viernes, 5 de septiembre de 2014

Mentalidad Triatlón

En mi relato del Ironman de Lanzarote se pudo notar que eché en falta el compañerismo que vivimos en el mundo del trailrunning. Pues, esto no solo viene de los triatletas pero desde el mismo reglamento y la forma de aplicarlo. Aquí por ejemplo, nunca dejará de chocarnos que no entras en boxes con tu bici sin enseñar tu DNI, cuando ya tienes un dorsal y chip colgado y el número pintado en tu cuerpo. Pero ahora les voy a explicar otra historia que vale la pena leer y sobre la que espero que reflexionen y opinen.
En primer lugar, opino que hay que diferenciar (en los Ironman mas o menos se hace) los profesionales de los deportistas aficionados. Cuando hay dinero por medio, el reglamento se debe cumplir a raja tabla porque sino sería injusto que algo se aplica a uno y a otro no. Pero los aficionados no van a ganar nada, como mucho un trofeo por categoría y simplemente intentan disfrutar. El tramposo se ganará unos puesto en la clasificación, podrá presumir, pero en su consciencia estará lo que ha hecho y probablemente mas que uno lo sabrá o lo habrá visto también. Si hay una reclamación, pues se podría aplicar el reglamento. De todas formas, algunas cosas son evidentes. Si vas a 30cm de la rueda del de delante en una prueba sin drafting, te van a penalizar, está claro.
 Ahora les cuento la historia de una pareja Belga, muy buenos amigos. Llevan casi 10 años en el mundo del triatlón, son relativamente buenos, sobre todo ella se lo toma en serio, pero no quita que es una pareja normal, casados, con dos hijos, trabajo etc.. y el deporte es una afición. Ella ya pudo clasificarse para el campeonato del mundo en Hawaii hace dos años, pero este año tenían como reto poder hacerlo los dos y han conseguido sus plazas. Como último carrera antes de marcharse a las Islas Hawaiianas hicieron un 1/4 triatlón en el municipio donde viven este miércoles. Es un triatlón muy apreciado en el que han participado grandes nombres como Frederick Van Lierde y en el que se agotan las plazas el día de las inscripciones (que son 1500) en cuestión de segundos. Pero no quita que la mayoría de los participantes son locales y que la prueba destaca por el ambiente familiar ya que casi todos se conocen.
La salida de la prueba (natación) se da en grupos de 120 personas cada 15 minutos. La mujer de la que hablo sale justo un grupo antes de su marido. A 5 kilómetros para terminar el recorrido de bici, el marido ve a su mujer parada al lado de la carretera. Pasa a 40 km/hora y se queda un rato pensando hasta que decide tirar del freno y dar la vuelta. Ella tiene la rueda trasera (tubular) pinchada y en una carrera corta no llevan recambio (quizás un error). Ya llevaba unos 8 minutos ahí esperando. (eso lo dice él, pero probablemente era mas porque ella no es mucho mas lenta que él...) El decide darle su rueda trasera para que siga, y el termina los 5 kilómetros hasta boxes corriendo al lado de la bici, en zapatos de ciclismo... Ella tardó 10 minutos mas de lo que suele hacer en esa distancia y el también acabó en un tiempo decente.
Pero deciden descalificarle a ella por recibir ayuda externa. No pasa nada. Es solamente un puesto en una clasificación, pero después del gesto de su marido y el esfuerzo que ha hecho terminando el tramo de bici corriendo, la noticia de la descalificación le decepcionó mas que un poquito.
Cuando en trailrunning es penalizable el NO ayudar a un compañero con problemas, en triatlón conlleva descalificación cualquier ayuda.
Entiendo que es un tema complicado. El reglamento hay que cumplirlo. Pero ese mismo reglamento hace del triatlón un deporte con facetas antideportivas, o por lo menos lejos del compañerismo. No fue ayuda externa, no se ha obtenido beneficio en su marca, simplemente poder seguir y acabar y un participante se sacrificó para otro. Además siendo pareja, quien no dirá que fue un gesto bonito. Y si no lo hubiera hecho? Tenía que seguir y dejar a su mujer ahí tirada?
Pues a ver lo que opinan.

sábado, 30 de agosto de 2014

Trail Roque Negro

Dicen que el problema está en mi cabeza.
 Estoy sentado en el ordenador y a duras penas aguanto el dolor en la rodilla. Para poder escribir acabo de untar una buena capa de bálsamo del tigre. Se va congelando la articulación y desaparece el dolor. Han pasado ya 8 horas desde que acabé el Trail Roque Negro, el segundo. El año pasado también estaba. Y estaba mejor. Motivado, entrenando para la Blue Trail. Miró atrás en mis anotaciones de entrenamientos... 80 kilómetros en la semana anterior al trail Roque Negro. Y terminé en el puesto 24 (había bastante menos nivel que este año) en 1h54. Esta semana: 11km. Entrenando para el Faro a Faro... Biennnnnn. Está claro que algo falla en mi cabeza también. Yo QUIERO hacer el Faro a Faro, yo QUIERO correr. En el kilómetro 5 hoy estuve a punto de llorar. Luego me metí en la cabeza que NO haré el Faro a Faro y que podía acabar el Trail Roque Negro disfrutando de los paisajes, dejando pasar a todos los que tenían prisa. Iba cojeando pero sin estrés.
Dicen que tengo que descansar.
 Después del K21 en Julio tocaba ese descanso. Una semana con solo dos salidas cortas en bici y un kilómetro de natación, o sea descanso. Me sentía estupendo el fin de semana y no pude resistir a visitar el monte. 20km de sufrimiento, terrible. Depresión total. Decidí no correr mas. Fisio, estiramientos, natación, algo de bici y después de 10 días un trote suave de 4km en asfalto, llano. Me apunto a un triatlón en Bélgica para el 24 de agosto, intento olvidar el trailrunning. Acuatlón playa San Juan, corriendo un poco lento pero bien, mismos tiempos que el año pasado. (peor carrera, mejor natación) Voy pasando de 4 a 5, luego 10km corriendo. No va bien, pero mejor que 15 días antes. Poco a poco. Otra salida en bici, curva, bache, obstáculo, frenazo y taponazo contra el asfalto. Varias heridas, una fea en el codo y contusión de costilla. Adiós triatlón Deinze. Este año está claro que las cosas están saliendo mal. Empezó con la TNT a la que me había inscrito y que por fuerte resfriado no pude hacer. Luego retirada en la Transgrancanaria, sueros en meta en la Transvulcania, vomitando en el Ironman. Apuntado al Icetrail en Francia para Julio pero imposible por los dolores de rodilla, y también pierdo la inscripción de ese triatlón en Bélgica. Todo apunta a que también me perderé el Faro a Faro. Lógicamente, a la Blue Trail no me he apuntado ! Quizás debería de echarme un par de cubos de agua con hielo en la cabeza aprovechando las donaciones que he hecho a carreras este año.
Me cansé de descansar. Estoy desesperado. Quiero volver a correr.
Estoy mejor que a finales de julio pero muy lejos de estar bien. Pero bueno, tanto rollo. A quién le interesa toda mi miseria. Soy un llorón.
Hoy fue un precioso día. Un tiempo perfecto para correr en Anaga. Parecía hacer calor, pero eso era esa reacción que hay en el cuerpo humano cuando hace un esfuerzo fuerte y empieza a sudar, sea cual sea la temperatura exterior. Y cuando eso lo hacen mas de 200 juntos, seguramente hasta calentamos el ambiente alrededor de Roque Negro. A finales de agosto, después de un verano de descanso y con pocas carreras de montaña para la mayoría (quitando a Diego que se las inventa para no estar quieto un fin de semana) fue una enorme alegría volver a ver a todos los amigos en carne viva (en vez de facebook) y en la salida solo habían caras alegres. Con muchas ganas se lanzó el pelotón al primer tramo de asfalto y se abrió bastante para evitar tapones en el sendero. Primero bajada, y luego ya la subida fuerte de la carrera. Mas de 3km hasta el Pico del Inglés. Como siempre voy adelantando corredores ya que no puedo salir explosivo como la juventud. Y todo parece ir bien. Respiración y pulso al límite pero sé que así puedo aguantar mucho tiempo. Voy un buen rato con dos compañeros del Jaira Trail a buen ritmo. Hasta... Quizás hice algún movimiento malo y a falta de medio kilómetro para acabar con la subida me entra un dolor fuerte en la cadera. Aflojo pero no se quita. Dejo pasar a muchos pero lo peor viene cuando acaba la subida y hay que correr. Voy cojeando. En algunos momentos parece que se va el dolor y corro, para luego volver de repente y hacerme parar. Mi cabeza revienta, crisis. Estoy muy harto de dolores, sufrimiento. No puede ser. Parezco un adolescente al que le deja tirado su primera novia. Ganas de llorar. Si no es la rodilla, es la cadera y vice-versa. En un primer momento pienso retirarme cuando llego otra vez a la altura de Roque Negro y no bajar a Afur. Iría caminando-trotando y disfrutar de los paisajes. Durante algún tiempo estamos muy metidos en el bosque, cruzamos el sendero que baja a Santa Cruz, barrio de la Alegría. Pero luego se nos abre una preciosa vista sobre Los Catalanes y los valles que llegan al muelle de Santa Cruz. Volvemos a cruzar el risco y al mismo tiempo la carretera. Algo desanimado cojo un poco de fruta en el avituallamiento y sigo caminando. Pero ya se me quitó la depresión. Al cojear por la cadera, ya me duele la rodilla del lado opuesto también pero me da igual. Un sube y baja, que baja mas que sube y cuando llegamos a la carretera de Afur se me olvidó que iba a retirarme y subir a Roque Negro. Pude correr en la bajada de asfalto sin molestia en la cadera, se me fue quitando. Ya ves, soy un llorón. A partir de ahí, empecé a recuperar puestos. Bajé la parte técnica volando. No vi ni siquiera la famosa piedra en la que tropezó la segunda mujer y también su marido luego, jajaja. Adelantando corredores, pasando en los lados del estrecho sendero me abrí brazos y piernas con las zarzas y la sangre me motivó mas. Cogí un poco de agua en Afur para afrontar la última subida y puse la quinta marcha. Hola, adiós...hola, adiós...hola, adiós...me deja pasar por favor.... Jaja, cuando todos iban sufriendo, yo iba fresco (claro, no corrí arriba, jaja) Perdí la cuenta de los que adelanté, venía de muy lejos atrás. Que pena que de repente ya estaba otra vez en Roque Negro y se acabó. Bueno, eso lo digo porque termina en subida. Si me hacen correr 1km en llano me pongo a llorar otra vez, jaja. En fin. No he hecho una buena carrera pero tuve un final feliz....hasta que intenté levantarme después de un pequeño descanso sentado. Uyuyuyuy, mi padre tiene 80 años y se levanta mas fácil... Terminé en 2h04:54, 10 minutos mas que el año pasado. Pero terminé. Toca reponer fuerzas. Con todo lo que nos pusieron ahí, era mucho mas que recuperar fuerzas. Comimos como cerdos. Dulces, fruta, bebida de todo tipo, paella, vino, cervezas. Pensaba tomarme mi bidón de Total Recovery al volver a El Médano pero no me entraba nada mas, tocaba una seria siesta aunque no pude dormirme por los dolores (y sigo llorando)
Bueno, vamos a ver que pasa ahora. Hay Faro a Faro o no hay Faro a Faro... Los entrenamientos van bien, 11km durante la semana, 15 el fin de semana.... Quien dice que hace falta entrenar?
Me apuntaré al Diente de Sierra ya que no gané la inscripción en el sorteo y ya les contaré...
Por cierto, no he dicho que el Trail Roque Negro es una magnífica carrera. Impresionante todo, recorrido, organización, avituallamientos, speaker y ambiente en meta, el lugar. No se lo pierdan el año que viene !!!

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GARMIN




jueves, 17 de julio de 2014

K21 Monte del Agua

El mes de junio fue raro. Me sentía bien físicamente pero después de cada entrenamiento sufría de fuertes dolores en las rodillas. Dejaba de correr toda la semana y como me sentía bien el fin de semana, no podía resistir a la tentación de meterme por el monte. Pero así volvía a estar con los mismos dolores para otra semana. Y una salida por semana, no es entrenar. Así llegué en baja forma a la Gomera Paradise Trail. Desde el principio iba lento y en los últimos 15km me arrastraba. Aun así estaba muy contento porque había conseguido correr mas de 9 horas sin problemas de estómago, comiendo cosas saladas, ningún gel, poco azucares. Y eso fue la principal razón por la que hice la ultra de La Gomera. Coger confianza de cara a futuras carreras mas largas, de que soy capaz de hacerlas sin vomitar, sin tener que sentarme media hora en una piedra, doblado con mareos. Lo más extraño fue que luego no me dolieron las rodillas como las semanas anteriores y casi pensaba que ese problema también se había solucionado. Pero grité demasiado rápido "eureka". Sigo al ritmo de un entreno por semana y dolor de rodillas el resto de los días.
Debo descansar mas tiempo pero no lo consigo. Me atraen las pistas, los senderos, los bosques. No pensaba inscribirme a la K21 en Los Silos pero viendo que de todas formas, iba a correr en algún lugar, pues, a última hora añadí mi nombre a la lista. Dos días antes hice 15km, lo menos técnico posible, sin ser de asfalto e iba bastante cómodo. Eso me motivó para decidir dar todo en la carrera.
Últimamente mi compañero "vigorexico" es John Benamati ya que Miguel se dedica a cambiar pañales y los demás vigorexicos ya hace tiempo que de vigorexico tienen poco... así que juntos hacemos el largo viaje hasta el extremo noroeste de la isla. Será mi tercera participación. El primer año hizo frío abajo en la Plaza de San Bernardo, pero mucho calor por calima en Erjos arriba. El segundo año hizo un calor tremendo durante toda la carrera y fue muy dura. Esta vez, no hacía ni calor ni frío. Nublado pero seco. Un tiempo ideal para correr.
Salida a las 16h, perfecto para mi. Nada de madrugar. Había trabajado toda la mañana pero eso vino bien para aprovechar el día y estar en modo "activo". Los primeros kilómetros son de asfalto, muy rápidos. Había calentado un buen rato y tenía claro que esta vez, cada segundo contaba. Tampoco podía reventar totalmente pero confiaba en mi cuerpo. Ya que es una carrera corta, vuelvo a intentarlo con los geles. Uno antes de empezar y dos en carrera. En ningún momento noté que los había tomado pero no dudo en que aproveché las calorías que aportan.
Empiezo la subida como puedo pero ya estoy acostumbrado a verme superado por muchos corredores. Me adelanta Tere Linares al principio del sendero pero hago todo lo posible para seguir cerca. Por el kilómetro 3 o 4 veo que de repente baja el ritmo, como que necesita un pequeño descanso. Aprovecho para adelantar y reacciono al revés. Meto la siguiente marcha y empiezo una contrarreloj hacía arriba. Adelanto sin piedad y oigo a muchos soltar un "uhfff" cuando paso. Voy hiper-motivado y eso aún mas cuando delante veo primero a Fernando (atleta de mi categoría aunque no puedo competir contra el, mi nivel es muy inferior) y Santi de Correcaminos. Hace dos años, era muy habitual encontrarme con Santi a mitad de subida pero desde entonces su nivel se ha elevado y ya no suelo verlo sino antes de la salida y en la entrega de trofeos cuando recoge el trofeo de su categoría. Poder pillarles era como un chute de doping. Además, un poco mas delante iba John y empecé a gritarle "date prisa que te cojo..." Pensé que iba llegar hasta el y poder intercambiar algunas palabras (como hice con Fernando y Santi: "en esta carrera les voy a hundir, jajaja (risa de película de horror)" jajaja) pero el muy jodido no me dejó acercarme a menos de 20m.
No quiero echarme flores, pero creo que tanto Fernando y Santi, como John, han bajado un minuto de su tiempo por mi aparición. Lo que pasa es que tenía un precio que también pagaría yo... Cuando llego al avituallamiento al final de la subida estaba realmente y totalmente reventado. Aunque se fueron directamente a otro ritmo mis amigos, yo tampoco quise perder la ventaja que había cogido. Ahora tocaban unos cuantos kilómetros muy rápidos donde sabía que me volverían a adelantar corredores jóvenes que tienen mas velocidad punta. Una vez recuperado el aire que me faltaba después de la cronoescalada, me puse a mi ritmo, siempre intentando rozar el límite de sufrimiento y asfixio. La pista es preciosa, con fresquito, debajo de la sombra de los árboles y muy cómoda para correr.
Me tomo el último gel para empezar la bajada porque noto ya cansancio, ha sido todo muy rápido para mi. Además toca pensar en mis rodillas y ya me dijo Basilio antes de empezar: "cuidado en la bajada, con tranquilidad" Nada mas empezar ya dejo pasar dos corredores y me concentro en evitar impactos brutales, ir con fluidez sin forzar el ritmo. Pero oigo detrás la voz de Tere Linares y me propongo evitar que me adelante. Eso es porque el año pasado ella hizo 2h04 (yo 2h06) y suponía que si me quedaba delante, iba mejorar mi tiempo del año pasado (confiando en que atletas profesionales como ella son muy constantes).
La mezcla de prisa por mantener mi posición con el intento de ir suave para mis rodillas funcionó muy bien y se me hizo muy corta la bajada, llegando otra vez al último tramo de asfalto antes de que me lo esperaba.
Por alguna razón no me cuesta demasiado mantener un buen ritmo en esos últimos dos kilómetros y adelanto de nuevo a algunos que me pasaron en la bajada. Me recordó al año pasado, cuando, en los últimos 700m adelanté a Jesus María Prieto sin darme cuenta de que le estaba quitando el primer puesto de nuestra categoría. Pero esta vez tenía a Fernando ya lejos delante y aprovechando la ausencia de Kiko y Jesus María, y por supuesto también Pepe Padrón, podía acceder en el mejor caso al segundo puesto en M50. Al final 2h02:54 y muy satisfecho porque lo dí todo disfrutando al mismo tiempo.
Hay que resaltar el buen ambiente que hubo antes, durante y después de la carrera. Y el gran esfuerzo de la organización y los voluntarios. Me parece fenomenal que con tantas carreras, hay tanta competitividad con el trato hacía el corredor como entre los corredores en carrera...jaja Casi nos llevan en brazos. También agradecer a todos las personas que nos sacaron fotos. Así seguimos disfrutando de la carrera para mucho tiempo.
Cita obligatoria para 2015... Gracias Basilio e Isidro.

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martes, 1 de julio de 2014

Desde el infierno en buen camino hacía el paraíso...

Ya tengo otra vez materia para bombardearles con mis historias. Entre las típicas de los hombres, siempre quejándose, y alguna cosita positiva, el título debería de resumir la tendencia. Y espero que sea así, aunque habrá que esperar un poco porque dos días después de la ultra de La Gomera, el cuerpo está aún en un estado "raro".
Es habitual leer por aquí que algo me ha ido mal en la carrera que intento relatar. Quizás no me doy cuenta que eso le pasa a todo el mundo. Pero llegar deshidratado, vomitando en las últimas 5 carreras de larga distancia ya requiere solución.
El plan para intentar no tropezar una sexta vez con lo mismo era un cambio radical de mi alimentación. Evitar desde el principio la pérdida de volumen de sangre por el sudor, aportando líquidos y sales. Y evitar los azúcares rápidos, añadir grasas, ya que con mi ritmo en las ultras, las bombas de azúcar tienen efecto contrario. Ese último factor era el difícil ya que tanto las bebidas isotónicas y los geles, las barritas, la fruta... casi todo aporta principalmente azucares. Había probado llevar bocadillo de jamón y queso, pero no es práctico, cuesta comerlo corriendo.
Con Miguel ya habíamos hablado de la posibilidad de meter nosotros mismos los ingredientes en la batidora y hacer un preparado que sería más fácil de comer en carrera, ya que masticar mucho es complicado y muchas veces lo que comemos nos hace una bola en la boca, casi imposible de tragar.
Así que me fui al supermercado y compré:
- Almendras
- Cacahuetes salados
- Maiz tostado
- Dátiles
- Higos
- Puré de papas
- cubitos de caldo
Metí todo en una proporción al azar (jaja, fuerte desastre) en la batidora y cuando el motor ya empezaba a oler quemado, la paré. El aspecto de lo que salió no era muy apetitoso.pero el sabor era muy parecido a la conocida crema de cacahuetes. Lo dividí en dos raciones y la primera la llevé al entrenamiento del faro a faro en Anaga hace una semana para probarlo. Solo hicimos 25km pero tardamos 5 horas y aunque poco podía decir del resultado, sobreviví sin malestar ni síntomas de envenenamiento. Así que a La Gomera con la otra ración.
  No puedo evitar quejarme un poco mas, pero llegué a La Gomera con muy poco entrenamiento por dolores en las rodillas y piernas cansadas y pesadas desde ya hace unas semanas. Hasta un par de días antes de la carrera pasaba de vez en cuando por mi cabeza no ir y descansar. Sería lo mas inteligente. Pero necesitaba probar mi potingue. En La Gomera, con acabar sin vomitar, me daría por satisfecho ! (si quieren saber como la hice el año pasado: Gomera Paradise 2013)
Fui junto con Jon Benamati, un nuevo "Vigorexico total", Italiano afincado en El Médano y igual que todos de nuestro grupito, con raíces de windsurf, reconvertido en atleta con 40 años. Ha llegado como una bomba a este deporte. Lleva solo 6 meses y ya ha hecho dos maratones, dos ultras y unas cuantas carreras mas cortas. Se apunta a todo y acaba habitualmente entre los 15 primeros. Y como buen vigorexico se queja de lo difícil que es entrar en el top10...jaja. El año que viene se quejará de lo difícil que es ganar una carrera... (Y tiene otra bomba preparada en casa. No sé si algún día se presentará en carrera, pero su mujer corre igual que el !)
Bueno, volviendo al Gomera Paradise. Viaje en barco tranquilo, recogida de dorsales, descanso en la residencia, cena de la pasta con un par de cervezas para dormir mejor... Y tempranito a la cama porque toca desayunar a las 4 y algo. Como algo, un café para despertar, me preparo y tiro pa'bajo a la linea de salida. Fue todo automático y no me di cuenta que llegué demasiado temprano. Ya habían algunos corredores pero intenté relajarme y evitar coger frío, sentado en un banco, abrigado del viento. Ya se notaba que no iba a hacer tanto calor como el año anterior y estaba nublado.
Me puse atrás del todo en la linea de salida y aunque sabía que me tocaría esperar en el tapón para subir las escaleras después de los primeros 500m, mi táctica sería empezar suave y poco a poco recuperar puestos. Cuando terminan las escaleras toca primero un kilómetro de subida en asfalto. Iba con Basilio Bravo pero se me escapó. No me sentía con fuerzas. Aunque fui recuperando algún puesto de todas formas, no iba al ritmo que suelo ir y mentalmente me decepcionó un poco. Después de 3km ya me quedé anclado en un grupito con los que iría intercambiando puestos prácticamente toda la carrera, en especial con Helena, corredora GOT El Médano. Realmente pensaba que mas adelante dejaría atrás a ese grupito pero no lo conseguí. En la pista después del primer avituallamiento iba corriendo un poquito mas rápido pero con una parada para mear y otra para descarga mayor, se neutralizó mi ventaja. Pero volví a estar con Basilio. Me tuvo que llamar la atención cuando le pasé porque iba trotando con el cerebro apagado, mirando el suelo... como suelo hacer, sin ver a los amigos, jaja. "Eyy, d'Jo, soy yo!, yo, Basilio! Me has visto?..." jajaja. Me pegué un susto y todo. Y por ahí seguía en las cercanías Helena y Yeray de Correcaminos, Bernardo (hermano de Damian) y algunos mas. En el último tramo hacía Hermigua había un cambio en el recorrido, quizás sin variar mucho la distancia pero algo mas técnico. De todas formas, llegué a Hermigua en 4 horas, casi una hora mas que el año pasado. OK, sabía que el año pasado me había forzado demasiado corriendo rápido en la pista pero esto ya era muy lento. Me notaba igualmente cansado de piernas y con muy pocas ganas pero no tenía molestias en el estómago, ni sensaciones raras al respirar. Había comido cada hora un cachito de mi preparado casero, un donut en el primer avituallamiento, un par de almendras, trocito plátano, un par de naranjas...
La primera subidita entre las casas abajo en Hermigua por escaleras ya deja claro que ahora empieza la carrera. Aunque no hace demasiado calor y sigue medio nublado, el sudor ya será mi compañero para lo que queda. Bernardo, Yeray y algunos mas se escapan, no tengo fuerzas para seguirlos.
Que bonita es la subida de Hermigua al Cedro ! La vista a la cascada, el agua que corre al lado nuestro... Pero vaya subida !!! Chosssss. Escalones cada vez mas altos. El Garmin me marca el kilómetro 36 en 23 minutos... Donde puedo voy cogiendo agua para refrescarme la cabeza y el cuello. Me adelantó Tomás Padrón, subía como un tren, pasaba los escalones como un chavalito sin bajar el ritmo cuando yo me tenía que ayudar con las manos y los brazos, subiéndome tirando de piedras mas arriba, casi escalando. Luego en la bajada volví a adelantarle aunque yo tampoco iba bien. Me dolían demasiado las rodillas, sobre todo en las partes técnicas. Llegamos a un tramo de subida en asfalto y parece mentira, pero es donde mejor iba. Casi sin dolor porque no hay mucho impacto. Justo al volver a meterme en sendero me encuentro con Yeray. Parece sufrir. Creo que le dije algo, pero no me acuerdo qué. Capaz que le he hundido mas aun, no suelo ser de mucha ayuda para animar...jeje. Subimos la segunda parte dentro del parque nacional y luego larga bajada, la segunda parte todo asfalto. Otra vez es donde mejor voy. Alcanzo a algunos corredores mas, hablando un rato con uno de ellos. Y me dice que el año pasado lo hizo en 9 horas pero que nos ve muy justo ahora para entrar en ese tiempo. Penúltimo avituallamiento y empieza la última subida. Los recuerdos del año pasado me dejan pálido y decido empezar directamente con paciencia, pasito a pasito, sin intentar seguir a los colegas con los que llegué al avituallamiento.
El calor es mucho mas soportable pero no quita que es una subida mortal. Me vuelve a adelantar Tomás Padrón, igual que en el Cedro, con un ritmo constante, muy fuerte. Veo que también Helena se me acerca. Está haciendo una muy buena carrera. Ni rastro de Yeray detrás, uff, seguramente lo estaba pasando mal.
Ya en llano/bajando, llegando al último avituallamiento, me adelanta Helena. Me pregunta como voy, si necesito algo pero le digo que voy bien, simplemente no puedo dar mas, no tengo piernas. No paro en el avituallamiento, ya estaba perdiendo bastante tiempo caminando de piedra en piedra. Las bajadas técnicas están bien cuando no te duelen las piernas, cuando tienes fuerzas, y vas saltando los escalones abajo pero yo ya me tenía que poner de lado y coger aire antes de bajar un escalón. Pero pensaba en la cerveza que iban a darme en la llegada y que estaba cada vez mas cerca. Suspiro cuando llego por fin al asfalto donde puedo correr sin parecer un abuelo que ha perdido su bastón. Meta en 9 horas y 20 minutos. Con todas mis quejas 1 hora y 10 minutos mas rápido que el año pasado...y sin vomitar !!! El potingue ha funcionado ! Me seguían doliendo las piernas, pero estaba tan contento que en cuestión de media horita me había mandado ya 6 cervezas. Y eso que la fiesta de la cerveza no había empezado. Bueno, luego decidiría cambiarla por una buena cena ya que bastante borracho ya estaba.
Jon hizo un carrerón, 7h20min. en el puesto 14. Pero impresionante también el ganador que quitó media hora a su tiempo del triunfo del año pasado cruzando la meta en 6 horas y media. Y Ana Belen de Clator que pulverizó el mejor tiempo de chicas con 8 horas y media. (realmente el tiempo que yo quería haber hecho... el año que viene será) Y Helena entró como segunda fémina, 3 minutos antes que yo, felicidades también!






martes, 17 de junio de 2014

Triatlón El Médano 2014.

6 ediciones ya para mi, 3 sprint y 3 olímpicos, aunque este año fue el XIX Triatlón de El Médano.
No sé si ha habido otro con las condiciones que disfrutamos este domingo. Estaba todo tan perfecto que es difícil imaginarse un lugar mejor para hacer un triatlón.
Cuesta un poco madrugar para la prueba, pero como diría Ibán, eso probablemente es falta de motivación. Y es que no sabía de antemano que me lo iba a pasar tan bien.
Ya lo he comentado alguna vez. En realidad me gusta mucho el triatlón pero no disfruto de los entrenamientos (y de hecho, ya ni los hago)
 Cuando pienso en la natación, suspiro. No me gusta nada nadar. Desde el Ironman de Lanzarote, hace un mes, no he vuelto a meter un pie en el agua. (quizás por eso me duelen un poco los hombros ahora...)
Pero luego en competición, no es tan aburrido nadar. Aunque en realidad me entretuve mirando las cosas que habían en el fondo y en el último tramo, fijándome en los supermáquinas que me adelantaban como si tuvieran motor fueraborda (ya que salí 7 minutos antes en el grupo de viejos y chicas). Dejaban atrás una estela de burbujitas que me hacían pensar en la película La Sirenita de Disney, y yo intentaba no perderlas de vista, jeje...unos segundos...jaja. Ya ven que me lo pasé bien.
Luego la bici. Tampoco seguí cogiéndola, menos una vuelta al Teide con Filip Hoste y unos amigos belgas en plan excursión. Lo mío no tiene explicación fácil. Me gusta hacer deporte si disfruto. Pero jaleando y mirando el reloj, no. Pero en esto hay mucha contradicción porque luego me encantan las carreras y competiciones. Yo qué sé. Piensen lo que quieran, saquen sus conclusiones. El problema que tuve en el tramo de bicicleta del triatlón de El Médano fue que al ser tan temprano y tan cerca de mi casa, después de dejar la bici en boxes, volví a la cama un rato mientras que los demás calentaban. Y volví directamente con el neopreno puesto, caminando hasta la playa un poco antes de las nueve. La natación me despertó mentalmente, pero mis piernas seguían en modo perezoso. La primera vuelta en bici, tenía la sensación de empujar como un animal pero no avanzaba. Me adelantaron además los primeros grupos de la élite, ya que en la natación solamente me adelantaron unos cuantos, y me dejaron aun mas con esa sensación de estar casi parado. Hasta que en la segunda vuelta apareció un grupito de 4 que decidí seguir. Fuimos dando relevos, especialmente con uno que parecía tener ganas de escaparse. En un descuido, mientras iba en la cola del grupo, vi que se marchaba y que el que iba detrás no hizo nada para seguir. Reaccioné a tiempo, me siguieron los demás y volví a coger su rueda. En ese momento, tan cerca, veo en su dorsal "Luis Hernandez Cano". Uhfff. Ya entiendo... Seguimos hasta la subida después de La Mareta, se levanta del sillín y despega. Intento hacer lo mismo... Me despegué del grupo, pero él se fue... Adiós. Cuando volví a la carretera general, después del bucle por las calles de La Mareta, esperé a mis compañeros de antes, ya que solo no iba a ningún lado y el intento de seguir a Luis me costó medio pulmón. El único que conocía del grupito era Alexis Portocarrero. Volvimos hacía El Médano rodando relevos como profesionales, jeje. En cada punto de giro me encontraba con el compañero de equipo Riccardo Meringolo, unos 300m delante, chupando rueda a otro con un maillot de colores parecidos (era Jan Mikael del TXTM?). Pero poco a poco iba recortando distancia.
Al principio de la tercera vuelta, bajo los ánimos de mucha gente conocida, Alexis mete un hachazo en el repecho para salir del pueblo y se rompe el grupo. En ese momento me di cuenta de lo bueno que era el recorrido. Con tres vueltas y tres (quizás realmente 4 o 5) pequeños repechos se podía trabajar en grupo, pero los que iban fuerte tenían posibilidades de desmarcarse y romper los grupos descolgando los que estaban ahí solamente para chupar rueda. Conseguí seguir a Alexis con alguno mas y continuamos haciendo relevos bastante igualados. Nos alcanza algún escapado de otro grupo de detrás también. Y por fin, volviendo a El Médano por última vez, alcanzamos a Riccardo, Jan Mikael y Brett Kronewitter, todos compañeros de mi categoría. Brett y Jan Mikael se descuelgan pero Riccardo queda pegado detrás sin dar relevo... grrrr, jaja. Sabiendo que Brett me adelantaría corriendo, decido coger la máxima ventaja en lo que queda de bici y ataco con todas mis fuerzas en el último kilómetro y medio. Consigo escapar un poco. Muy acelerado llego a la transición y me pongo a correr como un loco, jaleando, sufriendo... 500m y me entra flato, claro. jaja. Bajo el ritmo pero no se quita. Camino en el puesto de agua y bebo algo despacio. No se quita. Me adelanta Brett. Ya no le volvería a ver. Intento seguir trotando suave pero al no quitarse el flato, vuelvo a caminar varias veces desesperado para que se quite. Me adelanta también Jan Mikael. Me adelantan Miguel y Sandro, animándome. Poco a poco en la segunda vuelta noto que puedo acelerar y no vuelve el dolor. Después del punto de giro al fondo, justo a media carrera, vuelvo a adelantar a Jan Mikael. Sé que tengo a Luis Castañeda del Tripto y Brett delante, pensando que si no hay nadie nuevo que no conozco en mi categoría, hay opción a tercer puesto. Intento mantener buen ritmo y parece que voy cada vez mejor, aunque al final de todo, me hubiera gustado tener un gel para llegar con un poco mas de energía en esos últimos kilómetros. Es que tampoco había desayunado mas que un plátano y un bol de cereales, y luego solo agua. Pero bueno, yo solo quería terminarlo y disfrutarlo. Y aparte del flato que vino por los agobios al final de la bici y empezar demasiado rápido corriendo, todo salió mejor que previsto.
Disfruté mucho y cuando colgaron las clasificaciones vi que efectivamente, había quedado tercero en Veteranos2. Creo que es la última vez que lucharé por un trofeo. Seguro que el año que viene habrán nuevos compañeros de categoría mas fuertes y volveré solamente para disfrutar de la prueba. Un minuto mas, o menos, qué importa ! (Aunque empecé la prueba diciendo esto muy convencido también este año...y el anterior...)
Así que algún día tendré que consultar un especialista para aclarar mi dilema mental: deporte para disfrutar, o deporte para prestaciones ? Y mi respuesta actual refleja realmente quien soy y como es mi vida: quiero las dos cosas. Prestaciones sin tener que sufrir ni entrenar... Diploma sin estudiar...Dinero sin tener que trabajar... Una mujer perfecta sin sacrificar nada para ella... Y sino, la ley del mínimo esfuerzo. Con 52 años ya cumplidos hay esperanzas de cambiar??? jajaja, soy un demonio, un lobo en piel de cordero ? Perdónenme mis maldades, hago todo lo posible para conseguir mis objetivos sin hacer daño a nadie, pero no cuenten conmigo para algo que conlleva esfuerzo...
Para terminar, quiero hacer algo que no suelo hacer en mis crónicas: dar las gracias en primer lugar a los que trabajan cada año para que sigue existiendo este triatlón que es probablemente el mas deseado, el mejor en el mejor lugar, el que mas ambiente trae donde cada año se vuelve a reunir el mejor grupo de amigos triatletas de las islas. Y en segundo lugar a toooooda la gente que vino a animarnos, a todos que me animaban a mi por mi nombre, aunque no les veía (pero sí, les escuchaba) y quizás aun menos me lo merecía.

CLASIFICACIÓN


domingo, 8 de junio de 2014

Asomadero Trail y Pinolere Trail

Sábado, 7 de junio, 16h, 14km, 1200m+, 1h44
Domingo, 8 de junio, 9h, 27km, 1350m+, 3h24
Suma mas o menos una maratón en 5h08 minutos con un para de horas de descanso en medio. No puedo quejarme ya que con ese desnivel acumulado suelo hacerlas en 5h40-6h.
Pero eso son solo números y no reflejan lo que he vivido. Así que esto se va a alargar un poco...

Al Asomadero fui con Jon Benamati y su familia para aprovechar el viaje (y porque no tenia coche...jeje)
En la preparación hubo un fallo: leí el relato que escribí el año pasado donde puse que en la subida intenté siempre trotar donde podía. Y entendí que toda la subida era trotando. No me acordaba nada realmente.
Como siempre, y creo que ya no voy a repetirlo en mis crónicas, la gente sale disparatada como si fueran a  hacer un solo kilómetro. 250 corredores y me encuentro directamente en las últimas filas... Vamos subiendo, el asfalto se convierte en cemento y luego en tierra. Veo delante como van apagándose los "turbos" de muchos y recupero puestos. Sin apurarme en momentos difíciles para adelantar, aprovechando para coger aire, voy pasando de grupito en grupito pero bastante asfixiado. Hace un calor húmedo y está nublado. Las gotas de sudor me caen en chorros. Me doy cuenta porque últimamente estoy intentando analizar mis problemas después de 6 horas en las ultras y temo que al sudar tanto, pierdo demasiado volumen de sangre, lo que me causa las molestias al final. La carrera es corta y no me preocupa pero decido intentar beber continuamente pequeños sorbos de líquido isotónico. (No bebí casa nada de agua al principio, un poco al final)
3 kilómetros de escalones... a ver de donde saqué yo lo de trotar en la subida... Cuando llego arriba me dicen que voy por el puesto 75-78. En un sube y baja, que baja más que lo que sube, voy dando todo lo que puedo. Algunas veces miraba el Garmin y marcaba 3:30 - 3:25. Chossss, iba volando. Bueno, luego de media en un kilómetro entero el mas rápido fue 4:09. Pero no está mal.
La bajada técnica tiene muchas curvas cerradas y no quiero caerme, por lo que freno mucho en los cambios de dirección. Pero voy bien. Los últimos kilómetros son otra vez más rápidos, terminando con la bajada en asfalto donde saqué hasta la última gota de energía, porque vi que ya había pasado mas de 1h40, mi tiempo del año pasado. No quería hacerlo mucho peor, no podía ser porque lo di todo en todo momento. Más no puedo.
Al final Jon Benamati llegó exactamente en mi tiempo y puesto del año pasado mientras yo tardé 4 minutos mas, pero aún suficiente para el tercer puesto en mi categoría de M50.
Nos cuidan mucho antes y durante la carrera (bonito buff en la bolsa del corredor !), pero aún mas al final con un bufete de avituallamiento lleno de fruta y dulces, nueces, bebidas de todo tipo... y paella para todos después. (aunque la lluvia no ayudó...) Con todo lo que comí, gasté lo que costó la inscripción, jaja.

Llegamos ya tarde de vuelta a El Médano y entre cenar (otra vez) y organizar para tener el coche para ir a Pinolere, terminé acostándome a la 1 y media de la madrugada. Despertador 5 horas mas tarde para volver a ponerme zapatillas de correr. Cuando sonó y me levanté, temblaba sobre las piernas, pero confiaba en que todo iría bien.

Una vez en Pinolere, preparado, empiezo a trotar un poco para soltar y todo parece correcto. Está gran parte del equipo 7 Raid, bueno, los que más he ido conociendo (aparte de Marce y Juani que tenían que asistir a una comunión) y me pongo con ellos en la salida.
He dicho que no lo repito, así que ya saben como fue la salida... Samu dijo que iba salir tranquilo y después de 100m no podía ni verlo delante... Después de una vueltita corta empieza la típica subida (mortal) y aunque estaba consciente de que aquí no eran 14km sino 27, intenté darle fuerte porque había entendido que era una subida "corta", algo mas de 2km. Después de 1km alcancé a Carlos de 7Raid e iba pisando los talones de Sito. Samu estaba 50m más adelante. Otra vez se me iban cayendo los chorros de sudor pero Sito iba avisando de cuanto quedaba. Pero...
Cuando llego arriba a la pista, intento ponerme a correr pero las piernas no responden. Las rodillas crujen y no consigo abrir la zancada. Estoy muerto. Rápidamente decido cambiar el chip a trotar e intentar disfrutar de la prueba, acabarla sin preocuparme por el tiempo. Cuando empieza la primera bajada noto que realmente no puedo. Cada vez que el pie toca el suelo noto pinchazo en la rodilla y bajo aún mas el ritmo, bajando mas o menos caminando. Me van adelantando "todos" (no sé cuantos, la verdad, es mas una sensación...) Muchos se preocupan por mi, preguntan si necesito algo, si pueden hacer algo. La verdad es que el compañerismo en trail es tremendo. Te llena el corazón. Muchas gracias a todos ! Aunque nada podían hacer, sino llenarme de ánimos para seguir.
Cuando llego al km 12-13, con la mitad hecho, me adelanta Basilio. Vamos hablando. Es un crack, porque no te habla con los típicos ánimos de "vamos, que tu puedes" o "ya queda menos" pero simplemente hablamos. De lo que sea. Le dije que me dolían tanto las rodillas pero el va contando historias y uno se olvida de todo. Sin darme cuenta empecé a acelerar, al pobre Basilio le dejé colgado, y ya no me dolía nada. En la pista llana intenté no emocionarme porque no confiaba en que iban a durar las sensaciones pero cuando empezamos a subir a la Caldera y luego mas arriba, volví a meter mi ritmo habitual y habré sorprendido a mas de uno que me había visto sufriendo antes. "Subí a toda leche". Luego fueron aún mejor las sensaciones en llano y corrí realmente rápido. La pista cambió de desnivel negativo a positivo y al principio mantuve un buen ritmo trotando. Hasta que de repente, en cuestión de segundos, mi estómago volvió, como siempre, a retorcerse con la típica sensación de mareo. Miro el reloj y 3 horas clavado !!! Mi cuerpo funciona mejor que un reloj suizo, también en las cosas malas !!! Aunque la pista daba para trotar, decidí directamente caminar e intentar relajarme. Funcionó. Luego me di cuenta que en toda la subida, desde que me encontré mejor, ya no había bebido nada. Diossss, idiota! En cuanto me iba encontrando mejor, volví a tomar lo que me quedaba de isotónico y tuve la suerte de que ya se acababa la pista. Ahora todo bajada. Hicimos varias bajadas en todo el recorrido y son todas espectaculares, curvas de tobogán, suelo suave. Un verdadero parque de atracciones donde uno puede soltarse y volar (si hay piernas, jeje)
Al final recuperé muchos puestos perdidos y llegué muy contento. Pero las piernas destrozadas y mucho cansancio. Tardé, como puse en la primera linea, 3h24. Samu lo hizo en 3h08 ! Los demás de 7Raid llegaron todos seguidos detrás de Samu, y les felicito. Han hecho todos carrerón. Samu estaba especialmente contento porque hacía mucho tiempo que no había podido acabar una carrera sin molestias ni lesiones. Al parecer gracias a que entrenó casi exclusivamente en bici, nada de correr.
También en Pinolere nos cuidaron muuucho. Nos regalaron unas cholas, había también bastante fruta y algo de dulces, y también la paella. Si me obligan a comparar...la paella y los dulces estaban mejor en el Asomadero... pero eso no es para nada una queja, con ir a carreras como esas el fin de semana, realmente ahorro dinero !! (bueno, quitando la gasolina...)
Espero no haberles aburrido (jaja, y si así fuera, no habrían leído hasta aquí) con el típico relato como dice Angel Yuste, "Diario de Patricia"... (También con todo respeto y cariño hacía Angel, nuestro maestro de ultrafondo)

Clasificación Asomadero
Clasificación Pinolere






lunes, 19 de mayo de 2014

El Reto

Esto es un vuelo de larga distancia. Siéntense y abrochen los cinturones de seguridad. Manténganse sentados durante todo el vuelo con los móviles apagados...


Ganas de superarse? Quizás. Locura? Quizás. Otros motivos? No sabría decir. Me lleva mi instinto, no me lo pienso mucho. Si no lo consigo, no pasa nada. Lo habré intentado. Al final veo que poco a poco uno consigue conocerse mejor a si mismo. Quizás esto ayude a tener mas claro las cosas en la vida, aparte de estar feliz, sentirse en forma y en buena salud. En algún momento puede ser demasiado? Probablemente. Pero cuando? Cada cuerpo es un mundo. Y como defines el límite? Por tiempo, por kilómetros, por intensidad? Demasiadas variables. Voy por sensaciones e intento que la palabra locura sale de la boca de los que lo miran desde fuera pero nunca desde mi cerebro.
En una semana he hecho la Transvulcania y el Ironman de Lanzarote, igual que Miguel, cada uno a su ritmo y nivel. Son dos carreras largas que exigen bastante preparación y vacían el cuerpo casi por completo. Pero ya el año pasado me di cuenta que una semana después de la Transvulcania estaba muy en forma y con chispa para competir haciendo mi mejor marca en el Cross María Auxiliadora en La Orotava. Luego se hicieron mas ultra maratones y cada vez me sorprendió que recuperaba mas o menos en el mismo tiempo que una carrera de 20km. La diferencia está en la intensidad. En las carreras cortas, los músculos necesitan mas recuperación y en las largas es la química del cuerpo completo que necesita volver a estabilizarse.
Y todo es relativo. Me gustaría volver a repetirlo después de cada frase. Todo es relativo. Los ciclistas profesionales pueden competir durante un mes seguido todos los días, recuperar unos días y ganar el campeonato del mundo. Hay corredores que pueden correr una maratón todos los días sin problema. Todo es relativo.
Llevo 5 años practicando y entrenando en bici, corriendo, nadando. Poco a poco, los retos son mayores, pero en mi caso, nunca rozando límites. Luego, los amigos me felicitan cada vez mas, pero sinceramente, yo no veo mas duro lo que hice esta semana que participar en mi primer triatlón Sprint en El Médano en 2009.
Pero tampoco ha sido todo demasiado fácil. Hay obstáculos en el camino. Y uno muy grande me queda por superar. Quedará mas claro si cuento mis experiencias en estas dos últimas carreras.

10 de Mayo  TRANSVULCANIA La Palma.

Esa carrera es mágica. No hay muchas cosas que me emocionan de verdad pero ahí vivo muy intensamente.
Empezando por la salida, a las 6 de la mañana, de noche, 2000 corredores con frontal encendido dando la vuelta al faro de Fuencaliente y el tremendo tapón al entrar en el sendero: impresionante.
 Luego, después de subir 2km giramos y vemos la estela de frontales detrás, los que menos prisa tienen, casi abajo aún: impresionante.
 Unos 7km creo, y pasamos por el pueblo de Los Canarios, 7 de la mañana y miles de personas en la calle aplaudiendo y gritando ánimos: impresionante.
 Subiendo un rato mas, empieza a salir el sol al lado de las siluetas negras de Tenerife con su majestuoso Teide y La Gomera un poco mas a la derecha sobre un fondo espectacular de colores difuminados de naranja a azul marino: impresionante.
 Pasamos el avituallamiento de Las Deseadas y se nos abre una vista sobre la isla de La Palma (lado oeste) y el recorrido completo. Tazacorte parece estar a dos pasos y el roque de Los Muchachos a dos pasos mas: impresionante.
 Bajamos y llegamos al área recreativa El Pilar donde nos esperan miles de personas y un mega-avituallamiento, mejor llamarlo un bufet: impresionante.
 Después de unos cuantos kilómetros para correr de verdad subimos a Las Nieves y después de alguna bonita vista por el lado este tenemos al otro lado la Caldera de Taburiente, paredes verticales, profundos barrancos y muy verde: impresionante.
Quizás, para cambiar un poco, ahora toca la parte menos divertida... Llegar al pico de la Cruz y esas cúpulas del observatorio que parecen no querer acercarse nunca. Ahí en el Roque de Los Muchachos ya se ven los signos claros de sufrimiento. Todos intentamos comer todo lo que entra y en la bajada unos recuperan y otros van a peor. Pero cuando se llega a la torre del Time, las quejas y malas caras son generalizadas. Queda otro tramo horroroso de pista y se remata con 2km de asfalto en bajada. Pocos llegan hasta ahí con cuerpo y ánimos enteros pero aparece la playa de Tazacorte debajo del acantilado que tenemos que bajar, una vista inolvidable: impresionante.
 En toda la bajada en S's hasta Tazacorte se escucha la megafonía del evento porque ahí también termina la distancia maratón. Y hasta el más muerto llega al avituallamiento con sonrisa: impresionante.
 Ya son 68km, faltan unos 5 y algo. Pasando por la playa, nos meten en el barranco y aunque no es lo más cómodo para correr, es muy llevadero hasta llegar a la subida final, mortal. La subida que marca la carrera. Acabar en Tazacorte sería demasiado fácil. Probablemente es poco mas de un kilómetro pero se pueden contar tantas historias de ese tramito que de la carrera entera. A mi se me cayó el mundo encima. El año pasado me clavaron al suelo los calambres pero este año fue corte de digestión, bloqueo total por la razón que sea. El calor es impactante y nada mas sentarme vomité todo lo que tenía dentro. Las sensaciones no se pueden transformar en palabras aquí. Desde las casas intentan refrescarnos con mangueras de agua, cubos, botellas... Queda kilómetro y medio y retirarse no es una opción. Mejor descansar 15 minutos y recuperar algo para seguir caminando y así se llega a la recta final. Vaya recta, interminable caminando pero si aún se puede correr, se guarda esa energía para los últimos 200m. La gente va animando, los niños chocando manos. El cuerpo está destrozado pero la cabeza es todo alegría. Los últimos 200m uno se siente ganador de la carrera. Por ambos lados de las vallas la gente se aprieta para estar cerca y aplaudir, tocar, gritar. Todas las caras llenas de admiración, imposible no sentirse héroe. Cruzar la meta es una inyección de químicos corporales que te hacen flotar por encima de lo humano.
Poco después viene el bajón final. Calambres, escalofríos, mareo, perdida de equilibrio y camilla dirección carpa Cruz Roja. Con un suero el cuerpo recupera poco a poco sus sensaciones "normales" y empiezan las preguntas en la cabeza. Que ha pasado? Porque? Otra vez? Ya son cuatro hostias iguales. Primero en el Paradise Trail en La Gomera 2013. Eché la culpa al calor. Segundo en la Bluetrail pero después de un descanso y tomando caldo en Vilaflor se superó. Tercero en la Transgrancanaria hasta punto de no retorno, retirada. Y ahora a 2km de la meta otra vez...
Seguimos pensando que son problemas de alimentación, hay que comer mas. Pero no me entra. Decido probar otra vez cosas diferentes para el Ironman.
En un par de días estoy recuperado y hago algún entreno suave, correr poco, una vueltita en bici y algo de natación. Las sensaciones para el Ironman son buenas.

17 de Mayo, IRONMAN LANZAROTE.

Preparativos sin incidencias, listos para salir.
La salida de la natación es espectacular....para el que lo vea. Estar dentro es el caos mas grande que uno puede imaginarse. Queda un día entero de deporte por delante y pensé que eran tres disciplinas: natación, bici y carrera a pie. Pero resulta que los triatletas añaden una cuarta: boxeo. Cuando metes demasiada gente en demasiado poco espacio, el comportamiento es incontrolable. No hay escapatoria. Mi solución: cada vez que me encontraba encajonado por los cuatro lados entre boxeadores intentaba captar una vista por encima de la superficie en busqueda de un lugar despejado cercano para luego gatear por encima de los peleones hasta ese hueco donde aprovechaba una natación mas o menos normal hasta volver a encajonarme. Así los primeros 1500m. El resto fue algo mejor. Hice lo que pude pero no soy buen nadador. Nunca había nadado esa distancia pero al final, no fue muy diferente que nadar 1000m, solamente tardaba mas. 1h15.
La transición la hice a mi ritmo. Soy increíblemente lento en esa especialidad. 10 minutos.
Salgo en bici y ya veo las primeras caídas. A los 500m una persona en el suelo, mucha sangre, ambulancia. 1km y uno que voy adelantando, se sale de la calzada, derecho contra un palo y me vuelve a adelantar por el aire, sin bici. Miré hacía atrás pero venían varias personas pegadas. No pude ni frenar. Me quedo flipando. Veo a todos los demás, después del boxeo en el agua y los dos accidentados en bici, como asesinos y no quiero estar cerca de nadie. Voy a mi ritmo, quizás un poco por encima y adelanto multitudes de aspirantes a Ironman. La vuelta al Golfo, Timanfaya y por Tinajo me encuentro con el primer conocido: Kenty. Le adelanto. En el avituallamiento me vuelve a adelantar (tomo mi tiempo para comer un plátano y beber bebida energética a ritmo reducido) y bajando a La Santa vuelvo a adelantarle. Después del avituallamiento de Famara tengo que parar a mear y vuelve a pasar Kenty. Le veo en la subida hacía la rotonda para luego ir a Teguise, pero subo mal y no vuelvo a cogerle. La subida de Teguise a Las Nieves se me hace muy muy dura, voy levantado en pie cada vez mas despacio y casi arriba paro un momento a mear otra vez, comer algo y estirar. Me cuesta demasiado subir, pero ya sabía que me iba a pasar esto en la cabra. Me han vuelta a adelantar decenas de personas, aunque en la bajada a Haría vuelvo a recuperar bastante. La subida al mirador del Río es mas llevadera. Buenas vistas, quizás menos pendiente o menos larga y sabiendo que llegamos al final de las subidas duras. Empiezo la bajada alegremente. El asfalto está fatal y la bici vibra y salta, las ruedas suenan a mucha velocidad y...de repente ppsshshhhhhhhhrakatakatakarakaclufpumtum. Frenado de emergencia. Tubular reventado. Pienso que se ha metido una piedra entre el cuadro y el neumático porque está reventado totalmente sobre unos 20cm. Quitar la rueda trasera no es muy fácil pero tengo claro que con nervios y prisa, no lo voy a solucionar mejor. Nunca he cambiado un tubular pero es un buen momento para aprender, llevo uno de repuesto. Por suerte no me lo han pegado demasiado y consigo quitar el reventado en poco tiempo. La llanta trasera es de perfil muy ancho y la válvula lleva varias extensiones enroscadas. Tengo una herramienta mini de plástico para quitarlas y ponerlas en el otro tubular. Pero para evitar que pierdan aire en las uniones, se habían apretado con alicates a la fuerza. Imposible recuperar las extensiones. Llevo de todo y tengo otra extensión aunque esa tiene otro problema. No tiene rosca al final, por lo que no puedo enroscar el cartucho de aire para inflar. (No llevo bomba) Además no tiene ni siquiera válvula al final y hay que dejar la válvula abajo abierta. Inflo la rueda con un spray de espuma pero no es suficiente presión. Monto la rueda e intento seguir así. Pero es una bajada larga y rápida y en la primera curva me doy cuenta de que eso es demasiado peligroso. Hay que intentar inflar mas. Decido probar con el cartucho, aguantándolo con todo mi peso encima, ya que no lo puedo enroscar, y consigo meter mas presión. He perdido mucho tiempo pero estoy feliz. He conseguido arreglar el problema. Varios kilómetros de tramo muy rápido y subimos a Nazareth, la parte mas dura de la carrera según Ibán. Efectivamente, la subida contra el viento me mata y en el avituallamiento decido bajarme de la bici. Bebo, como snickers y plátano, descanso un minuto. Toco la rueda trasera y uffff, muy poca presión. Pierdo aire. Pregunto por una bomba para inflar pero no hay. Seguimos por un tramo de carretera muy malo, asfalto destrozado pero mi rueda media desinflada pasa suave como mantequilla, jaja. Los siguientes kilómetros voy rezando. Pasa de todo por mi cabeza. Tengo que llegar como sea a boxes. Quedan 30km. Voy con cuidado. Intento mirar la rueda pero no veo si está bien o no. Me imagino en los baches sentir la llanta pero no consigo saber si es verdad o pura imaginación. Pero también veo la realidad... Delante hay un coche mitad en la calzada, mitad en tierra y el conductor suicida sentado en medio de la carretera intentando cambiar la rueda. Delante de mi va otro y cuando yo ya me había puesto mas a la izquierda, veo que ese sigue en linea recta hacía el hombre en la carretera. Grito "cuidaaadooooooo". El conductor salta encima del coche y el ciclista choca con el pero consigue no caerse. Al pasarles le oigo gritar "gilipollas que haces ahí cambiando la rueda..." y pienso lo mío. Hoy están todos "zumbaos". Llego a la última pequeña subida y nada más empezar a bajar hacía Conil ya noto con total seguridad que estoy tocando suelo con la llanta. Me paro y efectivamente. Un poco mas adelante hay un chico con una bmx en el suelo sentado mirando. Voy caminando hacía el y le pregunto por si tiene una bomba para inflar. Me dice que en la bici no, pero que vive cerca y que la va a buscar. Sale volando a por ella. Cuando vuelve veo que es únicamente para válvula gorda. Lo intentamos pero no sirve. Le doy las gracias y decido seguir caminando. Quedan 10km... Van pasando multitud de triatletas a 60 por hora. Obviamente nadie se para. Vaya mierda de deporte. Impensable en un trail. Pienso que quizás alguien parará en esos 10km por lo menos... Después de un rato aparece un coche de protección civil. Me dicen que mas atrás viene un furgón de asistencia. Otro "atleta" ve el coche y para al lado para pedir algo, en medio de la carretera, en una bajada donde pasan los demás a mas de 60km/h. El primero que viene detrás empieza a gritar pero el tío se queda tan tranquilo en medio de la carretera y exclama "vaya, ese quiere ganar la carrera". Le grito "tío, quítate de ahí, ponte a un lado" pero ni caso. Veo en cualquier momento otro accidente grave y alterado le grito "coño, quítateee!!!" El idiota termina por subirse a los pedales con total tranquilidad mientras oigo los chillidos de los frenos detrás. Que pasa con los triatletas? Pandilla de zumbaoooossss? No he visto nunca nada igual. Encima, claro, no le pregunté al chiflado si tenía bomba para inflar mi rueda ni se fijó en que yo estaba ahí con un problema. Sinceramente, no tenía mas ganas de Ironman. Me daba vergüenza ser parte de esto. Sigo caminando y finalmente aparece el furgón de asistencia. Eso sí, no tuve casi ni que parar de caminar. En 15 segundos estaba encima de mi bici con 10kg en la rueda, suficiente para llegar a meta. Parecía un pitstop. Un poco gracioso después de caminar media hora, pero se agradeció. Y por finnnnnnn. Llegamos a la última parte. Casi nada. Correr una maratón. Veo como acaba de salir nuestro compañero VGRX Ricardo de la transición. Me habrá adelantado mientras iba caminando pero no me vio. Me cambio y salgo corriendo a por el porque tengo ganas de correr juntos. Un poco antes de lo previsto lo alcanzo y empiezo a contarle mi historia. Va muy lento. Como soy muy malo, se lo digo y me dice que no quiere correr mas rápido. Me pongo a caminar al lado y soy aún mas malo porque le digo que a esa velocidad se puede caminar. "no quiero caminar" me dice, jaajaj. Bueno, le digo que quiero acompañarle pero creo que ya le había agobiado bastante y me dice que le deje solo, que no quiere ir conmigo...pfff. Están todos zumbaos... Sigo tranquilito y acabo la primera vuelta. El calor es terrible. No había tomado geles por consejo de un amigo que dijo "hasta 10km en la maratón, nada de geles". Iba por 16 así que me meto el gel. Llego al avituallamiento, 17km, bebo... 500m más y plaf. Mareo, dolor de cabeza, no puedo respirar, imposible correr. Me refresco todo lo posible en el siguiente avituallamiento pero cada vez que intento correr vuelve el mareo. Ya después de todo lo que pasó en la bici, me da igual todo. Estoy dispuesto a caminar 5 horas mas... A la mitad de la segunda vuelta, por Playa Honda, intento tomarme otro gel diferente. Tomo la mitad y plaf. Me siento fatal. De milagro no vomito. Cojo hielo en las manos e intento refrescarme. Camino lento. Estoy mentalmente desilusionado y realmente me da igual TODO. Pero sé que seguiré hasta la meta. Llegando otra vez a Puerto del Carmen me animan los amigos del TXTM, Leo, Mikael y un señor belga. Me dicen que voy bien, jajaja. Me quedan 11km... Intento correr y poco a poco me siento algo mejor. Cuando quedan 8km paso por un avituallamiento "extra" y me ofrecen "sopa". Un caldito caliente. Me lo tomo como si hubiera estado un mes en Etiopía sin comida. Creo que tenía que haberme pillado unos 10 vasos... Al mismo tiempo empezó también a hacer mas bien frío que calor. Mi cuerpo vuelve a funcionar y me pongo a correr. Tengo la impresión de correr bien pero obviamente, ya no iba a 4min el kilómetro, ni 5... En la vuelta hay una pequeña subida que pensaba hacer caminando pero no tuve malas sensaciones y seguí corriendo. Cogí otro vaso de "sopa" y ya solamente quedaban 3km a meta. Que alegría. Fin del calvario. Y no me puedo quejar porque acabé con buenas sensaciones, contento como si no hubiera pasado nada por el camino... Vale, 14 horas, un poco lento...jaja. Pero tiene una ventaja muy grande. Estoy como nuevo. Hoy, lunes, a dos días del Ironman, salí en bici y tenía piernas para hacer otro intento y mas, haciendo nuevo record Los Abrigos-Las Chafiras.

Ahora toca analizar los problemas y buscar soluciones. No puedo seguir así. Iré al Gomera Paradise con otro plan, otra alternativa, pero primero consultar especialista...

En definitiva, quizás un poco también por los problemas en la maratón, no me ha gustado mucho el Ironman. No lo disfruté. En mis condiciones físicas, acabarlo en 14 horas tampoco es un mérito a aplaudir. Si Miguel hubiera tenido que ir conmigo en todo momento, se habría aburrido como nunca. Todo es relativo.
En una siguiente publicación pongo fotos.

Gracias por su atención y por volar con nosotros. Esperamos saludarles pronto a bordo de nuevo.