probar mi potingue. En La Gomera, con acabar sin vomitar, me daría por satisfecho ! (si quieren saber como la hice el año pasado: Gomera Paradise 2013)
Fui junto con Jon Benamati, un nuevo "Vigorexico total", Italiano afincado en El Médano y igual que todos de nuestro grupito, con raíces de windsurf, reconvertido en atleta con 40 años. Ha llegado como una bomba a este deporte. Lleva solo 6 meses y ya ha hecho dos maratones, dos ultras y unas cuantas carreras mas cortas. Se apunta a todo y acaba habitualmente entre los 15 primeros. Y como buen vigorexico se queja de lo difícil que es entrar en el top10...jaja. El año que viene se quejará de lo difícil que es ganar una carrera... (Y tiene otra bomba preparada en casa. No sé si algún día se presentará en carrera, pero su mujer corre igual que el !)
Bueno, volviendo al Gomera Paradise. Viaje en barco tranquilo, recogida de dorsales, descanso en la residencia, cena de la pasta con un par de cervezas para dormir mejor... Y tempranito a la cama porque toca desayunar a las 4 y algo. Como algo, un café para despertar, me preparo y tiro pa'bajo a la linea de salida. Fue todo automático y no me di cuenta que llegué demasiado temprano. Ya habían algunos corredores pero intenté relajarme y evitar coger frío, sentado en un banco, abrigado del viento. Ya se notaba que no iba a hacer tanto calor como el año anterior y estaba nublado.
Me puse atrás del todo en la linea de salida y aunque sabía que me tocaría esperar en el tapón para subir las escaleras después de los primeros 500m, mi táctica sería empezar suave y poco a poco recuperar puestos. Cuando terminan las escaleras toca primero un kilómetro de subida en asfalto. Iba con Basilio Bravo pero se me escapó. No me sentía con fuerzas. Aunque fui recuperando algún puesto de todas formas, no iba al ritmo que suelo ir y mentalmente me decepcionó un poco. Después de 3km ya me quedé anclado en un grupito con los que iría intercambiando puestos prácticamente toda la carrera, en especial con Helena, corredora GOT El Médano. Realmente pensaba que mas adelante dejaría atrás a ese grupito pero no lo conseguí. En la pista después del primer avituallamiento iba corriendo un poquito mas rápido pero con una parada para mear y otra para descarga mayor, se neutralizó mi ventaja. Pero volví a estar con Basilio. Me tuvo que llamar la atención cuando le pasé porque iba trotando con el cerebro apagado, mirando el suelo... como suelo hacer, sin ver a los amigos, jaja. "Eyy, d'Jo, soy yo!, yo, Basilio! Me has visto?..." jajaja. Me pegué un susto y todo. Y por ahí seguía en las cercanías Helena y Yeray de Correcaminos, Bernardo (hermano de Damian) y algunos mas. En el último tramo hacía Hermigua había un cambio en el recorrido, quizás sin variar mucho la distancia pero algo mas técnico. De todas formas, llegué a Hermigua en 4 horas, casi una hora mas que el año pasado. OK, sabía que el año pasado me había forzado demasiado corriendo rápido en la pista pero esto ya era muy lento. Me notaba igualmente cansado de piernas y con muy pocas ganas pero no tenía molestias en el estómago, ni sensaciones raras al respirar. Había comido cada hora un cachito de mi preparado casero, un donut en el primer avituallamiento, un par de almendras, trocito plátano, un par de naranjas...
La primera subidita entre las casas abajo en Hermigua por escaleras ya deja claro que ahora empieza la carrera. Aunque no hace demasiado calor y sigue medio nublado, el sudor ya será mi compañero para lo que queda. Bernardo, Yeray y algunos mas se escapan, no tengo fuerzas para seguirlos.
Que bonita es la subida de Hermigua al Cedro ! La vista a la cascada, el agua que corre al lado nuestro... Pero vaya subida !!! Chosssss. Escalones cada vez mas altos. El Garmin me marca el kilómetro 36 en 23 minutos... Donde puedo voy cogiendo agua para refrescarme la cabeza y el cuello. Me adelantó Tomás Padrón, subía como un tren, pasaba los escalones como un chavalito sin bajar el ritmo cuando yo me tenía que ayudar con las manos y los brazos, subiéndome tirando de piedras mas arriba, casi escalando. Luego en la bajada volví a adelantarle aunque yo tampoco iba bien. Me dolían demasiado las rodillas, sobre todo en las partes técnicas. Llegamos a un tramo de subida en asfalto y parece mentira, pero es donde mejor iba. Casi sin dolor porque no hay mucho impacto. Justo al volver a meterme en sendero me encuentro con Yeray. Parece sufrir. Creo que le dije algo, pero no me acuerdo qué. Capaz que le he hundido mas aun, no suelo ser de mucha ayuda para animar...jeje. Subimos la segunda parte dentro del parque nacional y luego larga bajada, la segunda parte todo asfalto. Otra vez es donde mejor voy. Alcanzo a algunos corredores mas, hablando un rato con uno de ellos. Y me dice que el año pasado lo hizo en 9 horas pero que nos ve muy justo ahora para entrar en ese tiempo. Penúltimo avituallamiento y empieza la última subida. Los recuerdos del año pasado me dejan pálido y decido empezar directamente con paciencia, pasito a pasito, sin intentar seguir a los colegas con los que llegué al avituallamiento.
El calor es mucho mas soportable pero no quita que es una subida mortal. Me vuelve a adelantar Tomás Padrón, igual que en el Cedro, con un ritmo constante, muy fuerte. Veo que también Helena se me acerca. Está haciendo una muy buena carrera. Ni rastro de Yeray detrás, uff, seguramente lo estaba pasando mal.
Ya en llano/bajando, llegando al último avituallamiento, me adelanta Helena. Me pregunta como voy, si necesito algo pero le digo que voy bien, simplemente no puedo dar mas, no tengo piernas. No paro en el avituallamiento, ya estaba perdiendo bastante tiempo caminando de piedra en piedra. Las bajadas técnicas están bien cuando no te duelen las piernas, cuando tienes fuerzas, y vas saltando los escalones abajo pero yo ya me tenía que poner de lado y coger aire antes de bajar un escalón. Pero pensaba en la cerveza que iban a darme en la llegada y que estaba cada vez mas cerca. Suspiro cuando llego por fin al asfalto donde puedo correr sin parecer un abuelo que ha perdido su bastón. Meta en 9 horas y 20 minutos. Con todas mis quejas 1 hora y 10 minutos mas rápido que el año pasado...y sin vomitar !!! El potingue ha funcionado ! Me seguían doliendo las piernas, pero estaba tan contento que en cuestión de media horita me había mandado ya 6 cervezas. Y eso que la fiesta de la cerveza no había empezado. Bueno, luego decidiría cambiarla por una buena cena ya que bastante borracho ya estaba.
Jon hizo un carrerón, 7h20min. en el puesto 14. Pero impresionante también el ganador que quitó media hora a su tiempo del triunfo del año pasado cruzando la meta en 6 horas y media. Y Ana Belen de Clator que pulverizó el mejor tiempo de chicas con 8 horas y media. (realmente el tiempo que yo quería haber hecho... el año que viene será) Y Helena entró como segunda fémina, 3 minutos antes que yo, felicidades también!
martes, 1 de julio de 2014
martes, 17 de junio de 2014
Triatlón El Médano 2014.
6 ediciones ya para mi, 3 sprint y 3 olímpicos, aunque este año fue el XIX Triatlón de El Médano.
No sé si ha habido otro con las condiciones que disfrutamos este domingo. Estaba todo tan perfecto que es difícil imaginarse un lugar mejor para hacer un triatlón.
Cuesta un poco madrugar para la prueba, pero como diría Ibán, eso probablemente es falta de motivación. Y es que no sabía de antemano que me lo iba a pasar tan bien.
Ya lo he comentado alguna vez. En realidad me gusta mucho el triatlón pero no disfruto de los entrenamientos (y de hecho, ya ni los hago)
Cuando pienso en la natación, suspiro. No me gusta nada nadar. Desde el Ironman de Lanzarote, hace un mes, no he vuelto a meter un pie en el agua. (quizás por eso me duelen un poco los hombros ahora...)
Pero luego en competición, no es tan aburrido nadar. Aunque en realidad me entretuve mirando las cosas que habían en el fondo y en el último tramo, fijándome en los supermáquinas que me adelantaban como si tuvieran motor fueraborda (ya que salí 7 minutos antes en el grupo de viejos y chicas). Dejaban atrás una estela de burbujitas que me hacían pensar en la película La Sirenita de Disney, y yo intentaba no perderlas de vista, jeje...unos segundos...jaja. Ya ven que me lo pasé bien.
Luego la bici. Tampoco seguí cogiéndola, menos una vuelta al Teide con Filip Hoste y unos amigos belgas en plan excursión. Lo mío no tiene explicación fácil. Me gusta hacer deporte si disfruto. Pero jaleando y mirando el reloj, no. Pero en esto hay mucha contradicción porque luego me encantan las carreras y competiciones. Yo qué sé. Piensen lo que quieran, saquen sus conclusiones. El problema que tuve en el tramo de bicicleta del triatlón de El Médano fue que al ser tan temprano y tan cerca de mi casa, después de dejar la bici en boxes, volví a la cama un rato mientras que los demás calentaban. Y volví directamente con el neopreno puesto, caminando hasta la playa un poco antes de las nueve. La natación me despertó mentalmente, pero mis piernas seguían en modo perezoso. La primera vuelta en bici, tenía la sensación de empujar como un animal pero no avanzaba. Me adelantaron además los primeros grupos de la élite, ya que en la natación solamente me adelantaron unos cuantos, y me dejaron aun mas con esa sensación de estar casi parado. Hasta que en la segunda vuelta apareció un grupito de 4 que decidí seguir. Fuimos dando relevos, especialmente con uno que parecía tener ganas de escaparse. En un descuido, mientras iba en la cola del grupo, vi que se marchaba y que el que iba detrás no hizo nada para seguir. Reaccioné a tiempo, me siguieron los demás y volví a coger su rueda. En ese momento, tan cerca, veo en su dorsal "Luis Hernandez Cano". Uhfff. Ya entiendo... Seguimos hasta la subida después de La Mareta, se levanta del sillín y despega. Intento hacer lo mismo... Me despegué del grupo, pero él se fue... Adiós. Cuando volví a la carretera general, después del bucle por las calles de La Mareta, esperé a mis compañeros de antes, ya que solo no iba a ningún lado y el intento de seguir a Luis me costó medio pulmón. El único que conocía del grupito era Alexis Portocarrero. Volvimos hacía El Médano rodando relevos como profesionales, jeje. En cada punto de giro me encontraba con el compañero de equipo Riccardo Meringolo, unos 300m delante, chupando rueda a otro con un maillot de colores parecidos (era Jan Mikael del TXTM?). Pero poco a poco iba recortando distancia.
Al principio de la tercera vuelta, bajo los ánimos de mucha gente conocida, Alexis mete un hachazo en el repecho para salir del pueblo y se rompe el grupo. En ese momento me di cuenta de lo bueno que era el recorrido. Con tres vueltas y tres (quizás realmente 4 o 5) pequeños repechos se podía trabajar en grupo, pero los que iban fuerte tenían posibilidades de desmarcarse y romper los grupos descolgando los que estaban ahí solamente para chupar rueda. Conseguí seguir a Alexis con alguno mas y continuamos haciendo relevos bastante igualados. Nos alcanza algún escapado de otro grupo de detrás también. Y por fin, volviendo a El Médano por última vez, alcanzamos a Riccardo, Jan Mikael y Brett Kronewitter, todos compañeros de mi categoría. Brett y Jan Mikael se descuelgan pero Riccardo queda pegado detrás sin dar relevo... grrrr, jaja. Sabiendo que Brett me adelantaría corriendo, decido coger la máxima ventaja en lo que queda de bici y ataco con todas mis fuerzas en el último kilómetro y medio. Consigo escapar un poco. Muy acelerado llego a la transición y me pongo a correr como un loco, jaleando, sufriendo... 500m y me entra flato, claro. jaja. Bajo el ritmo pero no se quita. Camino en el puesto de agua y bebo algo despacio. No se quita. Me adelanta Brett. Ya no le volvería a ver. Intento seguir trotando suave pero al no quitarse el flato, vuelvo a caminar varias veces desesperado para que se quite. Me adelanta también Jan Mikael. Me adelantan Miguel y Sandro, animándome. Poco a poco en la segunda vuelta noto que puedo acelerar y no vuelve el dolor. Después del punto de giro al fondo, justo a media carrera, vuelvo a adelantar a Jan Mikael. Sé que tengo a Luis Castañeda del Tripto y Brett delante, pensando que si no hay nadie nuevo que no conozco en mi categoría, hay opción a tercer puesto. Intento mantener buen ritmo y parece que voy cada vez mejor, aunque al final de todo, me hubiera gustado tener un gel para llegar con un poco mas de energía en esos últimos kilómetros. Es que tampoco había desayunado mas que un plátano y un bol de cereales, y luego solo agua. Pero bueno, yo solo quería terminarlo y disfrutarlo. Y aparte del flato que vino por los agobios al final de la bici y empezar demasiado rápido corriendo, todo salió mejor que previsto.
Disfruté mucho y cuando colgaron las clasificaciones vi que efectivamente, había quedado tercero en Veteranos2. Creo que es la última vez que lucharé por un trofeo. Seguro que el año que viene habrán nuevos compañeros de categoría mas fuertes y volveré solamente para disfrutar de la prueba. Un minuto mas, o menos, qué importa ! (Aunque empecé la prueba diciendo esto muy convencido también este año...y el anterior...)
Así que algún día tendré que consultar un especialista para aclarar mi dilema mental: deporte para disfrutar, o deporte para prestaciones ? Y mi respuesta actual refleja realmente quien soy y como es mi vida: quiero las dos cosas. Prestaciones sin tener que sufrir ni entrenar... Diploma sin estudiar...Dinero sin tener que trabajar... Una mujer perfecta sin sacrificar nada para ella... Y sino, la ley del mínimo esfuerzo. Con 52 años ya cumplidos hay esperanzas de cambiar??? jajaja, soy un demonio, un lobo en piel de cordero ? Perdónenme mis maldades, hago todo lo posible para conseguir mis objetivos sin hacer daño a nadie, pero no cuenten conmigo para algo que conlleva esfuerzo...
Para terminar, quiero hacer algo que no suelo hacer en mis crónicas: dar las gracias en primer lugar a los que trabajan cada año para que sigue existiendo este triatlón que es probablemente el mas deseado, el mejor en el mejor lugar, el que mas ambiente trae donde cada año se vuelve a reunir el mejor grupo de amigos triatletas de las islas. Y en segundo lugar a toooooda la gente que vino a animarnos, a todos que me animaban a mi por mi nombre, aunque no les veía (pero sí, les escuchaba) y quizás aun menos me lo merecía.
CLASIFICACIÓN
No sé si ha habido otro con las condiciones que disfrutamos este domingo. Estaba todo tan perfecto que es difícil imaginarse un lugar mejor para hacer un triatlón.
Cuesta un poco madrugar para la prueba, pero como diría Ibán, eso probablemente es falta de motivación. Y es que no sabía de antemano que me lo iba a pasar tan bien.
Ya lo he comentado alguna vez. En realidad me gusta mucho el triatlón pero no disfruto de los entrenamientos (y de hecho, ya ni los hago)
Cuando pienso en la natación, suspiro. No me gusta nada nadar. Desde el Ironman de Lanzarote, hace un mes, no he vuelto a meter un pie en el agua. (quizás por eso me duelen un poco los hombros ahora...)
Pero luego en competición, no es tan aburrido nadar. Aunque en realidad me entretuve mirando las cosas que habían en el fondo y en el último tramo, fijándome en los supermáquinas que me adelantaban como si tuvieran motor fueraborda (ya que salí 7 minutos antes en el grupo de viejos y chicas). Dejaban atrás una estela de burbujitas que me hacían pensar en la película La Sirenita de Disney, y yo intentaba no perderlas de vista, jeje...unos segundos...jaja. Ya ven que me lo pasé bien.
Luego la bici. Tampoco seguí cogiéndola, menos una vuelta al Teide con Filip Hoste y unos amigos belgas en plan excursión. Lo mío no tiene explicación fácil. Me gusta hacer deporte si disfruto. Pero jaleando y mirando el reloj, no. Pero en esto hay mucha contradicción porque luego me encantan las carreras y competiciones. Yo qué sé. Piensen lo que quieran, saquen sus conclusiones. El problema que tuve en el tramo de bicicleta del triatlón de El Médano fue que al ser tan temprano y tan cerca de mi casa, después de dejar la bici en boxes, volví a la cama un rato mientras que los demás calentaban. Y volví directamente con el neopreno puesto, caminando hasta la playa un poco antes de las nueve. La natación me despertó mentalmente, pero mis piernas seguían en modo perezoso. La primera vuelta en bici, tenía la sensación de empujar como un animal pero no avanzaba. Me adelantaron además los primeros grupos de la élite, ya que en la natación solamente me adelantaron unos cuantos, y me dejaron aun mas con esa sensación de estar casi parado. Hasta que en la segunda vuelta apareció un grupito de 4 que decidí seguir. Fuimos dando relevos, especialmente con uno que parecía tener ganas de escaparse. En un descuido, mientras iba en la cola del grupo, vi que se marchaba y que el que iba detrás no hizo nada para seguir. Reaccioné a tiempo, me siguieron los demás y volví a coger su rueda. En ese momento, tan cerca, veo en su dorsal "Luis Hernandez Cano". Uhfff. Ya entiendo... Seguimos hasta la subida después de La Mareta, se levanta del sillín y despega. Intento hacer lo mismo... Me despegué del grupo, pero él se fue... Adiós. Cuando volví a la carretera general, después del bucle por las calles de La Mareta, esperé a mis compañeros de antes, ya que solo no iba a ningún lado y el intento de seguir a Luis me costó medio pulmón. El único que conocía del grupito era Alexis Portocarrero. Volvimos hacía El Médano rodando relevos como profesionales, jeje. En cada punto de giro me encontraba con el compañero de equipo Riccardo Meringolo, unos 300m delante, chupando rueda a otro con un maillot de colores parecidos (era Jan Mikael del TXTM?). Pero poco a poco iba recortando distancia.
Al principio de la tercera vuelta, bajo los ánimos de mucha gente conocida, Alexis mete un hachazo en el repecho para salir del pueblo y se rompe el grupo. En ese momento me di cuenta de lo bueno que era el recorrido. Con tres vueltas y tres (quizás realmente 4 o 5) pequeños repechos se podía trabajar en grupo, pero los que iban fuerte tenían posibilidades de desmarcarse y romper los grupos descolgando los que estaban ahí solamente para chupar rueda. Conseguí seguir a Alexis con alguno mas y continuamos haciendo relevos bastante igualados. Nos alcanza algún escapado de otro grupo de detrás también. Y por fin, volviendo a El Médano por última vez, alcanzamos a Riccardo, Jan Mikael y Brett Kronewitter, todos compañeros de mi categoría. Brett y Jan Mikael se descuelgan pero Riccardo queda pegado detrás sin dar relevo... grrrr, jaja. Sabiendo que Brett me adelantaría corriendo, decido coger la máxima ventaja en lo que queda de bici y ataco con todas mis fuerzas en el último kilómetro y medio. Consigo escapar un poco. Muy acelerado llego a la transición y me pongo a correr como un loco, jaleando, sufriendo... 500m y me entra flato, claro. jaja. Bajo el ritmo pero no se quita. Camino en el puesto de agua y bebo algo despacio. No se quita. Me adelanta Brett. Ya no le volvería a ver. Intento seguir trotando suave pero al no quitarse el flato, vuelvo a caminar varias veces desesperado para que se quite. Me adelanta también Jan Mikael. Me adelantan Miguel y Sandro, animándome. Poco a poco en la segunda vuelta noto que puedo acelerar y no vuelve el dolor. Después del punto de giro al fondo, justo a media carrera, vuelvo a adelantar a Jan Mikael. Sé que tengo a Luis Castañeda del Tripto y Brett delante, pensando que si no hay nadie nuevo que no conozco en mi categoría, hay opción a tercer puesto. Intento mantener buen ritmo y parece que voy cada vez mejor, aunque al final de todo, me hubiera gustado tener un gel para llegar con un poco mas de energía en esos últimos kilómetros. Es que tampoco había desayunado mas que un plátano y un bol de cereales, y luego solo agua. Pero bueno, yo solo quería terminarlo y disfrutarlo. Y aparte del flato que vino por los agobios al final de la bici y empezar demasiado rápido corriendo, todo salió mejor que previsto.
Disfruté mucho y cuando colgaron las clasificaciones vi que efectivamente, había quedado tercero en Veteranos2. Creo que es la última vez que lucharé por un trofeo. Seguro que el año que viene habrán nuevos compañeros de categoría mas fuertes y volveré solamente para disfrutar de la prueba. Un minuto mas, o menos, qué importa ! (Aunque empecé la prueba diciendo esto muy convencido también este año...y el anterior...)
Así que algún día tendré que consultar un especialista para aclarar mi dilema mental: deporte para disfrutar, o deporte para prestaciones ? Y mi respuesta actual refleja realmente quien soy y como es mi vida: quiero las dos cosas. Prestaciones sin tener que sufrir ni entrenar... Diploma sin estudiar...Dinero sin tener que trabajar... Una mujer perfecta sin sacrificar nada para ella... Y sino, la ley del mínimo esfuerzo. Con 52 años ya cumplidos hay esperanzas de cambiar??? jajaja, soy un demonio, un lobo en piel de cordero ? Perdónenme mis maldades, hago todo lo posible para conseguir mis objetivos sin hacer daño a nadie, pero no cuenten conmigo para algo que conlleva esfuerzo...
Para terminar, quiero hacer algo que no suelo hacer en mis crónicas: dar las gracias en primer lugar a los que trabajan cada año para que sigue existiendo este triatlón que es probablemente el mas deseado, el mejor en el mejor lugar, el que mas ambiente trae donde cada año se vuelve a reunir el mejor grupo de amigos triatletas de las islas. Y en segundo lugar a toooooda la gente que vino a animarnos, a todos que me animaban a mi por mi nombre, aunque no les veía (pero sí, les escuchaba) y quizás aun menos me lo merecía.
CLASIFICACIÓN
domingo, 8 de junio de 2014
Asomadero Trail y Pinolere Trail
Sábado, 7 de junio, 16h, 14km, 1200m+, 1h44
Domingo, 8 de junio, 9h, 27km, 1350m+, 3h24
Suma mas o menos una maratón en 5h08 minutos con un para de horas de descanso en medio. No puedo quejarme ya que con ese desnivel acumulado suelo hacerlas en 5h40-6h.
Pero eso son solo números y no reflejan lo que he vivido. Así que esto se va a alargar un poco...
Al Asomadero fui con Jon Benamati y su familia para aprovechar el viaje (y porque no tenia coche...jeje)
En la preparación hubo un fallo: leí el relato que escribí el año pasado donde puse que en la subida intenté siempre trotar donde podía. Y entendí que toda la subida era trotando. No me acordaba nada realmente.
Como siempre, y creo que ya no voy a repetirlo en mis crónicas, la gente sale disparatada como si fueran a hacer un solo kilómetro. 250 corredores y me encuentro directamente en las últimas filas... Vamos subiendo, el asfalto se convierte en cemento y luego en tierra. Veo delante como van apagándose los "turbos" de muchos y recupero puestos. Sin apurarme en momentos difíciles para adelantar, aprovechando para coger aire, voy pasando de grupito en grupito pero bastante asfixiado. Hace un calor húmedo y está nublado. Las gotas de sudor me caen en chorros. Me doy cuenta porque últimamente estoy intentando analizar mis problemas después de 6 horas en las ultras y temo que al sudar tanto, pierdo demasiado volumen de sangre, lo que me causa las molestias al final. La carrera es corta y no me preocupa pero decido intentar beber continuamente pequeños sorbos de líquido isotónico. (No bebí casa nada de agua al principio, un poco al final)
3 kilómetros de escalones... a ver de donde saqué yo lo de trotar en la subida... Cuando llego arriba me dicen que voy por el puesto 75-78. En un sube y baja, que baja más que lo que sube, voy dando todo lo que puedo. Algunas veces miraba el Garmin y marcaba 3:30 - 3:25. Chossss, iba volando. Bueno, luego de media en un kilómetro entero el mas rápido fue 4:09. Pero no está mal.
La bajada técnica tiene muchas curvas cerradas y no quiero caerme, por lo que freno mucho en los cambios de dirección. Pero voy bien. Los últimos kilómetros son otra vez más rápidos, terminando con la bajada en asfalto donde saqué hasta la última gota de energía, porque vi que ya había pasado mas de 1h40, mi tiempo del año pasado. No quería hacerlo mucho peor, no podía ser porque lo di todo en todo momento. Más no puedo.
Al final Jon Benamati llegó exactamente en mi tiempo y puesto del año pasado mientras yo tardé 4 minutos mas, pero aún suficiente para el tercer puesto en mi categoría de M50.
Nos cuidan mucho antes y durante la carrera (bonito buff en la bolsa del corredor !), pero aún mas al final con un bufete de avituallamiento lleno de fruta y dulces, nueces, bebidas de todo tipo... y paella para todos después. (aunque la lluvia no ayudó...) Con todo lo que comí, gasté lo que costó la inscripción, jaja.
Llegamos ya tarde de vuelta a El Médano y entre cenar (otra vez) y organizar para tener el coche para ir a Pinolere, terminé acostándome a la 1 y media de la madrugada. Despertador 5 horas mas tarde para volver a ponerme zapatillas de correr. Cuando sonó y me levanté, temblaba sobre las piernas, pero confiaba en que todo iría bien.
Una vez en Pinolere, preparado, empiezo a trotar un poco para soltar y todo parece correcto. Está gran parte del equipo 7 Raid, bueno, los que más he ido conociendo (aparte de Marce y Juani que tenían que asistir a una comunión) y me pongo con ellos en la salida.
He dicho que no lo repito, así que ya saben como fue la salida... Samu dijo que iba salir tranquilo y después de 100m no podía ni verlo delante... Después de una vueltita corta empieza la típica subida (mortal) y aunque estaba consciente de que aquí no eran 14km sino 27, intenté darle fuerte porque había entendido que era una subida "corta", algo mas de 2km. Después de 1km alcancé a Carlos de 7Raid e iba pisando los talones de Sito. Samu estaba 50m más adelante. Otra vez se me iban cayendo los chorros de sudor pero Sito iba avisando de cuanto quedaba. Pero...
Cuando llego arriba a la pista, intento ponerme a correr pero las piernas no responden. Las rodillas crujen y no consigo abrir la zancada. Estoy muerto. Rápidamente decido cambiar el chip a trotar e intentar disfrutar de la prueba, acabarla sin preocuparme por el tiempo. Cuando empieza la primera bajada noto que realmente no puedo. Cada vez que el pie toca el suelo noto pinchazo en la rodilla y bajo aún mas el ritmo, bajando mas o menos caminando. Me van adelantando "todos" (no sé cuantos, la verdad, es mas una sensación...) Muchos se preocupan por mi, preguntan si necesito algo, si pueden hacer algo. La verdad es que el compañerismo en trail es tremendo. Te llena el corazón. Muchas gracias a todos ! Aunque nada podían hacer, sino llenarme de ánimos para seguir.
Cuando llego al km 12-13, con la mitad hecho, me adelanta Basilio. Vamos hablando. Es un crack, porque no te habla con los típicos ánimos de "vamos, que tu puedes" o "ya queda menos" pero simplemente hablamos. De lo que sea. Le dije que me dolían tanto las rodillas pero el va contando historias y uno se olvida de todo. Sin darme cuenta empecé a acelerar, al pobre Basilio le dejé colgado, y ya no me dolía nada. En la pista llana intenté no emocionarme porque no confiaba en que iban a durar las sensaciones pero cuando empezamos a subir a la Caldera y luego mas arriba, volví a meter mi ritmo habitual y habré sorprendido a mas de uno que me había visto sufriendo antes. "Subí a toda leche". Luego fueron aún mejor las sensaciones en llano y corrí realmente rápido. La pista cambió de desnivel negativo a positivo y al principio mantuve un buen ritmo trotando. Hasta que de repente, en cuestión de segundos, mi estómago volvió, como siempre, a retorcerse con la típica sensación de mareo. Miro el reloj y 3 horas clavado !!! Mi cuerpo funciona mejor que un reloj suizo, también en las cosas malas !!! Aunque la pista daba para trotar, decidí directamente caminar e intentar relajarme. Funcionó. Luego me di cuenta que en toda la subida, desde que me encontré mejor, ya no había bebido nada. Diossss, idiota! En cuanto me iba encontrando mejor, volví a tomar lo que me quedaba de isotónico y tuve la suerte de que ya se acababa la pista. Ahora todo bajada. Hicimos varias bajadas en todo el recorrido y son todas espectaculares, curvas de tobogán, suelo suave. Un verdadero parque de atracciones donde uno puede soltarse y volar (si hay piernas, jeje)
Al final recuperé muchos puestos perdidos y llegué muy contento. Pero las piernas destrozadas y mucho cansancio. Tardé, como puse en la primera linea, 3h24. Samu lo hizo en 3h08 ! Los demás de 7Raid llegaron todos seguidos detrás de Samu, y les felicito. Han hecho todos carrerón. Samu estaba especialmente contento porque hacía mucho tiempo que no había podido acabar una carrera sin molestias ni lesiones. Al parecer gracias a que entrenó casi exclusivamente en bici, nada de correr.
También en Pinolere nos cuidaron muuucho. Nos regalaron unas cholas, había también bastante fruta y algo de dulces, y también la paella. Si me obligan a comparar...la paella y los dulces estaban mejor en el Asomadero... pero eso no es para nada una queja, con ir a carreras como esas el fin de semana, realmente ahorro dinero !! (bueno, quitando la gasolina...)
Espero no haberles aburrido (jaja, y si así fuera, no habrían leído hasta aquí) con el típico relato como dice Angel Yuste, "Diario de Patricia"... (También con todo respeto y cariño hacía Angel, nuestro maestro de ultrafondo)
Clasificación Asomadero
Clasificación Pinolere
Domingo, 8 de junio, 9h, 27km, 1350m+, 3h24
Suma mas o menos una maratón en 5h08 minutos con un para de horas de descanso en medio. No puedo quejarme ya que con ese desnivel acumulado suelo hacerlas en 5h40-6h.
Pero eso son solo números y no reflejan lo que he vivido. Así que esto se va a alargar un poco...
Al Asomadero fui con Jon Benamati y su familia para aprovechar el viaje (y porque no tenia coche...jeje)
En la preparación hubo un fallo: leí el relato que escribí el año pasado donde puse que en la subida intenté siempre trotar donde podía. Y entendí que toda la subida era trotando. No me acordaba nada realmente.
Como siempre, y creo que ya no voy a repetirlo en mis crónicas, la gente sale disparatada como si fueran a hacer un solo kilómetro. 250 corredores y me encuentro directamente en las últimas filas... Vamos subiendo, el asfalto se convierte en cemento y luego en tierra. Veo delante como van apagándose los "turbos" de muchos y recupero puestos. Sin apurarme en momentos difíciles para adelantar, aprovechando para coger aire, voy pasando de grupito en grupito pero bastante asfixiado. Hace un calor húmedo y está nublado. Las gotas de sudor me caen en chorros. Me doy cuenta porque últimamente estoy intentando analizar mis problemas después de 6 horas en las ultras y temo que al sudar tanto, pierdo demasiado volumen de sangre, lo que me causa las molestias al final. La carrera es corta y no me preocupa pero decido intentar beber continuamente pequeños sorbos de líquido isotónico. (No bebí casa nada de agua al principio, un poco al final)
3 kilómetros de escalones... a ver de donde saqué yo lo de trotar en la subida... Cuando llego arriba me dicen que voy por el puesto 75-78. En un sube y baja, que baja más que lo que sube, voy dando todo lo que puedo. Algunas veces miraba el Garmin y marcaba 3:30 - 3:25. Chossss, iba volando. Bueno, luego de media en un kilómetro entero el mas rápido fue 4:09. Pero no está mal.
La bajada técnica tiene muchas curvas cerradas y no quiero caerme, por lo que freno mucho en los cambios de dirección. Pero voy bien. Los últimos kilómetros son otra vez más rápidos, terminando con la bajada en asfalto donde saqué hasta la última gota de energía, porque vi que ya había pasado mas de 1h40, mi tiempo del año pasado. No quería hacerlo mucho peor, no podía ser porque lo di todo en todo momento. Más no puedo.
Al final Jon Benamati llegó exactamente en mi tiempo y puesto del año pasado mientras yo tardé 4 minutos mas, pero aún suficiente para el tercer puesto en mi categoría de M50.
Nos cuidan mucho antes y durante la carrera (bonito buff en la bolsa del corredor !), pero aún mas al final con un bufete de avituallamiento lleno de fruta y dulces, nueces, bebidas de todo tipo... y paella para todos después. (aunque la lluvia no ayudó...) Con todo lo que comí, gasté lo que costó la inscripción, jaja.
Llegamos ya tarde de vuelta a El Médano y entre cenar (otra vez) y organizar para tener el coche para ir a Pinolere, terminé acostándome a la 1 y media de la madrugada. Despertador 5 horas mas tarde para volver a ponerme zapatillas de correr. Cuando sonó y me levanté, temblaba sobre las piernas, pero confiaba en que todo iría bien.
Una vez en Pinolere, preparado, empiezo a trotar un poco para soltar y todo parece correcto. Está gran parte del equipo 7 Raid, bueno, los que más he ido conociendo (aparte de Marce y Juani que tenían que asistir a una comunión) y me pongo con ellos en la salida.
He dicho que no lo repito, así que ya saben como fue la salida... Samu dijo que iba salir tranquilo y después de 100m no podía ni verlo delante... Después de una vueltita corta empieza la típica subida (mortal) y aunque estaba consciente de que aquí no eran 14km sino 27, intenté darle fuerte porque había entendido que era una subida "corta", algo mas de 2km. Después de 1km alcancé a Carlos de 7Raid e iba pisando los talones de Sito. Samu estaba 50m más adelante. Otra vez se me iban cayendo los chorros de sudor pero Sito iba avisando de cuanto quedaba. Pero...
Cuando llego arriba a la pista, intento ponerme a correr pero las piernas no responden. Las rodillas crujen y no consigo abrir la zancada. Estoy muerto. Rápidamente decido cambiar el chip a trotar e intentar disfrutar de la prueba, acabarla sin preocuparme por el tiempo. Cuando empieza la primera bajada noto que realmente no puedo. Cada vez que el pie toca el suelo noto pinchazo en la rodilla y bajo aún mas el ritmo, bajando mas o menos caminando. Me van adelantando "todos" (no sé cuantos, la verdad, es mas una sensación...) Muchos se preocupan por mi, preguntan si necesito algo, si pueden hacer algo. La verdad es que el compañerismo en trail es tremendo. Te llena el corazón. Muchas gracias a todos ! Aunque nada podían hacer, sino llenarme de ánimos para seguir.
Cuando llego al km 12-13, con la mitad hecho, me adelanta Basilio. Vamos hablando. Es un crack, porque no te habla con los típicos ánimos de "vamos, que tu puedes" o "ya queda menos" pero simplemente hablamos. De lo que sea. Le dije que me dolían tanto las rodillas pero el va contando historias y uno se olvida de todo. Sin darme cuenta empecé a acelerar, al pobre Basilio le dejé colgado, y ya no me dolía nada. En la pista llana intenté no emocionarme porque no confiaba en que iban a durar las sensaciones pero cuando empezamos a subir a la Caldera y luego mas arriba, volví a meter mi ritmo habitual y habré sorprendido a mas de uno que me había visto sufriendo antes. "Subí a toda leche". Luego fueron aún mejor las sensaciones en llano y corrí realmente rápido. La pista cambió de desnivel negativo a positivo y al principio mantuve un buen ritmo trotando. Hasta que de repente, en cuestión de segundos, mi estómago volvió, como siempre, a retorcerse con la típica sensación de mareo. Miro el reloj y 3 horas clavado !!! Mi cuerpo funciona mejor que un reloj suizo, también en las cosas malas !!! Aunque la pista daba para trotar, decidí directamente caminar e intentar relajarme. Funcionó. Luego me di cuenta que en toda la subida, desde que me encontré mejor, ya no había bebido nada. Diossss, idiota! En cuanto me iba encontrando mejor, volví a tomar lo que me quedaba de isotónico y tuve la suerte de que ya se acababa la pista. Ahora todo bajada. Hicimos varias bajadas en todo el recorrido y son todas espectaculares, curvas de tobogán, suelo suave. Un verdadero parque de atracciones donde uno puede soltarse y volar (si hay piernas, jeje)
Al final recuperé muchos puestos perdidos y llegué muy contento. Pero las piernas destrozadas y mucho cansancio. Tardé, como puse en la primera linea, 3h24. Samu lo hizo en 3h08 ! Los demás de 7Raid llegaron todos seguidos detrás de Samu, y les felicito. Han hecho todos carrerón. Samu estaba especialmente contento porque hacía mucho tiempo que no había podido acabar una carrera sin molestias ni lesiones. Al parecer gracias a que entrenó casi exclusivamente en bici, nada de correr.
También en Pinolere nos cuidaron muuucho. Nos regalaron unas cholas, había también bastante fruta y algo de dulces, y también la paella. Si me obligan a comparar...la paella y los dulces estaban mejor en el Asomadero... pero eso no es para nada una queja, con ir a carreras como esas el fin de semana, realmente ahorro dinero !! (bueno, quitando la gasolina...)
Espero no haberles aburrido (jaja, y si así fuera, no habrían leído hasta aquí) con el típico relato como dice Angel Yuste, "Diario de Patricia"... (También con todo respeto y cariño hacía Angel, nuestro maestro de ultrafondo)
Clasificación Asomadero
Clasificación Pinolere
lunes, 19 de mayo de 2014
El Reto
Esto es un vuelo de larga distancia. Siéntense y abrochen los cinturones de seguridad. Manténganse sentados durante todo el vuelo con los móviles apagados...
Ganas de superarse? Quizás. Locura? Quizás. Otros motivos? No sabría decir. Me lleva mi instinto, no me lo pienso mucho. Si no lo consigo, no pasa nada. Lo habré intentado. Al final veo que poco a poco uno consigue conocerse mejor a si mismo. Quizás esto ayude a tener mas claro las cosas en la vida, aparte de estar feliz, sentirse en forma y en buena salud. En algún momento puede ser demasiado? Probablemente. Pero cuando? Cada cuerpo es un mundo. Y como defines el límite? Por tiempo, por kilómetros, por intensidad? Demasiadas variables. Voy por sensaciones e intento que la palabra locura sale de la boca de los que lo miran desde fuera pero nunca desde mi cerebro.
En una semana he hecho la Transvulcania y el Ironman de Lanzarote, igual que Miguel, cada uno a su ritmo y nivel. Son dos carreras largas que exigen bastante preparación y vacían el cuerpo casi por completo. Pero ya el año pasado me di cuenta que una semana después de la Transvulcania estaba muy en forma y con chispa para competir haciendo mi mejor marca en el Cross María Auxiliadora en La Orotava. Luego se hicieron mas ultra maratones y cada vez me sorprendió que recuperaba mas o menos en el mismo tiempo que una carrera de 20km. La diferencia está en la intensidad. En las carreras cortas, los músculos necesitan mas recuperación y en las largas es la química del cuerpo completo que necesita volver a estabilizarse.
Y todo es relativo. Me gustaría volver a repetirlo después de cada frase. Todo es relativo. Los ciclistas profesionales pueden competir durante un mes seguido todos los días, recuperar unos días y ganar el campeonato del mundo. Hay corredores que pueden correr una maratón todos los días sin problema. Todo es relativo.
Llevo 5 años practicando y entrenando en bici, corriendo, nadando. Poco a poco, los retos son mayores, pero en mi caso, nunca rozando límites. Luego, los amigos me felicitan cada vez mas, pero sinceramente, yo no veo mas duro lo que hice esta semana que participar en mi primer triatlón Sprint en El Médano en 2009.
Pero tampoco ha sido todo demasiado fácil. Hay obstáculos en el camino. Y uno muy grande me queda por superar. Quedará mas claro si cuento mis experiencias en estas dos últimas carreras.
10 de Mayo TRANSVULCANIA La Palma.
Esa carrera es mágica. No hay muchas cosas que me emocionan de verdad pero ahí vivo muy intensamente.
Empezando por la salida, a las 6 de la mañana, de noche, 2000 corredores con frontal encendido dando la vuelta al faro de Fuencaliente y el tremendo tapón al entrar en el sendero: impresionante.
Luego, después de subir 2km giramos y vemos la estela de frontales detrás, los que menos prisa tienen, casi abajo aún: impresionante.
Unos 7km creo, y pasamos por el pueblo de Los Canarios, 7 de la mañana y miles de personas en la calle aplaudiendo y gritando ánimos: impresionante.
Subiendo un rato mas, empieza a salir el sol al lado de las siluetas negras de Tenerife con su majestuoso Teide y La Gomera un poco mas a la derecha sobre un fondo espectacular de colores difuminados de naranja a azul marino: impresionante.
Pasamos el avituallamiento de Las Deseadas y se nos abre una vista sobre la isla de La Palma (lado oeste) y el recorrido completo. Tazacorte parece estar a dos pasos y el roque de Los Muchachos a dos pasos mas: impresionante.
Bajamos y llegamos al área recreativa El Pilar donde nos esperan miles de personas y un mega-avituallamiento, mejor llamarlo un bufet: impresionante.
Después de unos cuantos kilómetros para correr de verdad subimos a Las Nieves y después de alguna bonita vista por el lado este tenemos al otro lado la Caldera de Taburiente, paredes verticales, profundos barrancos y muy verde: impresionante.
Quizás, para cambiar un poco, ahora toca la parte menos divertida... Llegar al pico de la Cruz y esas cúpulas del observatorio que parecen no querer acercarse nunca. Ahí en el Roque de Los Muchachos ya se ven los signos claros de sufrimiento. Todos intentamos comer todo lo que entra y en la bajada unos recuperan y otros van a peor. Pero cuando se llega a la torre del Time, las quejas y malas caras son generalizadas. Queda otro tramo horroroso de pista y se remata con 2km de asfalto en bajada. Pocos llegan hasta ahí con cuerpo y ánimos enteros pero aparece la playa de Tazacorte debajo del acantilado que tenemos que bajar, una vista inolvidable: impresionante.
En toda la bajada en S's hasta Tazacorte se escucha la megafonía del evento porque ahí también termina la distancia maratón. Y hasta el más muerto llega al avituallamiento con sonrisa: impresionante.
Ya son 68km, faltan unos 5 y algo. Pasando por la playa, nos meten en el barranco y aunque no es lo más cómodo para correr, es muy llevadero hasta llegar a la subida final, mortal. La subida que marca la carrera. Acabar en Tazacorte sería demasiado fácil. Probablemente es poco mas de un kilómetro pero se pueden contar tantas historias de ese tramito que de la carrera entera. A mi se me cayó el mundo encima. El año pasado me clavaron al suelo los calambres pero este año fue corte de digestión, bloqueo total por la razón que sea. El calor es impactante y nada mas sentarme vomité todo lo que tenía dentro. Las sensaciones no se pueden transformar en palabras aquí. Desde las casas intentan refrescarnos con mangueras de agua, cubos, botellas... Queda kilómetro y medio y retirarse no es una opción. Mejor descansar 15 minutos y recuperar algo para seguir caminando y así se llega a la recta final. Vaya recta, interminable caminando pero si aún se puede correr, se guarda esa energía para los últimos 200m. La gente va animando, los niños chocando manos. El cuerpo está destrozado pero la cabeza es todo alegría. Los últimos 200m uno se siente ganador de la carrera. Por ambos lados de las vallas la gente se aprieta para estar cerca y aplaudir, tocar, gritar. Todas las caras llenas de admiración, imposible no sentirse héroe. Cruzar la meta es una inyección de químicos corporales que te hacen flotar por encima de lo humano.
Poco después viene el bajón final. Calambres, escalofríos, mareo, perdida de equilibrio y camilla dirección carpa Cruz Roja. Con un suero el cuerpo recupera poco a poco sus sensaciones "normales" y empiezan las preguntas en la cabeza. Que ha pasado? Porque? Otra vez? Ya son cuatro hostias iguales. Primero en el Paradise Trail en La Gomera 2013. Eché la culpa al calor. Segundo en la Bluetrail pero después de un descanso y tomando caldo en Vilaflor se superó. Tercero en la Transgrancanaria hasta punto de no retorno, retirada. Y ahora a 2km de la meta otra vez...
Seguimos pensando que son problemas de alimentación, hay que comer mas. Pero no me entra. Decido probar otra vez cosas diferentes para el Ironman.
En un par de días estoy recuperado y hago algún entreno suave, correr poco, una vueltita en bici y algo de natación. Las sensaciones para el Ironman son buenas.
17 de Mayo, IRONMAN LANZAROTE.
Preparativos sin incidencias, listos para salir.
La salida de la natación es espectacular....para el que lo vea. Estar dentro es el caos mas grande que uno puede imaginarse. Queda un día entero de deporte por delante y pensé que eran tres disciplinas: natación, bici y carrera a pie. Pero resulta que los triatletas añaden una cuarta: boxeo. Cuando metes demasiada gente en demasiado poco espacio, el comportamiento es incontrolable. No hay escapatoria. Mi solución: cada vez que me encontraba encajonado por los cuatro lados entre boxeadores intentaba captar una vista por encima de la superficie en busqueda de un lugar despejado cercano para luego gatear por encima de los peleones hasta ese hueco donde aprovechaba una natación mas o menos normal hasta volver a encajonarme. Así los primeros 1500m. El resto fue algo mejor. Hice lo que pude pero no soy buen nadador. Nunca había nadado esa distancia pero al final, no fue muy diferente que nadar 1000m, solamente tardaba mas. 1h15.
La transición la hice a mi ritmo. Soy increíblemente lento en esa especialidad. 10 minutos.
Salgo en bici y ya veo las primeras caídas. A los 500m una persona en el suelo, mucha sangre, ambulancia. 1km y uno que voy adelantando, se sale de la calzada, derecho contra un palo y me vuelve a adelantar por el aire, sin bici. Miré hacía atrás pero venían varias personas pegadas. No pude ni frenar. Me quedo flipando. Veo a todos los demás, después del boxeo en el agua y los dos accidentados en bici, como asesinos y no quiero estar cerca de nadie. Voy a mi ritmo, quizás un poco por encima y adelanto multitudes de aspirantes a Ironman. La vuelta al Golfo, Timanfaya y por Tinajo me encuentro con el primer conocido: Kenty. Le adelanto. En el avituallamiento me vuelve a adelantar (tomo mi tiempo para comer un plátano y beber bebida energética a ritmo reducido) y bajando a La Santa vuelvo a adelantarle. Después del avituallamiento de Famara tengo que parar a mear y vuelve a pasar Kenty. Le veo en la subida hacía la rotonda para luego ir a Teguise, pero subo mal y no vuelvo a cogerle. La subida de Teguise a Las Nieves se me hace muy muy dura, voy levantado en pie cada vez mas despacio y casi arriba paro un momento a mear otra vez, comer algo y estirar. Me cuesta demasiado subir, pero ya sabía que me iba a pasar esto en la cabra. Me han vuelta a adelantar decenas de personas, aunque en la bajada a Haría vuelvo a recuperar bastante. La subida al mirador del Río es mas llevadera. Buenas vistas, quizás menos pendiente o menos larga y sabiendo que llegamos al final de las subidas duras. Empiezo la bajada alegremente. El asfalto está fatal y la bici vibra y salta, las ruedas suenan a mucha velocidad y...de repente ppsshshhhhhhhhrakatakatakarakaclufpumtum. Frenado de emergencia. Tubular reventado. Pienso que se ha metido una piedra entre el cuadro y el neumático porque está reventado totalmente sobre unos 20cm. Quitar la rueda trasera no es muy fácil pero tengo claro que con nervios y prisa, no lo voy a solucionar mejor. Nunca he cambiado un tubular pero es un buen momento para aprender, llevo uno de repuesto. Por suerte no me lo han pegado demasiado y consigo quitar el reventado en poco tiempo. La llanta trasera es de perfil muy ancho y la válvula lleva varias extensiones enroscadas. Tengo una herramienta mini de plástico para quitarlas y ponerlas en el otro tubular. Pero para evitar que pierdan aire en las uniones, se habían apretado con alicates a la fuerza. Imposible recuperar las extensiones. Llevo de todo y tengo otra extensión aunque esa tiene otro problema. No tiene rosca al final, por lo que no puedo enroscar el cartucho de aire para inflar. (No llevo bomba) Además no tiene ni siquiera válvula al final y hay que dejar la válvula abajo abierta. Inflo la rueda con un spray de espuma pero no es suficiente presión. Monto la rueda e intento seguir así. Pero es una bajada larga y rápida y en la primera curva me doy cuenta de que eso es demasiado peligroso. Hay que intentar inflar mas. Decido probar con el cartucho, aguantándolo con todo mi peso encima, ya que no lo puedo enroscar, y consigo meter mas presión. He perdido mucho tiempo pero estoy feliz. He conseguido arreglar el problema. Varios kilómetros de tramo muy rápido y subimos a Nazareth, la parte mas dura de la carrera según Ibán. Efectivamente, la subida contra el viento me mata y en el avituallamiento decido bajarme de la bici. Bebo, como snickers y plátano, descanso un minuto. Toco la rueda trasera y uffff, muy poca presión. Pierdo aire. Pregunto por una bomba para inflar pero no hay. Seguimos por un tramo de carretera muy malo, asfalto destrozado pero mi rueda media desinflada pasa suave como mantequilla, jaja. Los siguientes kilómetros voy rezando. Pasa de todo por mi cabeza. Tengo que llegar como sea a boxes. Quedan 30km. Voy con cuidado. Intento mirar la rueda pero no veo si está bien o no. Me imagino en los baches sentir la llanta pero no consigo saber si es verdad o pura imaginación. Pero también veo la realidad... Delante hay un coche mitad en la calzada, mitad en tierra y el conductor suicida sentado en medio de la carretera intentando cambiar la rueda. Delante de mi va otro y cuando yo ya me había puesto mas a la izquierda, veo que ese sigue en linea recta hacía el hombre en la carretera. Grito "cuidaaadooooooo". El conductor salta encima del coche y el ciclista choca con el pero consigue no caerse. Al pasarles le oigo gritar "gilipollas que haces ahí cambiando la rueda..." y pienso lo mío. Hoy están todos "zumbaos". Llego a la última pequeña subida y nada más empezar a bajar hacía Conil ya noto con total seguridad que estoy tocando suelo con la llanta. Me paro y efectivamente. Un poco mas adelante hay un chico con una bmx en el suelo sentado mirando. Voy caminando hacía el y le pregunto por si tiene una bomba para inflar. Me dice que en la bici no, pero que vive cerca y que la va a buscar. Sale volando a por ella. Cuando vuelve veo que es únicamente para válvula gorda. Lo intentamos pero no sirve. Le doy las gracias y decido seguir caminando. Quedan 10km... Van pasando multitud de triatletas a 60 por hora. Obviamente nadie se para. Vaya mierda de deporte. Impensable en un trail. Pienso que quizás alguien parará en esos 10km por lo menos... Después de un rato aparece un coche de protección civil. Me dicen que mas atrás viene un furgón de asistencia. Otro "atleta" ve el coche y para al lado para pedir algo, en medio de la carretera, en una bajada donde pasan los demás a mas de 60km/h. El primero que viene detrás empieza a gritar pero el tío se queda tan tranquilo en medio de la carretera y exclama "vaya, ese quiere ganar la carrera". Le grito "tío, quítate de ahí, ponte a un lado" pero ni caso. Veo en cualquier momento otro accidente grave y alterado le grito "coño, quítateee!!!" El idiota termina por subirse a los pedales con total tranquilidad mientras oigo los chillidos de los frenos detrás. Que pasa con los triatletas? Pandilla de zumbaoooossss? No he visto nunca nada igual. Encima, claro, no le pregunté al chiflado si tenía bomba para inflar mi rueda ni se fijó en que yo estaba ahí con un problema. Sinceramente, no tenía mas ganas de Ironman. Me daba vergüenza ser parte de esto. Sigo caminando y finalmente aparece el furgón de asistencia. Eso sí, no tuve casi ni que parar de caminar. En 15 segundos estaba encima de mi bici con 10kg en la rueda, suficiente para llegar a meta. Parecía un pitstop. Un poco gracioso después de caminar media hora, pero se agradeció. Y por finnnnnnn. Llegamos a la última parte. Casi nada. Correr una maratón. Veo como acaba de salir nuestro compañero VGRX Ricardo de la transición. Me habrá adelantado mientras iba caminando pero no me vio. Me cambio y salgo corriendo a por el porque tengo ganas de correr juntos. Un poco antes de lo previsto lo alcanzo y empiezo a contarle mi historia. Va muy lento. Como soy muy malo, se lo digo y me dice que no quiere correr mas rápido. Me pongo a caminar al lado y soy aún mas malo porque le digo que a esa velocidad se puede caminar. "no quiero caminar" me dice, jaajaj. Bueno, le digo que quiero acompañarle pero creo que ya le había agobiado bastante y me dice que le deje solo, que no quiere ir conmigo...pfff. Están todos zumbaos... Sigo tranquilito y acabo la primera vuelta. El calor es terrible. No había tomado geles por consejo de un amigo que dijo "hasta 10km en la maratón, nada de geles". Iba por 16 así que me meto el gel. Llego al avituallamiento, 17km, bebo... 500m más y plaf. Mareo, dolor de cabeza, no puedo respirar, imposible correr. Me refresco todo lo posible en el siguiente avituallamiento pero cada vez que intento correr vuelve el mareo. Ya después de todo lo que pasó en la bici, me da igual todo. Estoy dispuesto a caminar 5 horas mas... A la mitad de la segunda vuelta, por Playa Honda, intento tomarme otro gel diferente. Tomo la mitad y plaf. Me siento fatal. De milagro no vomito. Cojo hielo en las manos e intento refrescarme. Camino lento. Estoy mentalmente desilusionado y realmente me da igual TODO. Pero sé que seguiré hasta la meta. Llegando otra vez a Puerto del Carmen me animan los amigos del TXTM, Leo, Mikael y un señor belga. Me dicen que voy bien, jajaja. Me quedan 11km... Intento correr y poco a poco me siento algo mejor. Cuando quedan 8km paso por un avituallamiento "extra" y me ofrecen "sopa". Un caldito caliente. Me lo tomo como si hubiera estado un mes en Etiopía sin comida. Creo que tenía que haberme pillado unos 10 vasos... Al mismo tiempo empezó también a hacer mas bien frío que calor. Mi cuerpo vuelve a funcionar y me pongo a correr. Tengo la impresión de correr bien pero obviamente, ya no iba a 4min el kilómetro, ni 5... En la vuelta hay una pequeña subida que pensaba hacer caminando pero no tuve malas sensaciones y seguí corriendo. Cogí otro vaso de "sopa" y ya solamente quedaban 3km a meta. Que alegría. Fin del calvario. Y no me puedo quejar porque acabé con buenas sensaciones, contento como si no hubiera pasado nada por el camino... Vale, 14 horas, un poco lento...jaja. Pero tiene una ventaja muy grande. Estoy como nuevo. Hoy, lunes, a dos días del Ironman, salí en bici y tenía piernas para hacer otro intento y mas, haciendo nuevo record Los Abrigos-Las Chafiras.
Ahora toca analizar los problemas y buscar soluciones. No puedo seguir así. Iré al Gomera Paradise con otro plan, otra alternativa, pero primero consultar especialista...
En definitiva, quizás un poco también por los problemas en la maratón, no me ha gustado mucho el Ironman. No lo disfruté. En mis condiciones físicas, acabarlo en 14 horas tampoco es un mérito a aplaudir. Si Miguel hubiera tenido que ir conmigo en todo momento, se habría aburrido como nunca. Todo es relativo.
En una siguiente publicación pongo fotos.
Gracias por su atención y por volar con nosotros. Esperamos saludarles pronto a bordo de nuevo.
Ganas de superarse? Quizás. Locura? Quizás. Otros motivos? No sabría decir. Me lleva mi instinto, no me lo pienso mucho. Si no lo consigo, no pasa nada. Lo habré intentado. Al final veo que poco a poco uno consigue conocerse mejor a si mismo. Quizás esto ayude a tener mas claro las cosas en la vida, aparte de estar feliz, sentirse en forma y en buena salud. En algún momento puede ser demasiado? Probablemente. Pero cuando? Cada cuerpo es un mundo. Y como defines el límite? Por tiempo, por kilómetros, por intensidad? Demasiadas variables. Voy por sensaciones e intento que la palabra locura sale de la boca de los que lo miran desde fuera pero nunca desde mi cerebro.
En una semana he hecho la Transvulcania y el Ironman de Lanzarote, igual que Miguel, cada uno a su ritmo y nivel. Son dos carreras largas que exigen bastante preparación y vacían el cuerpo casi por completo. Pero ya el año pasado me di cuenta que una semana después de la Transvulcania estaba muy en forma y con chispa para competir haciendo mi mejor marca en el Cross María Auxiliadora en La Orotava. Luego se hicieron mas ultra maratones y cada vez me sorprendió que recuperaba mas o menos en el mismo tiempo que una carrera de 20km. La diferencia está en la intensidad. En las carreras cortas, los músculos necesitan mas recuperación y en las largas es la química del cuerpo completo que necesita volver a estabilizarse.
Y todo es relativo. Me gustaría volver a repetirlo después de cada frase. Todo es relativo. Los ciclistas profesionales pueden competir durante un mes seguido todos los días, recuperar unos días y ganar el campeonato del mundo. Hay corredores que pueden correr una maratón todos los días sin problema. Todo es relativo.
Llevo 5 años practicando y entrenando en bici, corriendo, nadando. Poco a poco, los retos son mayores, pero en mi caso, nunca rozando límites. Luego, los amigos me felicitan cada vez mas, pero sinceramente, yo no veo mas duro lo que hice esta semana que participar en mi primer triatlón Sprint en El Médano en 2009.
Pero tampoco ha sido todo demasiado fácil. Hay obstáculos en el camino. Y uno muy grande me queda por superar. Quedará mas claro si cuento mis experiencias en estas dos últimas carreras.
10 de Mayo TRANSVULCANIA La Palma.
Esa carrera es mágica. No hay muchas cosas que me emocionan de verdad pero ahí vivo muy intensamente.
Empezando por la salida, a las 6 de la mañana, de noche, 2000 corredores con frontal encendido dando la vuelta al faro de Fuencaliente y el tremendo tapón al entrar en el sendero: impresionante.
Luego, después de subir 2km giramos y vemos la estela de frontales detrás, los que menos prisa tienen, casi abajo aún: impresionante.
Unos 7km creo, y pasamos por el pueblo de Los Canarios, 7 de la mañana y miles de personas en la calle aplaudiendo y gritando ánimos: impresionante.
Subiendo un rato mas, empieza a salir el sol al lado de las siluetas negras de Tenerife con su majestuoso Teide y La Gomera un poco mas a la derecha sobre un fondo espectacular de colores difuminados de naranja a azul marino: impresionante.
Pasamos el avituallamiento de Las Deseadas y se nos abre una vista sobre la isla de La Palma (lado oeste) y el recorrido completo. Tazacorte parece estar a dos pasos y el roque de Los Muchachos a dos pasos mas: impresionante.
Bajamos y llegamos al área recreativa El Pilar donde nos esperan miles de personas y un mega-avituallamiento, mejor llamarlo un bufet: impresionante.
Después de unos cuantos kilómetros para correr de verdad subimos a Las Nieves y después de alguna bonita vista por el lado este tenemos al otro lado la Caldera de Taburiente, paredes verticales, profundos barrancos y muy verde: impresionante.
Quizás, para cambiar un poco, ahora toca la parte menos divertida... Llegar al pico de la Cruz y esas cúpulas del observatorio que parecen no querer acercarse nunca. Ahí en el Roque de Los Muchachos ya se ven los signos claros de sufrimiento. Todos intentamos comer todo lo que entra y en la bajada unos recuperan y otros van a peor. Pero cuando se llega a la torre del Time, las quejas y malas caras son generalizadas. Queda otro tramo horroroso de pista y se remata con 2km de asfalto en bajada. Pocos llegan hasta ahí con cuerpo y ánimos enteros pero aparece la playa de Tazacorte debajo del acantilado que tenemos que bajar, una vista inolvidable: impresionante.
En toda la bajada en S's hasta Tazacorte se escucha la megafonía del evento porque ahí también termina la distancia maratón. Y hasta el más muerto llega al avituallamiento con sonrisa: impresionante.
Ya son 68km, faltan unos 5 y algo. Pasando por la playa, nos meten en el barranco y aunque no es lo más cómodo para correr, es muy llevadero hasta llegar a la subida final, mortal. La subida que marca la carrera. Acabar en Tazacorte sería demasiado fácil. Probablemente es poco mas de un kilómetro pero se pueden contar tantas historias de ese tramito que de la carrera entera. A mi se me cayó el mundo encima. El año pasado me clavaron al suelo los calambres pero este año fue corte de digestión, bloqueo total por la razón que sea. El calor es impactante y nada mas sentarme vomité todo lo que tenía dentro. Las sensaciones no se pueden transformar en palabras aquí. Desde las casas intentan refrescarnos con mangueras de agua, cubos, botellas... Queda kilómetro y medio y retirarse no es una opción. Mejor descansar 15 minutos y recuperar algo para seguir caminando y así se llega a la recta final. Vaya recta, interminable caminando pero si aún se puede correr, se guarda esa energía para los últimos 200m. La gente va animando, los niños chocando manos. El cuerpo está destrozado pero la cabeza es todo alegría. Los últimos 200m uno se siente ganador de la carrera. Por ambos lados de las vallas la gente se aprieta para estar cerca y aplaudir, tocar, gritar. Todas las caras llenas de admiración, imposible no sentirse héroe. Cruzar la meta es una inyección de químicos corporales que te hacen flotar por encima de lo humano.
Poco después viene el bajón final. Calambres, escalofríos, mareo, perdida de equilibrio y camilla dirección carpa Cruz Roja. Con un suero el cuerpo recupera poco a poco sus sensaciones "normales" y empiezan las preguntas en la cabeza. Que ha pasado? Porque? Otra vez? Ya son cuatro hostias iguales. Primero en el Paradise Trail en La Gomera 2013. Eché la culpa al calor. Segundo en la Bluetrail pero después de un descanso y tomando caldo en Vilaflor se superó. Tercero en la Transgrancanaria hasta punto de no retorno, retirada. Y ahora a 2km de la meta otra vez...
Seguimos pensando que son problemas de alimentación, hay que comer mas. Pero no me entra. Decido probar otra vez cosas diferentes para el Ironman.
En un par de días estoy recuperado y hago algún entreno suave, correr poco, una vueltita en bici y algo de natación. Las sensaciones para el Ironman son buenas.
17 de Mayo, IRONMAN LANZAROTE.
Preparativos sin incidencias, listos para salir.
La salida de la natación es espectacular....para el que lo vea. Estar dentro es el caos mas grande que uno puede imaginarse. Queda un día entero de deporte por delante y pensé que eran tres disciplinas: natación, bici y carrera a pie. Pero resulta que los triatletas añaden una cuarta: boxeo. Cuando metes demasiada gente en demasiado poco espacio, el comportamiento es incontrolable. No hay escapatoria. Mi solución: cada vez que me encontraba encajonado por los cuatro lados entre boxeadores intentaba captar una vista por encima de la superficie en busqueda de un lugar despejado cercano para luego gatear por encima de los peleones hasta ese hueco donde aprovechaba una natación mas o menos normal hasta volver a encajonarme. Así los primeros 1500m. El resto fue algo mejor. Hice lo que pude pero no soy buen nadador. Nunca había nadado esa distancia pero al final, no fue muy diferente que nadar 1000m, solamente tardaba mas. 1h15.
La transición la hice a mi ritmo. Soy increíblemente lento en esa especialidad. 10 minutos.
Salgo en bici y ya veo las primeras caídas. A los 500m una persona en el suelo, mucha sangre, ambulancia. 1km y uno que voy adelantando, se sale de la calzada, derecho contra un palo y me vuelve a adelantar por el aire, sin bici. Miré hacía atrás pero venían varias personas pegadas. No pude ni frenar. Me quedo flipando. Veo a todos los demás, después del boxeo en el agua y los dos accidentados en bici, como asesinos y no quiero estar cerca de nadie. Voy a mi ritmo, quizás un poco por encima y adelanto multitudes de aspirantes a Ironman. La vuelta al Golfo, Timanfaya y por Tinajo me encuentro con el primer conocido: Kenty. Le adelanto. En el avituallamiento me vuelve a adelantar (tomo mi tiempo para comer un plátano y beber bebida energética a ritmo reducido) y bajando a La Santa vuelvo a adelantarle. Después del avituallamiento de Famara tengo que parar a mear y vuelve a pasar Kenty. Le veo en la subida hacía la rotonda para luego ir a Teguise, pero subo mal y no vuelvo a cogerle. La subida de Teguise a Las Nieves se me hace muy muy dura, voy levantado en pie cada vez mas despacio y casi arriba paro un momento a mear otra vez, comer algo y estirar. Me cuesta demasiado subir, pero ya sabía que me iba a pasar esto en la cabra. Me han vuelta a adelantar decenas de personas, aunque en la bajada a Haría vuelvo a recuperar bastante. La subida al mirador del Río es mas llevadera. Buenas vistas, quizás menos pendiente o menos larga y sabiendo que llegamos al final de las subidas duras. Empiezo la bajada alegremente. El asfalto está fatal y la bici vibra y salta, las ruedas suenan a mucha velocidad y...de repente ppsshshhhhhhhhrakatakatakarakaclufpumtum. Frenado de emergencia. Tubular reventado. Pienso que se ha metido una piedra entre el cuadro y el neumático porque está reventado totalmente sobre unos 20cm. Quitar la rueda trasera no es muy fácil pero tengo claro que con nervios y prisa, no lo voy a solucionar mejor. Nunca he cambiado un tubular pero es un buen momento para aprender, llevo uno de repuesto. Por suerte no me lo han pegado demasiado y consigo quitar el reventado en poco tiempo. La llanta trasera es de perfil muy ancho y la válvula lleva varias extensiones enroscadas. Tengo una herramienta mini de plástico para quitarlas y ponerlas en el otro tubular. Pero para evitar que pierdan aire en las uniones, se habían apretado con alicates a la fuerza. Imposible recuperar las extensiones. Llevo de todo y tengo otra extensión aunque esa tiene otro problema. No tiene rosca al final, por lo que no puedo enroscar el cartucho de aire para inflar. (No llevo bomba) Además no tiene ni siquiera válvula al final y hay que dejar la válvula abajo abierta. Inflo la rueda con un spray de espuma pero no es suficiente presión. Monto la rueda e intento seguir así. Pero es una bajada larga y rápida y en la primera curva me doy cuenta de que eso es demasiado peligroso. Hay que intentar inflar mas. Decido probar con el cartucho, aguantándolo con todo mi peso encima, ya que no lo puedo enroscar, y consigo meter mas presión. He perdido mucho tiempo pero estoy feliz. He conseguido arreglar el problema. Varios kilómetros de tramo muy rápido y subimos a Nazareth, la parte mas dura de la carrera según Ibán. Efectivamente, la subida contra el viento me mata y en el avituallamiento decido bajarme de la bici. Bebo, como snickers y plátano, descanso un minuto. Toco la rueda trasera y uffff, muy poca presión. Pierdo aire. Pregunto por una bomba para inflar pero no hay. Seguimos por un tramo de carretera muy malo, asfalto destrozado pero mi rueda media desinflada pasa suave como mantequilla, jaja. Los siguientes kilómetros voy rezando. Pasa de todo por mi cabeza. Tengo que llegar como sea a boxes. Quedan 30km. Voy con cuidado. Intento mirar la rueda pero no veo si está bien o no. Me imagino en los baches sentir la llanta pero no consigo saber si es verdad o pura imaginación. Pero también veo la realidad... Delante hay un coche mitad en la calzada, mitad en tierra y el conductor suicida sentado en medio de la carretera intentando cambiar la rueda. Delante de mi va otro y cuando yo ya me había puesto mas a la izquierda, veo que ese sigue en linea recta hacía el hombre en la carretera. Grito "cuidaaadooooooo". El conductor salta encima del coche y el ciclista choca con el pero consigue no caerse. Al pasarles le oigo gritar "gilipollas que haces ahí cambiando la rueda..." y pienso lo mío. Hoy están todos "zumbaos". Llego a la última pequeña subida y nada más empezar a bajar hacía Conil ya noto con total seguridad que estoy tocando suelo con la llanta. Me paro y efectivamente. Un poco mas adelante hay un chico con una bmx en el suelo sentado mirando. Voy caminando hacía el y le pregunto por si tiene una bomba para inflar. Me dice que en la bici no, pero que vive cerca y que la va a buscar. Sale volando a por ella. Cuando vuelve veo que es únicamente para válvula gorda. Lo intentamos pero no sirve. Le doy las gracias y decido seguir caminando. Quedan 10km... Van pasando multitud de triatletas a 60 por hora. Obviamente nadie se para. Vaya mierda de deporte. Impensable en un trail. Pienso que quizás alguien parará en esos 10km por lo menos... Después de un rato aparece un coche de protección civil. Me dicen que mas atrás viene un furgón de asistencia. Otro "atleta" ve el coche y para al lado para pedir algo, en medio de la carretera, en una bajada donde pasan los demás a mas de 60km/h. El primero que viene detrás empieza a gritar pero el tío se queda tan tranquilo en medio de la carretera y exclama "vaya, ese quiere ganar la carrera". Le grito "tío, quítate de ahí, ponte a un lado" pero ni caso. Veo en cualquier momento otro accidente grave y alterado le grito "coño, quítateee!!!" El idiota termina por subirse a los pedales con total tranquilidad mientras oigo los chillidos de los frenos detrás. Que pasa con los triatletas? Pandilla de zumbaoooossss? No he visto nunca nada igual. Encima, claro, no le pregunté al chiflado si tenía bomba para inflar mi rueda ni se fijó en que yo estaba ahí con un problema. Sinceramente, no tenía mas ganas de Ironman. Me daba vergüenza ser parte de esto. Sigo caminando y finalmente aparece el furgón de asistencia. Eso sí, no tuve casi ni que parar de caminar. En 15 segundos estaba encima de mi bici con 10kg en la rueda, suficiente para llegar a meta. Parecía un pitstop. Un poco gracioso después de caminar media hora, pero se agradeció. Y por finnnnnnn. Llegamos a la última parte. Casi nada. Correr una maratón. Veo como acaba de salir nuestro compañero VGRX Ricardo de la transición. Me habrá adelantado mientras iba caminando pero no me vio. Me cambio y salgo corriendo a por el porque tengo ganas de correr juntos. Un poco antes de lo previsto lo alcanzo y empiezo a contarle mi historia. Va muy lento. Como soy muy malo, se lo digo y me dice que no quiere correr mas rápido. Me pongo a caminar al lado y soy aún mas malo porque le digo que a esa velocidad se puede caminar. "no quiero caminar" me dice, jaajaj. Bueno, le digo que quiero acompañarle pero creo que ya le había agobiado bastante y me dice que le deje solo, que no quiere ir conmigo...pfff. Están todos zumbaos... Sigo tranquilito y acabo la primera vuelta. El calor es terrible. No había tomado geles por consejo de un amigo que dijo "hasta 10km en la maratón, nada de geles". Iba por 16 así que me meto el gel. Llego al avituallamiento, 17km, bebo... 500m más y plaf. Mareo, dolor de cabeza, no puedo respirar, imposible correr. Me refresco todo lo posible en el siguiente avituallamiento pero cada vez que intento correr vuelve el mareo. Ya después de todo lo que pasó en la bici, me da igual todo. Estoy dispuesto a caminar 5 horas mas... A la mitad de la segunda vuelta, por Playa Honda, intento tomarme otro gel diferente. Tomo la mitad y plaf. Me siento fatal. De milagro no vomito. Cojo hielo en las manos e intento refrescarme. Camino lento. Estoy mentalmente desilusionado y realmente me da igual TODO. Pero sé que seguiré hasta la meta. Llegando otra vez a Puerto del Carmen me animan los amigos del TXTM, Leo, Mikael y un señor belga. Me dicen que voy bien, jajaja. Me quedan 11km... Intento correr y poco a poco me siento algo mejor. Cuando quedan 8km paso por un avituallamiento "extra" y me ofrecen "sopa". Un caldito caliente. Me lo tomo como si hubiera estado un mes en Etiopía sin comida. Creo que tenía que haberme pillado unos 10 vasos... Al mismo tiempo empezó también a hacer mas bien frío que calor. Mi cuerpo vuelve a funcionar y me pongo a correr. Tengo la impresión de correr bien pero obviamente, ya no iba a 4min el kilómetro, ni 5... En la vuelta hay una pequeña subida que pensaba hacer caminando pero no tuve malas sensaciones y seguí corriendo. Cogí otro vaso de "sopa" y ya solamente quedaban 3km a meta. Que alegría. Fin del calvario. Y no me puedo quejar porque acabé con buenas sensaciones, contento como si no hubiera pasado nada por el camino... Vale, 14 horas, un poco lento...jaja. Pero tiene una ventaja muy grande. Estoy como nuevo. Hoy, lunes, a dos días del Ironman, salí en bici y tenía piernas para hacer otro intento y mas, haciendo nuevo record Los Abrigos-Las Chafiras.
Ahora toca analizar los problemas y buscar soluciones. No puedo seguir así. Iré al Gomera Paradise con otro plan, otra alternativa, pero primero consultar especialista...
En definitiva, quizás un poco también por los problemas en la maratón, no me ha gustado mucho el Ironman. No lo disfruté. En mis condiciones físicas, acabarlo en 14 horas tampoco es un mérito a aplaudir. Si Miguel hubiera tenido que ir conmigo en todo momento, se habría aburrido como nunca. Todo es relativo.
En una siguiente publicación pongo fotos.
Gracias por su atención y por volar con nosotros. Esperamos saludarles pronto a bordo de nuevo.
sábado, 26 de abril de 2014
Santa Cruz Extreme
¿Cuando fue eso? Me acuerdo muy poco ya. Pero espero que el año que viene la repiten y sé que me gusta poder leer otra vez como la viví el año anterior. Así que tengo que ponerme a escribir.
Gran reunión de amigos en Las Teresitas a las 8 de la mañana, ambiente genial. Nos dirigimos al arco de salida, en medio de la playa e Isidro no pierde tiempo con historias. En cuanto todos estén en su sitio, ¡Plaf! y a correr. Un tramo de playa para empezar y la masa de corredores sale a fuego. Un corto tramo de asfalto y veo que ya voy de los últimos. Pero eso que es? Nos quedan 47km y 6 horas de carrera y voy a un ritmo que aguanto como mucho 10km. Bueno, lo de los 47km no lo sabíamos... Nos metieron un "bonus-track", jaja. Pero lo de salir a fuego es lo mismo en todas las carreras. No sé si es mi edad o un tema mental, pero no consigo arrancar así desde el primer kilómetro. Y ya para colmo, pierdo mi chubasquero que estaba metido entre unos elásticos de la riñonera. Decido guardarlo dentro de la bolsa pero no entra. Me paro, pasan casi todos, a duras penas consigo cerrar la cremallera y en el intento me arranco el dorsal. Quito un imperdible de abajo para ponerlo arriba y el tiempo pasa... Luego nos metemos en un barranco y claro... Tapón total. No stress, ya no tengo prisa. Me viene bien porque ese primer kilómetro accidentado me ha matado ya. La primera subida entera es por un camino estrecho donde vamos de uno en uno. Adelantar es difícil pero no me queda otra. Así veo otra vez a muchos amigos, me van animando. Después de 5km empiezo a coger ritmo de verdad y el último tramo de la subida lo hice "a toda leche" pidiendo paso continuamente y hasta me cogieron de liebre porque escuchaba una voz detrás diciendo "aprovecho y paso también, gracias", con cada grupito que adelantamos. Arriba llegamos a un tramo de asfalto hasta el Bailadero y alcanzo a Andres de 7Raid. Va muy bien pero apreto un poco ya que es asfalto y bajada, porque tengo que recuperar tiempo perdido. En el Bailadero está Samuel de 7Raid sacando fotos y le pregunto a cuanto tengo a Marce. Quiero llegar en cuanto antes hasta el, pensando en correr un rato juntos. No me acuerdo cuanto me dijo Samuel, pero daba igual. De momento iba bien. Sabía que la bajada a Taganana era un poco peligrosa y que resbalaba porque ya la había hecho antes. Pero decidí arriesgar un poco... Nada, 150m y cataplán, pa'l suelo de culo. Pues nada, a bajar un poco los humos y el ritmo. Mientras estaba lloviendo en casi toda la isla, Anaga se quedó mas o menos seco, pero se notaba mucha humedad y estaba sudando bastante sin darme cuenta. No quería malas sorpresas y fui bebiendo continuamente y en el avituallamiento de Taganana comí de todo. Aunque luego iba subiendo una calle muy empinada con medio sandwich de jamón y queso en la boca y asfixiado, iba respirando migas de pan, jaja.
Una vez en la parte alta de Taganana (cacha subida,diósss) llegamos a un tramo que me gusta mucho hasta la playa de Tamadite. Se respira aire de mar, ligero sube y baja, preciosas vistas... Por fin veo a Marce delante. En plan gracioso le hice un adelantamiento en plan avión de caza, los brazos como alas y con sonido y todo. No sé si le hizo mucha gracia porque lo que no sabía es que estaba empezando a tener malas sensaciones. No le vi mas... Justo delante vi a otro compañero del equipo 7Raid, Sito. Pero él sí que iba a buen ritmo y tardaría casi hasta Afur en adelantarle.
Seguí a lo mío, adelantando a corredores. Eso por lo menos ayuda a tener buenas sensaciones. En Afur cogemos agua de un grifo que sinceramente, estaba asquerosa, sabor a cloro o lo que sea, imposible de beber. Pero había que subir a Taborno y luego cruzar un barranco hasta Carboneras para volver a poder coger agua. Después de la mala experiencia en la Transgrancanaria le tengo miedo a los geles y además ya no me entran. Pero decidí tomar uno para la subida a Taborno. En un entreno me había parecido muy dura y le tenía respeto. Al final, no fue para tanto. Reconociendo los sitios, parece mas corto. (o quizás el gel funcionó...)
De todas formas, cuando llegué a Carboneras empecé a sentir cansancio. Creo que estábamos llegando a los 30km y eso siempre es un pequeño muro que hay que atravesar. Así que el tramo hasta Cruz del Carmen fue bastante sufrido. Muchos tramos iba caminando pero recordando haberlos hecho corriendo en la K42. Y es que en la K42 en ese lugar ya había superado el muro, que es el tramo de La Punta a Chinamada (30 a 35km). De todas formas, ya no me preocupa demasiado, son momentos habituales en todas las carreras largas. Mientras como y bebo y no se me bloquea el cuerpo, todo va bien. Bajamos a Jardina y vamos por una pista que sabía que no me iba a gustar. No me importa subir, tampoco bajar por sendero. Pero ligeras bajadas en pista donde hay que ir rápido, eso no es lo mío. Se me desencaja el cuerpo, empieza a doler todo y no avanzo. Me adelantaron unos 5 corredores que había adelantado yo poco antes. En nada ya ni les veía delante. Seguramente yo era de los únicos que se alegraron al ver la siguiente subida. Por lo menos al principio... jaja. La verdad que no me esperaba tener que volver a subir tanto. Por el camino adelanto a algunos corredores que obviamente empiezan a tener pinta de cadáver e intento animarles algo... No sé si mis palabras han ayudado o mas bien se han hundido aún mas al verme pasar cómodamente... Y por fin llegamos a la bajada final hasta Valleseco. Empiezo animado pero es bastante técnica y voy ya justo de fuerzas. A medio camino, pisando mal, me doy un pequeño tirón en la cadera, que ya estaba empezando a dejarse notar. El dolor va en aumento y tengo que bajar el ritmo pero ya queda menos. En los últimos metros de sendero estoy a punto de adelantar a la primera fémina, pero tocamos asfalto y marca un cambio de ritmo espectacular. Intento seguir pero los impactos bajando en asfalto son como puñaladas en mi cadera. Antes de llegar a la Avenida de Anaga el dolor se convierte insoportable y tengo que caminar. Me entra tristeza. Sé que tengo la cadera mal, pero tanto dolor no había tenido antes. Y a tan pocos kilómetros del final... Solo quedaban 3km en la Avenida de Anaga... Intento trotar, voy cojeando, casi lloro del dolor pero me digo que tengo que aguantarlo solo un ratito. Hay mucha gente animando y me hubiera gustado mucho poder entrar en meta con mucha alegría pero fue un arrastrarse hasta la alfombra que para el tiempo del chip. 6h35. Salida desastrosa, 40km de disfrute total y llegada desastrosa igualmente, jajaja, el resumen resumido. Miguel hizo un carrerón, 5h40 si no me equivoco y los dos quedamos 4º en nuestra categoría.
Y un aplauso muy grande a el que llega hasta aquí leyendo esa carrera de letras y palabras.
Muchas gracias a todos los fotógrafos, profesionales y aficionados, que nos inmortalizaron.
RESULTADOS EMM MARATÓN
Gran reunión de amigos en Las Teresitas a las 8 de la mañana, ambiente genial. Nos dirigimos al arco de salida, en medio de la playa e Isidro no pierde tiempo con historias. En cuanto todos estén en su sitio, ¡Plaf! y a correr. Un tramo de playa para empezar y la masa de corredores sale a fuego. Un corto tramo de asfalto y veo que ya voy de los últimos. Pero eso que es? Nos quedan 47km y 6 horas de carrera y voy a un ritmo que aguanto como mucho 10km. Bueno, lo de los 47km no lo sabíamos... Nos metieron un "bonus-track", jaja. Pero lo de salir a fuego es lo mismo en todas las carreras. No sé si es mi edad o un tema mental, pero no consigo arrancar así desde el primer kilómetro. Y ya para colmo, pierdo mi chubasquero que estaba metido entre unos elásticos de la riñonera. Decido guardarlo dentro de la bolsa pero no entra. Me paro, pasan casi todos, a duras penas consigo cerrar la cremallera y en el intento me arranco el dorsal. Quito un imperdible de abajo para ponerlo arriba y el tiempo pasa... Luego nos metemos en un barranco y claro... Tapón total. No stress, ya no tengo prisa. Me viene bien porque ese primer kilómetro accidentado me ha matado ya. La primera subida entera es por un camino estrecho donde vamos de uno en uno. Adelantar es difícil pero no me queda otra. Así veo otra vez a muchos amigos, me van animando. Después de 5km empiezo a coger ritmo de verdad y el último tramo de la subida lo hice "a toda leche" pidiendo paso continuamente y hasta me cogieron de liebre porque escuchaba una voz detrás diciendo "aprovecho y paso también, gracias", con cada grupito que adelantamos. Arriba llegamos a un tramo de asfalto hasta el Bailadero y alcanzo a Andres de 7Raid. Va muy bien pero apreto un poco ya que es asfalto y bajada, porque tengo que recuperar tiempo perdido. En el Bailadero está Samuel de 7Raid sacando fotos y le pregunto a cuanto tengo a Marce. Quiero llegar en cuanto antes hasta el, pensando en correr un rato juntos. No me acuerdo cuanto me dijo Samuel, pero daba igual. De momento iba bien. Sabía que la bajada a Taganana era un poco peligrosa y que resbalaba porque ya la había hecho antes. Pero decidí arriesgar un poco... Nada, 150m y cataplán, pa'l suelo de culo. Pues nada, a bajar un poco los humos y el ritmo. Mientras estaba lloviendo en casi toda la isla, Anaga se quedó mas o menos seco, pero se notaba mucha humedad y estaba sudando bastante sin darme cuenta. No quería malas sorpresas y fui bebiendo continuamente y en el avituallamiento de Taganana comí de todo. Aunque luego iba subiendo una calle muy empinada con medio sandwich de jamón y queso en la boca y asfixiado, iba respirando migas de pan, jaja.
Una vez en la parte alta de Taganana (cacha subida,diósss) llegamos a un tramo que me gusta mucho hasta la playa de Tamadite. Se respira aire de mar, ligero sube y baja, preciosas vistas... Por fin veo a Marce delante. En plan gracioso le hice un adelantamiento en plan avión de caza, los brazos como alas y con sonido y todo. No sé si le hizo mucha gracia porque lo que no sabía es que estaba empezando a tener malas sensaciones. No le vi mas... Justo delante vi a otro compañero del equipo 7Raid, Sito. Pero él sí que iba a buen ritmo y tardaría casi hasta Afur en adelantarle.
Seguí a lo mío, adelantando a corredores. Eso por lo menos ayuda a tener buenas sensaciones. En Afur cogemos agua de un grifo que sinceramente, estaba asquerosa, sabor a cloro o lo que sea, imposible de beber. Pero había que subir a Taborno y luego cruzar un barranco hasta Carboneras para volver a poder coger agua. Después de la mala experiencia en la Transgrancanaria le tengo miedo a los geles y además ya no me entran. Pero decidí tomar uno para la subida a Taborno. En un entreno me había parecido muy dura y le tenía respeto. Al final, no fue para tanto. Reconociendo los sitios, parece mas corto. (o quizás el gel funcionó...)
De todas formas, cuando llegué a Carboneras empecé a sentir cansancio. Creo que estábamos llegando a los 30km y eso siempre es un pequeño muro que hay que atravesar. Así que el tramo hasta Cruz del Carmen fue bastante sufrido. Muchos tramos iba caminando pero recordando haberlos hecho corriendo en la K42. Y es que en la K42 en ese lugar ya había superado el muro, que es el tramo de La Punta a Chinamada (30 a 35km). De todas formas, ya no me preocupa demasiado, son momentos habituales en todas las carreras largas. Mientras como y bebo y no se me bloquea el cuerpo, todo va bien. Bajamos a Jardina y vamos por una pista que sabía que no me iba a gustar. No me importa subir, tampoco bajar por sendero. Pero ligeras bajadas en pista donde hay que ir rápido, eso no es lo mío. Se me desencaja el cuerpo, empieza a doler todo y no avanzo. Me adelantaron unos 5 corredores que había adelantado yo poco antes. En nada ya ni les veía delante. Seguramente yo era de los únicos que se alegraron al ver la siguiente subida. Por lo menos al principio... jaja. La verdad que no me esperaba tener que volver a subir tanto. Por el camino adelanto a algunos corredores que obviamente empiezan a tener pinta de cadáver e intento animarles algo... No sé si mis palabras han ayudado o mas bien se han hundido aún mas al verme pasar cómodamente... Y por fin llegamos a la bajada final hasta Valleseco. Empiezo animado pero es bastante técnica y voy ya justo de fuerzas. A medio camino, pisando mal, me doy un pequeño tirón en la cadera, que ya estaba empezando a dejarse notar. El dolor va en aumento y tengo que bajar el ritmo pero ya queda menos. En los últimos metros de sendero estoy a punto de adelantar a la primera fémina, pero tocamos asfalto y marca un cambio de ritmo espectacular. Intento seguir pero los impactos bajando en asfalto son como puñaladas en mi cadera. Antes de llegar a la Avenida de Anaga el dolor se convierte insoportable y tengo que caminar. Me entra tristeza. Sé que tengo la cadera mal, pero tanto dolor no había tenido antes. Y a tan pocos kilómetros del final... Solo quedaban 3km en la Avenida de Anaga... Intento trotar, voy cojeando, casi lloro del dolor pero me digo que tengo que aguantarlo solo un ratito. Hay mucha gente animando y me hubiera gustado mucho poder entrar en meta con mucha alegría pero fue un arrastrarse hasta la alfombra que para el tiempo del chip. 6h35. Salida desastrosa, 40km de disfrute total y llegada desastrosa igualmente, jajaja, el resumen resumido. Miguel hizo un carrerón, 5h40 si no me equivoco y los dos quedamos 4º en nuestra categoría.
Y un aplauso muy grande a el que llega hasta aquí leyendo esa carrera de letras y palabras.
Muchas gracias a todos los fotógrafos, profesionales y aficionados, que nos inmortalizaron.
RESULTADOS EMM MARATÓN
domingo, 20 de abril de 2014
Donde están las crónicas?
Tengo abandonado a mis seguidores. Y no es que no haya intentado pero cuando me pongo delante de la pantalla para escribir, me quedo con "y qué les voy a contar". Escribo palabras, frases, pero sé que no es un relato de los míos... y ahí se queda.
Sé que de aquí 4 semanas, estaré motivado para contarles historias, paciencia...
Desde la última aventura relatada, la Transgrancanaria, ha pasado un mes y medio y en mi caso 4 carreras. Bueno, han sido 5 pero en la carrera de MONTAÑA de Guia de Isora estuve con gripe, depresión, malestar general, piernas flojas, ganas de rebeldía...etc... y no la acabé.
Llegué a pensar que este no iba ser mi mejor año. La Nocturna de Tegueste me la perdí por un resfriado terrible, a la Vertical de Los Gigantes no fui porque me daba pereza conducir hasta ahí yo solo, la Transgrancanaria abandonada por bobo y luego Guia de Isora. La verdad que algo iba mal. Yo puedo estar muy motivado, pero igualmente también muy desmotivado... Aunque cada caso tiene su excusa perfecta, jaja.
16 de Marzo. Al día siguiente de la maldita carrera de MONTAÑA (bueno, ella no tiene culpa de nada, pero a veces uno tiene esa necesidad de vengarse con algo inocente...) fuimos Miguel y yo, al Duatlón de La Orotava. Un cambio de aire, otro deporte, otro ambiente. Algo corto que podría acabar aunque fuera sin cuerpo ni ganas...jeje. Es otra de las carreras a las que no he faltado nunca, desde la primera edición. Y es más, en todas he dado las vueltas que había que dar al circuito de bici...jajajaja. (Eso lo entenderán los que han estado ahí.)
La carrera es quizás demasiada explosiva para mi. La primera parte, 5km a pie, voy de los últimos. Luego en bici me defiendo mejor. Al principio con un poco de miedo porque el circuito es altamente peligroso, pero con cada vuelta gano confianza y el fondo que tengo de las carreras largas hace que no pierdo demasiados puestos en la segunda parte a pie. Tengo que decirlo, desde la primera vez que fui ahí hace 3 años (cuarta edición), al cruzar la meta, siempre me he quedado con una mega-buena sensación. Me encanta. Las malas lenguas dirán que eso es porque en las 3 ediciones que llevo de veterano 2 me he llevado el trofeo de campeón de esa categoría pero es algo de lo que no soy consciente durante la competición.
Este año, Miguel también consiguió el trofeo de campeón (por categoría solo dan al primero) en su categoría de Veteranos 1. Otro dato curioso ha sido que con un margen de segundos he clavado el tiempo del año pasado en cada parcial (en bici mejorando 4 segundos, ni intentándolo expresamente consigue uno repetir con tal precisión de un año a otro. ;-) ) aunque sumando ese margen había mejorado en casi 30 segundos la marca final. O sea las cosas de uno... Del abandono el sábado a todo éxito el domingo. Ya lo sé, sin perdón. Soy así, jaja.
30 de Marzo. Han pasado dos semanas tranquilitas, reposando, recuperando con pocos entrenos y llega la Media de Acentejo.
Me estrené en esa carrera el año pasado pero este año hubo una distancia extra, 28km aparte de las de 15 y 21. Jaj, supongo que no hace falta especificar a cual me apunté...
Salida desde nivel del mar, en un pequeño enclave que probablemente pocos conocen y que espectacularmente construido debajo del acantilado, nos deja claro que la subida será de las duras. Luego nos acoplamos al recorrido de 21km. Igual que el año pasado, muy revirado, entre arbustos, cactus, saltos de mas de 2m, atravesando las huertas privadas... Hay a quien le gusta. A mi por ejemplo. Estaba bien señalizado, pero aún así conseguí perderme 3 veces, completando de esa manera los 28km ya que a los demás les salió casi un kilómetro menos, jaja. Entre que se dividen los corredores entre las diferentes distancias y que hubo otra carrera por Chinamada el mismo día, no fue demasiado difícil llevarme otro trofeo pa'casa. Y lo tengo que explicar así porque ya tengo unos cuantos rivales en M50 que están un par de escalones por encima de mi nivel. Quizás podría intentar luchar más, hacer entrenamientos mejores pero estoy ahí a medio camino entre un Miguel Angel García, que veo mega ultra competitivo, y Diego Alvarez "el Conde" que está en todos lados para disfrutarlo. Tengo ese medio cerebro que quiere competir y la otra mitad que quiere disfrutar y al final se llevan bastante bien. Las cosas se reparten a medias, como hermanos. (Espero que no les haya molestado a los que he nombrado, son referencias para mí)
6 de Abril. La siguiente semana... Media Maratón de Las Galletas. Creo que es mi quinta participación. Ya no estoy corriendo en asfalto, pero hay que ir. Entre semana hago un simulacro y veo que falta un poco de velocidad pero lo bueno es que al día siguiente las piernas no duelen nada comparado con el trail. Tuve que comprarme zapatillas porque todo lo que tenía de asfalto se había ido pudriendo, jajaja (En el duatlón utilizo unas voladoras ultra ligeras y con mis huesos de 52 años no puedo correr 21km en ellas...) Probando lo que tenían en GOT en El Médano, me llevé finalmente una Saucony Kinvara. Buena elección. Mis tiempos de bajar de 1h30 en media maratón han acabado y calculaba 1h37, pero con el mismo espíritu cerebral del trail, compartiendo entre disfrutar y competir (si es que en asfalto se puede disfrutar...jeje) conseguí acabar en 1h34. Miguel hizo un tiempazo considerando que tampoco está corriendo en asfalto, 1h22, aunque en realidad quería bajar de 1h20. Pero eso hay que entrenarlo y luchando contra molestias en el tibial, bastante bien le salió! Otra pa'l saco y seguimos.
12 de Abril. Llega una fecha complicada. Desde hace dos meses iba mentalizado y entrenando para la ultra de Anaga. La suspensión de esa distancia fue un golpe duro. Pero al final, los entrenamientos fueron geniales y lo que nos gusta es correr. Así que después de reflexionar, la maratón tenía que ser divertida también. Además Kenty Siverio propuso hacer en "versión beta" el Santa Cruz Endurance que consistiría en nadar 2500m seguido de una vuelta en bici con subida al Pico del Inglés, cronometrado, el viernes antes de la maratón del sábado. Estuvo muy divertido. Ojalá puedan organizarlo oficialmente el año que viene, aunque viendo lo difícil que lo ponen todo (y cada vez más), no será fácil.
Y ya solo falta contarles mi historia de la EMM Santa Cruz Extreme... ya viene, ya viene, mañana...jejeje.
...continua...
Sé que de aquí 4 semanas, estaré motivado para contarles historias, paciencia...
Desde la última aventura relatada, la Transgrancanaria, ha pasado un mes y medio y en mi caso 4 carreras. Bueno, han sido 5 pero en la carrera de MONTAÑA de Guia de Isora estuve con gripe, depresión, malestar general, piernas flojas, ganas de rebeldía...etc... y no la acabé.
Llegué a pensar que este no iba ser mi mejor año. La Nocturna de Tegueste me la perdí por un resfriado terrible, a la Vertical de Los Gigantes no fui porque me daba pereza conducir hasta ahí yo solo, la Transgrancanaria abandonada por bobo y luego Guia de Isora. La verdad que algo iba mal. Yo puedo estar muy motivado, pero igualmente también muy desmotivado... Aunque cada caso tiene su excusa perfecta, jaja.
16 de Marzo. Al día siguiente de la maldita carrera de MONTAÑA (bueno, ella no tiene culpa de nada, pero a veces uno tiene esa necesidad de vengarse con algo inocente...) fuimos Miguel y yo, al Duatlón de La Orotava. Un cambio de aire, otro deporte, otro ambiente. Algo corto que podría acabar aunque fuera sin cuerpo ni ganas...jeje. Es otra de las carreras a las que no he faltado nunca, desde la primera edición. Y es más, en todas he dado las vueltas que había que dar al circuito de bici...jajajaja. (Eso lo entenderán los que han estado ahí.)
La carrera es quizás demasiada explosiva para mi. La primera parte, 5km a pie, voy de los últimos. Luego en bici me defiendo mejor. Al principio con un poco de miedo porque el circuito es altamente peligroso, pero con cada vuelta gano confianza y el fondo que tengo de las carreras largas hace que no pierdo demasiados puestos en la segunda parte a pie. Tengo que decirlo, desde la primera vez que fui ahí hace 3 años (cuarta edición), al cruzar la meta, siempre me he quedado con una mega-buena sensación. Me encanta. Las malas lenguas dirán que eso es porque en las 3 ediciones que llevo de veterano 2 me he llevado el trofeo de campeón de esa categoría pero es algo de lo que no soy consciente durante la competición.
Este año, Miguel también consiguió el trofeo de campeón (por categoría solo dan al primero) en su categoría de Veteranos 1. Otro dato curioso ha sido que con un margen de segundos he clavado el tiempo del año pasado en cada parcial (en bici mejorando 4 segundos, ni intentándolo expresamente consigue uno repetir con tal precisión de un año a otro. ;-) ) aunque sumando ese margen había mejorado en casi 30 segundos la marca final. O sea las cosas de uno... Del abandono el sábado a todo éxito el domingo. Ya lo sé, sin perdón. Soy así, jaja.
30 de Marzo. Han pasado dos semanas tranquilitas, reposando, recuperando con pocos entrenos y llega la Media de Acentejo.
Me estrené en esa carrera el año pasado pero este año hubo una distancia extra, 28km aparte de las de 15 y 21. Jaj, supongo que no hace falta especificar a cual me apunté...
Salida desde nivel del mar, en un pequeño enclave que probablemente pocos conocen y que espectacularmente construido debajo del acantilado, nos deja claro que la subida será de las duras. Luego nos acoplamos al recorrido de 21km. Igual que el año pasado, muy revirado, entre arbustos, cactus, saltos de mas de 2m, atravesando las huertas privadas... Hay a quien le gusta. A mi por ejemplo. Estaba bien señalizado, pero aún así conseguí perderme 3 veces, completando de esa manera los 28km ya que a los demás les salió casi un kilómetro menos, jaja. Entre que se dividen los corredores entre las diferentes distancias y que hubo otra carrera por Chinamada el mismo día, no fue demasiado difícil llevarme otro trofeo pa'casa. Y lo tengo que explicar así porque ya tengo unos cuantos rivales en M50 que están un par de escalones por encima de mi nivel. Quizás podría intentar luchar más, hacer entrenamientos mejores pero estoy ahí a medio camino entre un Miguel Angel García, que veo mega ultra competitivo, y Diego Alvarez "el Conde" que está en todos lados para disfrutarlo. Tengo ese medio cerebro que quiere competir y la otra mitad que quiere disfrutar y al final se llevan bastante bien. Las cosas se reparten a medias, como hermanos. (Espero que no les haya molestado a los que he nombrado, son referencias para mí)
6 de Abril. La siguiente semana... Media Maratón de Las Galletas. Creo que es mi quinta participación. Ya no estoy corriendo en asfalto, pero hay que ir. Entre semana hago un simulacro y veo que falta un poco de velocidad pero lo bueno es que al día siguiente las piernas no duelen nada comparado con el trail. Tuve que comprarme zapatillas porque todo lo que tenía de asfalto se había ido pudriendo, jajaja (En el duatlón utilizo unas voladoras ultra ligeras y con mis huesos de 52 años no puedo correr 21km en ellas...) Probando lo que tenían en GOT en El Médano, me llevé finalmente una Saucony Kinvara. Buena elección. Mis tiempos de bajar de 1h30 en media maratón han acabado y calculaba 1h37, pero con el mismo espíritu cerebral del trail, compartiendo entre disfrutar y competir (si es que en asfalto se puede disfrutar...jeje) conseguí acabar en 1h34. Miguel hizo un tiempazo considerando que tampoco está corriendo en asfalto, 1h22, aunque en realidad quería bajar de 1h20. Pero eso hay que entrenarlo y luchando contra molestias en el tibial, bastante bien le salió! Otra pa'l saco y seguimos.
12 de Abril. Llega una fecha complicada. Desde hace dos meses iba mentalizado y entrenando para la ultra de Anaga. La suspensión de esa distancia fue un golpe duro. Pero al final, los entrenamientos fueron geniales y lo que nos gusta es correr. Así que después de reflexionar, la maratón tenía que ser divertida también. Además Kenty Siverio propuso hacer en "versión beta" el Santa Cruz Endurance que consistiría en nadar 2500m seguido de una vuelta en bici con subida al Pico del Inglés, cronometrado, el viernes antes de la maratón del sábado. Estuvo muy divertido. Ojalá puedan organizarlo oficialmente el año que viene, aunque viendo lo difícil que lo ponen todo (y cada vez más), no será fácil.
Y ya solo falta contarles mi historia de la EMM Santa Cruz Extreme... ya viene, ya viene, mañana...jejeje.
...continua...
sábado, 8 de marzo de 2014
Transgrancanaria o al menos parte de ella
No estoy muy inspirado para escribir la crónica de la Transgrancanaria. He hecho un par de intentos ya, pero termino borrándolo. Me he quedado con muchas dudas y cuando escribo algo, parece que estoy pidiendo que alguien conteste y me explica como hacer la próxima ultra. Y eso no es la idea de un relato.
Tampoco haría caso a lo que me digan. Soy muy burro y volveré a tropezar con la misma piedra unas cuantas veces mas. Esta vez la piedra fue del tamaño de Roque Nublo por lo menos... Aunque de ahí pude arrastrarme hasta Tunte todavía donde decidí no terminar la carrera.
Llegué el viernes temprano a Gran Canaria. Recogí mi dorsal y el de Miguel, que participaba en la Advanced. El resto del día lo dediqué a buscar alojamiento para el sábado. Algo que no resultó nada fácil. Me quemó el dar vueltas por los hoteles en Playa del Inglés y no pude descansar lo que quería. Ya cansado de dar vueltas, tampoco quería perder tiempo en buscar donde comer y me metí en lo primero que encontré cerca. Pues hasta eso se complicó. El chico que me atendió no sabía como preparar la comida y a esa hora no tenía a nadie en la cocina. Estaba tan cansado de las complicaciones que comí una hamburguesa americana y papas con ketchup y mayonesa. Además, ya había comentado que ese era mi dieta para el día antes de las carreras, me ha ido bien en otras... (Transvulcania y Tamadaba)
Pero basta ya de excusas, eso no ha cambiado nada en el transcurso de mi carrera de todas formas.
Descansé como pude en mi coche y fui preparando poco a poco las cosas. A las 21h30 fui al expomeloneras para coger la guagua que nos llevaba a la salida en Agaete, con todo puesto. Mochila, material obligatorio, una bolsita con higos y almendras, un bidón de agua y otro de isotónico y un repuesto de polvos para reponerlo en carrera. (no hizo falta...) Y 22geles de Powerbar, diferentes sabores, unos con cafeína otros no. El plan era tomar un gel cada hora...
En la guagua nadie hablaba. Parecía que nos llevaban a un campo de concentración en medio de la guerra. Yo estaba relajado. (creo, jaja)
En Agaete vi a Miguel y le dí su dorsal. Nos deseamos suerte y me fui al box de salida. Hacía mucho frío, mucho viento y llovió un poco. Pensé que en cuanto antes salía, mejor pero los minutos pasaron lentamente. La salida no es tan espectacular como la Transvulcania pero tampoco hace falta. Eramos unos 500 y bastante gente animando. Esperé para encender el frontal hasta que dejamos el núcleo iluminado de Agaete.
En la subida a Tamadaba iba adelantando corredores, pero sin forzar, buscando mi hueco en la serpiente donde el ritmo me gustaba. Desde el principio me seguía un grupito de penínsulares que no paraban de hablar. Simpáticos, buen rollo, pero después de una hora así, en medio de la noche, me apetecía ir sin ruido en el silencio de nuestros pasos en la oscuridad y me agobiaban. En un tramo algo mas llano me puse a correr mas rápido para alejarme de su escándalo pero en la siguiente subida ya les oía otra vez mas cerca. Tuve que concentrarme para no estar pensando todo el rato en cuánto me molestaban.
Empezó la primera bajada. Uyuyuy. Estábamos metidos en la niebla, la luz del foco se reflejaba y no dejaba ver casi el terreno que era un poco mas que simplemente técnico. Complicado. A mi se me da bastante bien y adelanté a bastante gente aunque tuve un par de sustos. Y tampoco iba rápido. A mi mente me venía que como lo harían los profesionales ahí. ¿Cuanto se puede uno arriesgar? Esa bajada con buena luz de día se podría hacer volando, pero en las condiciones que estábamos requería una concentración tremenda y pasito a pasito en algunos tramos. Me encontré con gente que se había caído y quedaban muchos detrás que iban a caerse seguro...
A continuación nos tocaba una subida impresionante, casi 600m en 3km. Cuando llegué arriba miré el Garmin: llevaba 4 horas en carrera y solamente 23km. Empecé a calcular... 6x4=24, uhfff. Y yo pensaba poder hacerlo en 20 horas... Tenía frío y quería ponerme mas ropa pero las manos ya las tenía muy congeladas y no conseguí quitar las malditas trabas de la mochila de Salomon así que decidí aguantarme hasta el avituallamiento de Artenera. Llegué ahí tiritando y estaba ya hasta los ... del frío, la noche, la niebla, la humedad. Pero a eso me había apuntado, nadie dijo que iba a ser fácil. Puse mi siguiente meta en Fontanales, kilómetro 43 para nosotros y la salida para Miguel y los demás de la Advanced. Ahí estaba a las 7 y cuarto, mas tarde de lo previsto pero tampoco demasiado lejos de lo que me esperaba. Algunos corredores de la Advanced ya estaban. Mandé un mensajito a Miguel para avisarle, guardé el frontal y seguí.
Es una diferencia bestial correr ya de día. Iba mucho mas animado, por lo menos en ese momento. Me dedicaba a calcular en que punto me cogerían los primeros de la Advanced. Pero hubo un error porque pensé que salían a las 8 en vez de las 8:30. Así que me extrañaba casi llegar a Teror y que nadie me había venido por detrás aún. Justamente cuando estaba parado en el avituallamiento ahí, aparecieron los dos primeros, juntos. Luego el tercero. Quizás dos minutos y pasó Cristofer Clemente que iba cuarto ahí. Otro par de minutos y me pasaron Jose Manuel Leon y David Lutzardo. Entramos en un sendero estrecho de subida y continuamente tenía que mirar atrás y dejar pasar a corredores de la Advanced. Un kilómetro mas adelante oigo el grito de Miguel detrás. Le dije que estaba ya muy cansado y me tiré al suelo (para la foto....) Fue de broma, pero de ese momento no pasaron 15 minutos y empezó mi calvario. Empecé a sentirme mal. Llevaba casi 11 horas y me había mandado ya 10 geles. No sabía si era buena idea seguir tomándolos y no sabía lo que necesitaba mi cuerpo. Seguí subiendo pasito a pasito, con muy malas sensaciones pero esperaba que se me quitaran en algún momento. Me arrastré hasta el avituallamiento de Talayón y ahí me senté en el suelo. Comí algunas cosas del avituallamiento y un par de mis higos. También un té calentito que me sentó bastante bien. Vi como llegaban corredores, y se iban... Yo me quedaba... Finalmente, después de unos 20 minutos, decidí arrancar otra vez. Un poco mejor iba, pero demasiado lento. No conseguía recuperar fuerzas. Ya no me tomaba el gel cada hora porque no me entraba. En Tejeda fue quizás el sitio donde podía haber salvado la carrera. En las bajadas me encontraba mejor y en el avituallamiento de Tejeda podía haber comido mucho mas y recuperar. Pero al encontrarme mejor, quería seguir... La subida a Roque Nublo no se complicó mucho y llegar ahí es un espectáculo que anima hasta a alguien en sus últimas horas de vida. Disfruté mucho de la vueltita entre turistas y la bajada a continuación, olvidando los problemas de estómago y comidas. Pero llegar al avituallamiento en El Garañon me puso otra vez en la realidad. Pedí un plato de pasta y a duras penas conseguí comérmelo. El vaso de coca cola tampoco entraba. Mi cabeza solo pensaba en seguir y no me dí cuenta de lo mal que estaba. Eso lo comprobé al poco de salir del Garañon cuando nos meten en una subida super mega vertical por pinocha. Se me resbalaban los pies otra vez hacía abajo en algunos pasos. Subí como pude, cada vez mas lento, pero ahora si, definitivamente, muy mal. 3km... El primero en 20 minutos, el segundo en 25 y el tercero en media hora... Mareado, dolor de cabeza y sin fuerzas. Me animaban en el control del pico de las nieves pero no pude ponerles buena cara. Empezaba la bajada e intenté correr. Que va, imposible. Demasiado mareo. Ahí ya todo era cuesta abajo, y no hablo del terreno. Ya no se me quitaban las malas sensaciones. Se me pusieron las manos blancas, frías, mientras hacía bastante calor. Mi mente ya no quería mas de esto. No se puede explicar lo mal que me sentía. Ni yo me lo creo. Si lo pienso ahora, diría, bahh, tenía que haber seguido, seguro que no era para tanto. Pero sé que no es así. Nunca lo había pasado tan mal, ni estando enfermo ni en mi peor resaca. Entre toda la gente que pasaba, apareció una cara conocida. No sé como se llama pero el me conocía. Me dijo que no tenía prisa, que se quedaba conmigo. Insistí un poco en que siguiera porque como yo no haría esto para otro, tampoco me gusta que alguien sacrifique su carrera para mi. Pero no quiso dejarme. Bajamos hablando y la idea era seguir hasta el avituallamiento de Tunte, supuestamente en el kilómetro 94,8. Cuando mi Garmin marcaba 93,6 llegamos a una carretera con gente animando. Les pregunté cuanto quedaba hasta el avituallamiento y me dijeron que por lo menos 3km. Ufff. Mi mente calculaba con los números de mi Garmin y no estaba para un par de kilómetros más así que pedimos a alguien llevarme hasta Tunte en coche. Mi decisión de retirada estaba tomada, había pasado el punto de no-retorno.
En el avituallamiento me atendieron nada mas verme aparecer. Me dijeron que tenía que llamar al número que tenía en el dorsal para avisar de mi retirada y me ofrecieron recuperar fuerzas en una sala con colchonetas. Para llevarme hasta Maspalomas habría que esperar bastante pero llamé a Miguel, que acababa de terminar su carrerón y me dijo que vendría con Patricia a buscarme. Me eché en una colchoneta en el suelo y por primera vez pude aprovechar algo del material obligatorio, sacando la manta térmica para mantenerme calentito. Estoy casi seguro que me quedé un rato durmiendo aunque estuve bastante ocupado contestando llamadas y whatsapp. De vez en cuando venía la chica que se ocupó de mi y algún otro retirado para ver si todo iba bien y me propuso seguir cuando me encontrara mejor. Pero le contesté que estaba definitivamente retirado y que además me habían traído hasta Tunte en coche. Había hecho ya 94km, 17horas por el monte y mas de 6000m positivos. Había sufrido como nunca pero también tuve momentos muy bonitos y en realidad había disfrutado de la carrera. No tenía ninguna necesidad de buscar mas límites. No tengo que demostrar nada ni superarme para algo. A nadie le gusta no poder llegar a una meta y retirarse, pero yo no me complico la vida. Esto lo hacemos para disfrutar. Sufrir un poco te enseña que las cosas en la vida no te vienen solas, pero cuando el cuerpo te dice que es el momento de parar, prefiero hacerle caso. Mi padre me ha insistido mucho en aprender a relativizar las cosas y esa lección me ha ayudado a vivir mas feliz y con menos complicaciones. No creo que me verán a mi pasar por una meta llorando, o desmayándome. Mi vida sigue exactamente igual sin haber pasado debajo de ese ansiado arco y para nada busco a ser un héroe de superaciones extremas. Pero esto lo digo con todo el respeto hacía la gente que, por la razón que sea, intenta superar sus límites. Cada persona es un mundo.
De vuelta a Maspalomas fui al hotel para ducharme y vestirme y había quedado con Miguel para cenar e intercambiar nuestras experiencias de ese largo día. Desgraciadamente no se me quitaba el malestar y apenas pude comer un trocito de pollo y un poco de ensalada. Las cervezas parecían entrar mas fácilmente aunque sobre las once de la noche finalmente terminé vomitando. Dormí mas o menos bien pero en el desayuno comí poco y muy despacio. Aún no me encontraba bien. Tardé hasta el lunes para recuperar la química interior de mi cuerpo. Las piernas estaban mejor, al ir tan lento...jeje.
Aun no me explico como pude haber planificado tan mal la carrera, estúpidamente pensando que un gel cada hora me iba a mantener corriendo 20 horas... También me doy cuenta ahora que al salir a las doce de la noche, uno olvida comer, en medio de la noche. Después de 7 horas, en Fontanales, ya era tarde, pero podía haber decidido tomarme el desayuno, como hice en Portillo en la Bluetrail. Errores de principiante, y eso que se supone que ya sé esas cosas. Me siento un poco ridículo. Pero así ha quedado bien comprobado que la alimentación es una parte crucial de las carreras ultra. Me siento bastante confiado para la siguiente carrera que será la ultra de Anaga, pero aún me queda mucho por aprender. Lo importante es que voy disfrutando y estoy muy enganchado a este rollo ! No hay que ser un superheroe para acabar una ultra, ni entrenar 100km por semana. Pero hay que cuidar todos los detalles y atreverse! Vamossss, nos vemos en Anaga.
En el avituallamiento me atendieron nada mas verme aparecer. Me dijeron que tenía que llamar al número que tenía en el dorsal para avisar de mi retirada y me ofrecieron recuperar fuerzas en una sala con colchonetas. Para llevarme hasta Maspalomas habría que esperar bastante pero llamé a Miguel, que acababa de terminar su carrerón y me dijo que vendría con Patricia a buscarme. Me eché en una colchoneta en el suelo y por primera vez pude aprovechar algo del material obligatorio, sacando la manta térmica para mantenerme calentito. Estoy casi seguro que me quedé un rato durmiendo aunque estuve bastante ocupado contestando llamadas y whatsapp. De vez en cuando venía la chica que se ocupó de mi y algún otro retirado para ver si todo iba bien y me propuso seguir cuando me encontrara mejor. Pero le contesté que estaba definitivamente retirado y que además me habían traído hasta Tunte en coche. Había hecho ya 94km, 17horas por el monte y mas de 6000m positivos. Había sufrido como nunca pero también tuve momentos muy bonitos y en realidad había disfrutado de la carrera. No tenía ninguna necesidad de buscar mas límites. No tengo que demostrar nada ni superarme para algo. A nadie le gusta no poder llegar a una meta y retirarse, pero yo no me complico la vida. Esto lo hacemos para disfrutar. Sufrir un poco te enseña que las cosas en la vida no te vienen solas, pero cuando el cuerpo te dice que es el momento de parar, prefiero hacerle caso. Mi padre me ha insistido mucho en aprender a relativizar las cosas y esa lección me ha ayudado a vivir mas feliz y con menos complicaciones. No creo que me verán a mi pasar por una meta llorando, o desmayándome. Mi vida sigue exactamente igual sin haber pasado debajo de ese ansiado arco y para nada busco a ser un héroe de superaciones extremas. Pero esto lo digo con todo el respeto hacía la gente que, por la razón que sea, intenta superar sus límites. Cada persona es un mundo.
De vuelta a Maspalomas fui al hotel para ducharme y vestirme y había quedado con Miguel para cenar e intercambiar nuestras experiencias de ese largo día. Desgraciadamente no se me quitaba el malestar y apenas pude comer un trocito de pollo y un poco de ensalada. Las cervezas parecían entrar mas fácilmente aunque sobre las once de la noche finalmente terminé vomitando. Dormí mas o menos bien pero en el desayuno comí poco y muy despacio. Aún no me encontraba bien. Tardé hasta el lunes para recuperar la química interior de mi cuerpo. Las piernas estaban mejor, al ir tan lento...jeje.
Aun no me explico como pude haber planificado tan mal la carrera, estúpidamente pensando que un gel cada hora me iba a mantener corriendo 20 horas... También me doy cuenta ahora que al salir a las doce de la noche, uno olvida comer, en medio de la noche. Después de 7 horas, en Fontanales, ya era tarde, pero podía haber decidido tomarme el desayuno, como hice en Portillo en la Bluetrail. Errores de principiante, y eso que se supone que ya sé esas cosas. Me siento un poco ridículo. Pero así ha quedado bien comprobado que la alimentación es una parte crucial de las carreras ultra. Me siento bastante confiado para la siguiente carrera que será la ultra de Anaga, pero aún me queda mucho por aprender. Lo importante es que voy disfrutando y estoy muy enganchado a este rollo ! No hay que ser un superheroe para acabar una ultra, ni entrenar 100km por semana. Pero hay que cuidar todos los detalles y atreverse! Vamossss, nos vemos en Anaga.





















